sábado, 10 de diciembre de 2022

especial día de los derechos humanos

En el último especial, la comparecencia infinita presentó poemas de / sobre milicias, cuya intención fue evidenciar la fragilidad del ser humano frente a la historia de su propia extinción. Hoy es 10 de diciembre y, como cada año, se celebra la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada en 1948 por la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas. Por ello, la jornada ha pasado a ser conocida como "el día de los Derechos Humanos". En este nuevo aniversario, ya el septuagésimo segundo, la reflexión nos toca, de sobremanera, sobre los hechos recientes que han convulsionado a buena parte del mundo este 2022. Por ejemplo, la invasión rusa al territorio ucraniano, la persecución del aparato estatal al pueblo kurdo en Turquía, la matanza de una joven iraní a manos de un colectivo retrógrado. Los Derechos Humanos pueden ser vistos a partir de sus prácticas, sea en sentido negativo y/o en sentido positivo. En el primer caso, se encuentran esos momentos en que la acción humana ha involucrado la violación de estos derechos y, por tanto, se ha hecho valer la voz crítica que cuestiona el estatuto (de validez, legitimidad y, sin duda, justicia) de tal o cual acción. Negativo, visto desde la óptica de la contravención y su consiguiente reacción. En el segundo caso, los esfuerzos por promover una actitud crítica, independiente de la vulneración, constante y a partir de distintas herramientas a mano como, entre otras, el arte, la cultura, el cine y la literatura. El objetivo ya no es ser una respuesta potente a una deriva repudiable, sino una sensibilización ante la fragilidad misma del ser humano y la existencia de realidades diversas. Por otro lado, está el trabajo de observar que hay razones de peso para violar los Derechos Humanos, es decir, comprensiones torcidas de la historia universal, proyectos políticos. Vivimos una época post Guerra Fría donde la hegemonía liberal lidera la manera de organizar a los gobiernos y los Estados y esto es algo que también repercute en la manera cómo se interpretan los Derechos Humanos. Finalmente, la presentación es de un pequeño corpus de poemas que si bien no son estrictamente ligados al tema, se involucran con la razón y los afectos al nivel de interpelar a quien lee. En el canon imaginario de poemas de / sobre los Derechos Humanos hay más textos de los que se cree que hay. Basta mirar bien de cerca y olvidar que el lenguaje poético no tiene porque ser evidente. 



Langston Hughes
Dejen que América sea América de nuevo

**

Dejen que América sea América de nuevo
Dejen que sea el sueño que solía ser
Dejen que sea el pionero en el avión
Buscando un hogar donde él sea libre.

(América nunca fue América para mí)

Dejen que América sea el sueño que los soñadores soñaron—
Dejen que sea esa grande y fuerte tierra de amor
Donde los reyes no conspiran ni los tiranos traman
Que algún hombre sea aplastado por uno de ellos.

(Nunca fue América para mí)

Oh, dejen que mi tierra sea una tierra donde la Libertad
Se corona sin una guirnalda patriótica falsa
Sino que la oportunidad es real, y la vida es libre
La igualdad está en el aire que respiramos.

("Nunca hubo igualdad para mí
Ni libertad en esta "patria de los libres”)

Dime, ¿quién eres tú que murmuras en la oscuridad?
Y, ¿quién eres tú que dibujas tu velo a través de las estrellas?

Soy el pobre blanco, engañado y apartado,
Soy el Negro que lleva las cicatrices de la esclavitud.
Soy el hombre rojo expulsado de la tierra,
Soy el inmigrante aferrado a la esperanza que busco—
Y encuentro solo el mismo estúpido plan
Del perro que come perros, del fuerte aplastando al débil.

Soy el joven, lleno de fuerza y esperanza,
¡Enredado en esa cadena ancestral sin fin
De explotación, poder, ganancia, de la toma de la tierra!
¡De la toma del oro! ¡De la toma de los modos de satisfacer la necesidad!
¡Del trabajo de los hombres! ¡De la toma del pago!
¡De la posesión de todo para la avaricia de uno solo!

Soy el granjero, siervo de la tierra.
Soy el trabajador vendido a la máquina.
Soy el Negro, servidor de todos ustedes.
Soy el pueblo, humilde, hambriento, ruin—
Hambriento aún hoy pese al sueño.
Vencido aún hoy—¡Oh, Pioneros!
Soy el hombre que nunca salió adelante,
El más pobre trabajador permutado a lo largo de los años.

Todavía soy el único que soñó nuestro sueño elemental
En el Viejo Mundo mientras aún era siervo de los reyes,
Era quien soñó tan fuerte, tan valiente, tan verdaderamente un sueño,
Que aún su poderosa osadía canta
En cada ladrillo y piedra, en cada surco perforado
Eso es lo que hizo América ser la tierra en que se ha convertido.
Oh, soy el hombre que zarpó de esos tempranos mares
En busca de lo que pretendía ser mi hogar—
Por eso soy el único que dejó atrás la oscura costa de Irlanda
Y la planicie de Polonia, y la hierba de Inglaterra,
Y arrancado de la hebra del África Negra vine
Para construir una "patria de los libres"

¿Los libres?

¿Quién dijo los libres? ¿Fui yo?
¿Seguramente no fui yo? ¿Los millones de necesitados hoy?
¿Los millones derribados cuando protestamos?
¿Los millones que no tenían para nuestra paga?
Por todos los sueños que soñamos
Por todas las canciones que cantamos
Por todas las esperanzas que tuvimos
Por todas las banderas que colgamos
Los millones que no tenían para nuestra paga—
Salvo el sueño que hoy está casi muerto.

Oh, dejen que América sea América de nuevo—
La tierra que todavía nunca ha sido—
Y aún debe ser—la tierra donde cada persona es libre.
La tierra que es mía—de los pobres, los indios, los Negros, YO—
Quien hizo América
Cuyo sudor y sangre, cuya fe y dolor
Cuyas manos en las fundiciones, cuyo arado bajo la lluvia,
Deben traer de vuelta a nuestro poderoso sueño otra vez.

De acuerdo, llámame por cualquier nombre feo que escojáis—
El acero de la libertad no mancha.
¡Por aquellos que viven como sanguijuelas en las vidas de la gente
Debemos tomar de regreso nuestra tierra,
América!

Oh, sí
Lo digo claro,
América nunca fue América para mí
Y ahora sello este juramento—
¡América será!

Fuera del tormento y la ruina de nuestra muerte de gángster
La violación y la podredumbre del injerto, el sigilo y las mentiras,
Nosotros, el pueblo, debemos redimir
La tierra, las minas, las plantas, los ríos.
Las montañas y la llanura sin fin—
Todo, todo el tramo de estos grandes estados verdes—
¡Y hacer América otra vez!

N. del T. Podía sustituir, conforme al sentido original, "America" por Estados Unidos, pero he decidido mantener el sentido para aludir al continente.

(Versión de Nicolás López-Pérez)

/

Let America be America again.
Let it be the dream it used to be.
Let it be the pioneer on the plain
Seeking a home where he himself is free.

(America never was America to me.)

Let America be the dream the dreamers dreamed—
Let it be that great strong land of love
Where never kings connive nor tyrants scheme
That any man be crushed by one above.

(It never was America to me.)

O, let my land be a land where Liberty
Is crowned with no false patriotic wreath,
But opportunity is real, and life is free,
Equality is in the air we breathe.

(There’s never been equality for me,
Nor freedom in this “homeland of the free.”)

Say, who are you that mumbles in the dark?
And who are you that draws your veil across the stars?

I am the poor white, fooled and pushed apart,
I am the Negro bearing slavery’s scars.
I am the red man driven from the land,
I am the immigrant clutching the hope I seek—
And finding only the same old stupid plan
Of dog eat dog, of mighty crush the weak.

I am the young man, full of strength and hope,
Tangled in that ancient endless chain
Of profit, power, gain, of grab the land!
Of grab the gold! Of grab the ways of satisfying need!
Of work the men! Of take the pay!
Of owning everything for one’s own greed!

I am the farmer, bondsman to the soil.
I am the worker sold to the machine.
I am the Negro, servant to you all.
I am the people, humble, hungry, mean—
Hungry yet today despite the dream.
Beaten yet today—O, Pioneers!
I am the man who never got ahead,
The poorest worker bartered through the years.

Yet I’m the one who dreamt our basic dream
In the Old World while still a serf of kings,
Who dreamt a dream so strong, so brave, so true,
That even yet its mighty daring sings
In every brick and stone, in every furrow turned
That’s made America the land it has become.
O, I’m the man who sailed those early seas
In search of what I meant to be my home—
For I’m the one who left dark Ireland’s shore,
And Poland’s plain, and England’s grassy lea,
And torn from Black Africa’s strand I came
To build a “homeland of the free.”

The free?

Who said the free? Not me?
Surely not me? The millions on relief today?
The millions shot down when we strike?
The millions who have nothing for our pay?
For all the dreams we’ve dreamed
And all the songs we’ve sung
And all the hopes we’ve held
And all the flags we’ve hung,
The millions who have nothing for our pay—
Except the dream that’s almost dead today.

O, let America be America again—
The land that never has been yet—
And yet must be—the land where every man is free.
The land that’s mine—the poor man’s, Indian’s, Negro’s, ME—
Who made America,
Whose sweat and blood, whose faith and pain,
Whose hand at the foundry, whose plow in the rain,
Must bring back our mighty dream again.

Sure, call me any ugly name you choose—
The steel of freedom does not stain.
From those who live like leeches on the people’s lives,
We must take back our land again,
America!

O, yes,
I say it plain,
America never was America to me,
And yet I swear this oath—
America will be!

Out of the rack and ruin of our gangster death,
The rape and rot of graft, and stealth, and lies,
We, the people, must redeem
The land, the mines, the plants, the rivers.
The mountains and the endless plain—
All, all the stretch of these great green states—
And make America again!

~













Maya Angelou
El pájaro enjaulado

**

Un pájaro libre salta
en el reverso del viento
y flota río abajo
hasta que la corriente termina
y sumerge su ala
en los rayos naranja del sol
y se atreve a reclamar el cielo.

Pero un pájaro que asecha
por su jaula estrecha
rara vez puede ver a través
de sus barrotes de ira
sus alas están recortadas y
sus pies atados
entonces él abre su garganta para cantar.

El pájaro enjaulado canta
con una emoción temible
de cosas desconocidas
pero anheladas por mucho
y su melodía es escuchada
en la colina lejana
para el pájaro enjaulado
él canta a la libertad.

El pájaro libre piensa en otra brisa
y los vientos alisios pasan suaves sobre los árboles que suspiran
y los gusanos gordos esperan en la hierba luminosa el amanecer
y él nombra el cielo que posee

Pero un pájaro enjaulado permanece en la tumba de los sueños
su sombra grita en el susto de una pesadilla
sus alas están recortadas y sus pies atados
por eso abre su garganta para cantar.

El pájaro enjaulado canta
con una emoción temible
de cosas desconocidas
pero anheladas por mucho
y su melodía es escuchada
en la colina lejana
para el pájaro enjaulado
él canta a la libertad.


(Versión de Nicolás López-Pérez)

/

Caged Bird

*

A free bird leaps
on the back of the wind   
and floats downstream   
till the current ends
and dips his wing
in the orange sun rays
and dares to claim the sky.

But a bird that stalks
down his narrow cage
can seldom see through
his bars of rage
his wings are clipped and   
his feet are tied
so he opens his throat to sing.

The caged bird sings   
with a fearful trill   
of things unknown   
but longed for still   
and his tune is heard   
on the distant hill   
for the caged bird   
sings of freedom.

The free bird thinks of another breeze
and the trade winds soft through the sighing trees
and the fat worms waiting on a dawn bright lawn
and he names the sky his own.

But a caged bird stands on the grave of dreams   
his shadow shouts on a nightmare scream   
his wings are clipped and his feet are tied   
so he opens his throat to sing.

The caged bird sings   
with a fearful trill   
of things unknown   
but longed for still   
and his tune is heard   
on the distant hill   
for the caged bird   
sings of freedom.

~


Nicanor Parra
A todo esto

**

Qué fue de los deberes humanos
Ofrezco la palabra
Mucho se habla de derechos humanos
Poco
Nada casi de los deberes humanos:
Primer deber humano
Respetar los Derechos Humanos

~


Rafeef Ziadah
Las tonalidades de la ira

**

Permítanme hablar en mi lengua árabe
antes de que también ocupen mi lenguaje.
Permítanme hablar en mi lengua materna
antes de que también colonicen su memoria.
Soy una mujer árabe de color
y nosotras venimos en todas los tonalidades de la ira.
Todo lo que mi abuelo siempre quiso hacer
fue levantarse al amanecer y observar a mi
abuela postrarse y rezar
en una aldea escondida entre Jaffa y Haifa.

Mi madre nació bajo un árbol de olivo
en un suelo que, dicen, ya no es mío;
pero yo cruzaré sus barreras, sus checkpoints,
sus locos muros de apartheid y volveré a mi hogar.

Soy una mujer árabe de color
y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.
¿Escucharon gritar a mi hermana ayer,
mientras paría en un checkpoint
con soldados israelíes buscando entre sus piernas
la próxima amenaza demográfica?
llamó a su hija nacida, Jenin.
¿Y escucharon gritar a alguien
«¡estamos retornando a Palestina!»
detrás de las rejas de la prisión,
mientras le tiraban gas lacrimógeno en la celda?
Soy una mujer árabe de color
y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.

Pero me dices que esta mujer que hay dentro de mí
sólo te traerá tu próximo terrorista:
barbudo, armado, pañuelo en la cabeza, negrata.
¿tú me dices que yo mando mis hijos a morir?
pero esos son tus helicópteros,
tus F-16 en nuestro cielo.

Y hablemos un segundo de este asunto del terrorismo…
¿No fue la CIA la que mató a Allende y a Lumumba?
¿Y quién entrenó a Osama primero?
Mis abuelos no corrían en círculos, como payasos,
con capas y capuchas blancas en la cabeza
linchando negros.

Soy una mujer árabe de color
y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.
«¿Quién es esa mujer morena gritando en la
manifestación?»
Perdón. ¿Debería no gritar?
¿olvidé de ser todos tus sueños orientalistas?
el genio de la botella,
bailarina de la danza del vientre,
chica de un harén,
voz suave,
mujer árabe,
Sí, amo.
No, amo.
Gracias por los sándwich de manteca de maní
que nos tiras desde tus F-16, amo.

Sí, mis libertadores están aquí para matar a mis hijos
y llamarlos «daño colateral».

Soy una mujer árabe de color
y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.
Así que déjame decirte que esta mujer que hay dentro de mí
sólo te traerá tu próxima rebelde.
Ella tendrá una piedra en una mano y una bandera palestina en la otra.
Soy una mujer árabe de color…
ten cuidado, ten cuidado,
De mi ira.

(Versión de Héctor González V.)

~









Mario Benedetti
Vamos juntos

**

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la muerte mata y escucha
la vida viene después
la unidad que sirve es
la que nos une en la lucha

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la historia tañe sonora
su lección como campana
para gozar el mañana
hay que pelear el ahora

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

ya no somos inocentes
ni en la mala ni en la buena
cada cual en su faena
porque en esto no hay suplentes

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero.

~













Raúl Zurita
El mar del dolor

**

A Galip Kurdi

Alan Kurdi tenía tres años y su fotografía recorrió el mundo. Yacía boca abajo y el rojo azul de su ropa se recortaba con una extraña pulcritud en el borde la playa. Horas después los guardacostas turcos recuperaron los cuerpos de su madre y de su hermanito de cinco años, Galip, pero de él no hay fotografías.

Nadie podrá imitar su última imagen posando boca abajo en la orilla de la playa. Ningún artista podrá darnos ese golpe bajo. Ah, el mundo del arte, de las imágenes, de las billones de imágenes. Las palabras del poema son más puras, más limpias. 

Cuando la barca repleta de emigrantes sirios se dio vuelta, el padre nadó de uno a otro niño tratando desesperadamente de salvarlos, pero solo pudo ver como desaparecían. Yo no estaba allí. Yo no soy su padre.

No hay fotografías de Galip Kurdi, él no puede oír, no puede ver, no puede sentir, y el silencio cae como inmensas telas blancas.

Abajo del silencio se ve un trozo del mar, del mar del dolor. Yo no soy su padre, pero Galip Kurdi es mi hijo.

~









Seamus Heaney
La república de la consciencia

**

I

Cuando aterricé en la república de la conciencia
y se pararon los motores, el silencio era
[tan intenso
que podía oír el vuelo de un zarapito sobre la pista.
El responsable de inmigración era un viejo
que sacó una cartera de un abrigo hecho a mano
y me mostró una fotografía de mi abuelo.
La mujer de la aduana exigió en mi declaración
las palabras de nuestros remedios y hechizos
[más tradicionales,
los que devuelven el habla y previenen el mal
[de ojo.
Ni porteadores, ni intérpretes, ni taxis.
Llevas contigo tu propio tormento, y muy pronto
tus turbios síntomas de privilegio desaparecen.
 
II
 
Allí temen la niebla como un mal presagio, pero
[el relámpago
conjura el bien universal y los padres, durante
[las tormentas,
cuelgan de los árboles niños envueltos en pañales.
La sal es su mineral más preciado. Durante
[los partos
y los entierros se llevan a la oreja conchas
[marinas.
La base de todos sus tintes y pigmentos es el
[agua de mar.
Su símbolo sagrado es un barco en esbozo;
una oreja la vela, una pluma inclinada el mástil,
el casco las líneas de la boca, la quilla un ojo
[abierto.
En su investidura, los líderes políticos
juran proteger leyes no escritas, y lloran
para expiar la mera presunción de poseer
[un cargo
y reafirmar su fe en que toda vida surgió
de la sal de las lágrimas que derramó el dios cielo
después de soñar que su soledad era infinita.
 
III
 
Regresé de aquella frugal república
con los brazos vacíos, mientras la mujer
[de la aduana
insistía en que mi único salvoconducto era yo
[mismo.
El anciano se puso en pie, fijó en mí su mirada
y me anunció que, desde entonces y
[oficialmente,
era un ciudadano con doble nacionalidad.
Me pidió, por tanto, que al regresar a casa
me considerase su representante
y hablase por ellos en mi propio idioma.
Sus embajadas, añadió, estaban por todo
[el mundo
pero operaban de forma independiente
y ninguno de sus embajadores sería jamás
[relevado del cargo.
 
(Versión de Jordi Doce)

/
 
From the Republic of Conscience

*

I

When I landed in the republic of conscience
it was so noiseless when the engines stopped
I could hear a curlew high above the runway.
At immigration, the clerk was an old man
who produced a wallet from his homespun coat
and showed me a photograph of my grandfather.
The woman in customs asked me to declare
the words of our traditional cures and charms
to heal dumbness and avert the evil eye.
No porters. No interpreter. No taxi.
You carried your own burden and very soon
your symptoms of creeping privilege disappeared.
 
II
 
Fog is a dreaded omen there but lightning
spells universal good and parents hang
swaddled infants in trees during thunderstorms.
Salt is their precious mineral. And seashells
are held to the ear during births and funerals.
The base of all inks and pigments is seawater.
Their sacred symbol is a stylized boat.
The sail is an ear, the mast a sloping pen,
the hull a mouth-shape, the keel an open eye.
At their inauguration, public leaders
must swear to uphold unwritten law and weep
to atone for their presumption to hold office—
and to affirm their faith that all life sprang
from salt in tears which the sky-god wept
after he dreamt his solitude was endless.
 
III
 
I came back from that frugal republic
with my two arms the one length, the customs
[woman
having insisted my allowance was myself.
The old man rose and gazed into my face
and said that was official recognition
that I was now a dual citizen.
He therefore desired me when I got home
to consider myself a representative
and to speak on their behalf in my own tongue.
Their embassies, he said, were everywhere
but operated independently
and no ambassador would ever be relieved.

~








Miyó Vestrini
Los paredones de primavera

**

No enseñaré a mi hijo a trabajar la tierra
ni a oler la espiga
ni a cantar himnos.
Sabrá que no hay arroyos cristalinos
ni agua clara que beber.
Su mundo será de aguaceros infernales
y planicies oscuras.
De gritos y gemidos
de sequedad en los ojos y la garganta
de martirizados cuerpos que ya no podrán verlo ni oírlo.
Sabrá que no es bueno oír las voces de quienes exaltan el color del cielo.
Lo llevaré a Hiroshima. A Seveso. A Dachau.
Su piel caerá pedazo a pedazo frente al horror
y escuchará con pena el pájaro que canta,
                        la risa de los soldados
                        los escuadrones de la muerte
                        los paredones en primavera.
Tendrá la memoria que no tuvimos
                        y creerá en la violencia
                        de los que no creen en nada.

~













Azita Ghahreman
El barco que me trajo aquí

**

El barco que me trajo aquí                   
detrás de la cara que se parece a ti
      desaparecen los nombres viejos
      en la sangre hay un retrato arrugado
      y en el viento, un ave cobriza
      como si el desierto me hubiera puesto mi abrigo
      no estoy desnuda
      a veces las palabras se extravían en mi tos
      y la luna bamboleante desaparece en el vaso
      este viaje siempre se ha enrollado alrededor de mi lengua
      y mis venas no ocultaban nada a la muerte
      y escribieron a mano los pasos

el verano me dio su reconocimiento
      con plumón verde enredado en los dedos del hielo
      la ola vino con los brazos abiertos como el amor
      y retrocedió

extraño aquel barco
      que me trajo aquí
      y bajo los párpados del invierno soy testigo
      de que este viejo cielo
      es una maleta roja que guarda mi perfil azul.

(Versión de Petronella Zetterlund, a partir de las versiones del persa al sueco de Sohrab Rahimi)

~








Maram Al-Masri
Señal 5

**

me disuelvo en las mujeres 
desaparezco para ser 
cada una de ellas 

veo mi mirada en ésta 
mi risa 
en los labios de aquella 
mis lágrimas 
asoman a sus ojos 
y por sus cuerpos 
circula mi alma 

se parecen a mí y yo a ellas 
en ellas me reconozco 
en ellas 
me completo 
y me divido

(Versión de Pilar Garrido y Pablo Beneito)

~


Breyten Breytenbach
Una nota al pie bajo la noche de la historia

**

en la noche cuando todo era negro
quemado en una cruz de cenizas
en el vidrio ciego
y el ladrido del perro como un volantín negro
volando en la oscuridad
        hacia donde la luna
rasga como la quilla de un barco hundiéndose
soñé mi lengua

la página del título manchada de negro
con signos crudos ahora indescifrables
        y dentro del libro
vi mi reflexión
de pie allí tres veces

primero entre amigos muertos
con sus caras de luto manchadas
como perros mirando hacia la ventana ciega
mientras sus pensamientos como vasos vacíos
giran en las manos
        y yo estaba ahí
de cuello delgado y bigote
nuestros poemas son esclavos cada uno con una onda
llena de plumas orgullosamente sobre la cabeza

luego en un cuadro a la salida
en el jardín de la noche
con una capa de canas
mi madre una virgen anciana en mi abrazo
        y más atrás
en los pliegues de la memoria
todas las demás confianzas como antorchas del olvido

¿fui yo el profeta
enviado a espiar si había vida
        en este mundo
o el exilio sin sentido que vuelve a decir
que nuestra lengua era una nota al pie
bajo la ilegible página de la historia?

una última vez en un banco del jardín vacío
del manicomio de viejos desdentados
como calaveras con poca carne amarga
envueltos en una frazada
y en un penacho salvaje y ojos mármol ciegos

inclinarse y murmurar inclinarse y murmurar
muchas palabras oh muchas palabras
pero no es solo el susurro de los esclavos muertos
pero no lo suficiente para surcar o hacer un bote
y fuera del libro más allá de toda escucha
el ladrido y el viento y la ceniza
de la luna en el agua turbia

(Versión de Nicolás López-Pérez)

/

a footnote under the night of history

*

in the night when everything was black
burnt to a cross of ash
on the blind glass
and the dog’s bark a dark kite
blowing away in darkness
      to where the moon
tears like the keel of a sinking boat
I dreamt my language

the title page smeared black
with signs now undecipherable raw
        and inside the book
I saw my reflection
standing there three times

first among dead friends
with mottled grieving faces
like dogs staring directly into the blind window
while their thoughts like empty glasses
turning in the hands
          and I was there
thin neck and moustache
our poems are slaves each with a full wave
feathers proudly on the head

then in a tableau at departure
in the garden of the night
with cape of white hair
my mother an aged virgin in my embrace
            and further back
in the folds of memory
all other trusteds as torches of forgetting

were I now the prophet
sent to spy if there is life
           in this world
or the senseless exile returning to say
our language was a footnote
under the illegible page history?

a last time on a bench in the empty garden
of a madhouse of toothless ageds
as skeletons with little bitter flesh
swaddled in the blanket
and wild tuft and eyes blind marbles

bow and mutter bow and mutter
many words oh many words
but only the whispering of dead slaves
but not enough to groove or make boat
and outside of the book beyond all listening
the bark and the wind and the ash
of the moon in dark water

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