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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.
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martes, 25 de noviembre de 2025

héctor hernández montecinos / un poema










La voz
la lengua viva que repasa mis oídos
es un cuerpo que escucha sus fisuras más internas
en la piel
que es la que resuena al tocar las palabras con el lápiz
las que producen un sonido
que en el papel se imprime
por lo que habría que leer como ciegos
 
crearle un mundo a mi dolor
porque con eso lo convierto en escritura
rodear a la herida de ficciones
para que también se ficcionalice
que la herida de mi yo
se contraponga al no yo y a todas las no heridas
y llegue de rebote a alguna verdad
como la de poder encontrarme con mi doble
 
imagino el miedo
cuando tengan que enfrentarse el autor y su homónimo
insertos en la obra
mientras ésta se rebela y rechaza a uno de los dos
convirtiéndolo en una ilusión que se deshace
ni dios ni el hombre ni el autor han muerto
sino que se han escondido en su propia creación
para permanecer fuera de sí
y poder existir para siempre

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)
Fotografía de Nicolás López-Pérez

sábado, 29 de marzo de 2025

diego ramírez gajardo / 29 de marzo













No es que estemos felices
Es solo el estar conscientes
Que nos esperamos por tanto tiempo.
Sin embargo, cuando te cuento
Porque en marzo a unas calles del liceo
Te arrancan la furia con lágrimas en los ojos,
Cuando te cuento
Porque se paraliza la Universidad
El silencio
El trafico de mi vida
El trafico a tu zona sur,
Cuando te cuento
Que el Día del Joven Combatiente
Se Ilumina la historia de mi país en el amanecer
de los territorios bélicos a cuadras de tu casa
A media cuadra de tu cama
A un par de casas de tu evidencia de leche en las manos
Porque en marzo,
Cuando tú estabas recién ingresando cariños ilegales
En la ropa y las zapatillas nuevas
De ese señor adinerado que te cuidaba meses antes
De tenerte aquí adentro, conmigo,
En tus calles estaban contando otra historia.
Es cierto, que te asustabas
Que tiritabas de miedo por la llamarada y mi nombre
Te cuento del '85
De los hermanos Vergara Toledo
De la muerte
Del crimen
De la represión
Y la cruzada con sangre.
Te cuento de la lucha de ahora
De las nuevas luces de guerra
De todas las veces que es necesario,
Brian,
Que es absolutamente necesario
El símbolo
El fuego entre nosotros
Las noches del 29 de marzo
las formas curvadas de la cordillera
Reflejada en tus ojos
La estrella del MIR
El pedagógico
Las calles cercadas
Lo adherido
Los perdigones
La panadería de Las Rejas con 5 de abril.
El fusil SIG
La subametralladora UZI
El block 972-C.
El balazo
Los 18 años
Los cuerpos de ambos abandonados en la vía pública.
La iglesia de Jesús Obrero
La Villa Francia
Las barricadas
Tu cuerpo en llamas
Y el horror de encerrarnos por horas
Donde nadie pueda adivinar la furia de nuestros cuerpos

***
Diego Ramírez Gajardo (Antofagasta, 1982)

lunes, 25 de noviembre de 2024

héctor hernández montecinos / teoría del fin del mundo










El primer principio está en la boca
también la primera oscuridad
que es de donde huyen las palabras
abriéndose paso entre los dientes
para salir a las calles
arrebatadas y deseosas
de que llegue pronto la noche
porque allí las cosas se duermen
y lo único que brilla junto a la sangre
son ellas.

El mundo está lleno de demoliciones
y de rostros que se caen de la cara
como si lo que unía el adentro y el afuera
lo alto y lo bajo
la ilusión y la muerte
ya no existiera más allá
que el sentido que también
se ha desplomado.

Uno camina oliendo el universo
mirando el Big Bang
pisando los átomos de la corteza terrestre
y a lo lejos el mar
ese hermoso contorno
que se pudre como el cuerpo semidesnudo
amarrado a sí mismo
por intestinos y venas
que lo único que querían es ver el sol
tomar aire fresco
pedir un último deseo.

Es la guerra la que da esta sensación
de que todo marcha
hacia otras marchas que no veremos
que desbordan el porvenir
que intuyen el sacrificio y la verdad
a media voz y a media luz
escarbando en los restos de la civilización
en la gran juguetería
que finalmente es la sociedad
donde siempre es verano
para quienes quieren tomar la última foto
de ese último atardecer.

Las palabras
ah sí las palabras
volvieron amargas y huérfanas
y se arrojaron al acantilado
que separa la cabeza del corazón
no son buenos días les digo
no son buenas noches me responden
antes de quitarse la ropa de trabajo
y acostarse tristes como yo
en este poema
debajo del fin del mundo.

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

sábado, 25 de noviembre de 2023

héctor hernández montecinos / tres poemas













Torrevieja-Alicante

*

Por la ventana se ve un lago y por el otro lado el mar
y la sal carcome el sol de este atardecer sobre la carretera.
Atrás mío dos chicos murmuran frente a una pantalla
que no es la del teléfono sino la ventana donde se miran
tan jóvenes y hermosos el uno para el otro.
Luego del resplandor de un silencio donde seguro se tomaron las manos
uno dice que ha escrito una poesía pero bajan la voz
para que nadie en el universo abra un refrigerador o se ponga a barrer.
Yo me quito los audífonos lentamente y apoyo mi cabeza en el asiento
como si fuera la de quien oye imaginándose en el regazo de su amado.

Gente llena de amor que se viste tan bonito
para ir a pasear al perro junto a los autos que en una semana lo matarán
Gente llena de amor que repite el nombre del otro
como si fuera una contraseña para salir del laberinto de las deudas
Gente llena de amor rodeada de sudacas, negros, chinos y moros
que juntan sus rodillitas para susurrarse poemas al oído.

Ninguno de los dos entendió. Digo yo y el otro enamorado
cuando dijo gracia yo entendí desgracia
y la metáfora de la espuma parecía de desengrasante para la loza
un solo verso tenía las palabras: alabastro, clepsidra, mármol
y terminaba con algo de un pantalón y un desodorante.
Todos los objetos del mundo son posibles para los enamorados
porque el mundo para los enamorados es ellos mismos incluido el diccionario
sin embargo casi al final distinguí nítidamente la palabra gracias
y me pareció sin duda que ese chico era el mejor poeta del autobús.


29 de enero de 2022

~

Fóbetor

*

Un parque de diversiones no es un parque y tampoco divierte
todos los resultados son obtenidos, los regalos son gratis
las sorpresas son inesperadas y postizas las pelucas
no hay destino que no sea final ni lava que no sea volcánica
en sí bajamos para abajo por el lenguaje
y nos hacemos sordos sobre lo que los caballos pisan en el asfalto.

Hace tiempo se decía que las cosas perdidas paraban en la luna
la pregunta es cómo llegaban allí
uno quería saber eso y muchas cosas más sobre los ovnis
pero la palabrería es un comercio 24/7 que atiende un señor de mala gana
los amantes esperan afuera para entrar a robar más verbos de los que ya tienen
y las señoras murmuran mutuamente murmullos sobre todo lo que se repite.

Si las personas tuvieran en la boca rabia de verdad
echarían el mundo abajo desde sus propias ventanas cada amanecer:
los sueños lo llenan todo y traen de regreso las imágenes
que uno ve cuando se duerme mirando las estrellas y no el techo.

Perdóname Dios por este poema tan pedante
con los pantalones abajo y la marea alta.

Hablo solo en mi casa sola
encamado en una silla y cobijado con un gorro
pensando en la lengua dentro de mi cabeza y la que está fuera de ella.

Bueno, hay plazas que son bonitas
y los resultados negativos casi siempre son positivos
los descuentos son buenos en el súper cualquier día de la semana
el pelo, los dientes, el culo no escatiman en gastos.

Uno se consuela de que los mares antes eran desiertos
y los cráteres, campings llenos de dinosaurios.

El mundo está dentro de la cabeza de uno
afuera hay solo palabras mal explicadas, mal dichas
mal entendidas y mal intencionadas;
lo que uno cree que conoce es en definitiva lo que conoció
y atrás queda todo lo que tiene nombre por suerte.

El universo está congelado y el planeta arde
esto demuestra que lo amargo no es tan solo la ciencia
que ciertamente jamás ha sido neutral.

No se me ocurre qué más antes de dormirme
debo buscar mejores maneras para conciliar los sueños
que pensar en el paisaje del fondo de pantalla de Windows
que es una fotografía que se tomó en el Valle de Napa en 1996.

En fin, escribir un poema es mirar desde otro libro
añorar otra familia e imaginarse en otra casa
la vida que a uno le tocó son las palabras con que podemos enunciarla
ni fu ni fa
por su parte las cosas abren y cierran los ojos cuando las miramos bien
yo les hablo, agradezco y hasta hago funerales a los cuadernos y lápices
es un modo de darle bombo a eso de que la vida es sueño: sí y no.

Listo.
Desenchufar las córneas de los códigos de barra
bajar las cortinas del teléfono.

Torrevieja, 8 de enero, 2022

~

Cadáver

*

I

Un poema se abre cuando se cierra la boca
los fluidos se secan y todos se han ido
en las universidades y las morgues han suturado los cuerpos
y los cerros vuelven a estar oscuras como las iglesias
es decir cuando los sonidos son los de la sobrevivencia.
Por allá en un bar alguien hace figuras frente al espejo de un baño
que posiblemente ha sido más veces lugar de reunión
que la propia esquina donde está el poema.
Hace bien olvidarse de todo esto
de la lengua, las manos y los ojos
tan expertos en imitar las contorsiones del ganado
que es lo que uno se come antes que lo maten a ellos.
Siempre hablo de la guerra
que hizo volar en pedazos a las películas de guerra
que son la publicidad y no solo la de los objetos
que se miran hacia atrás sino también
de los que se olvidan hacia adelante.
Frente a los poemas somos siempre turistas
de esos que huyen al primer chispazo en la fantasía
o que pagan demás por la imaginación.

II

Un poema se abre y las vísceras se contraen
sobre todo las de la madre que tararea los tonos del rostro
y más aun los huesos estrangulados que es uno mismo en una cama.
El pasado se columpia en la economía de los fermentos
entre la ropa vieja que huele ya a cadáver y las señales de humo
que salen del televisor a leña en el horizonte.
Acá es invierno cuando allá los perros mueven la cola
y es primavera cuando se quedan en blanco.
Nadie piensa en realidad en la realidad
ella solita se ha buscado esa mala fama
de cartel de cine pintado con caca.
Jubilados y demases que escribimos
ya no le debemos nada ni al aire
que respiran los funcionarios dentro de los aviones
cuando caen como gotas de lluvia en el mar.

III

Un poema se abre cuando se acaba su botella
y aparece jugando a la pelota el único genio posible
con una cuchara en la boca y la nariz llena de harina.
No es tiempo de lámparas ni de introspección
ni de lobos de mar o nuevos continentes.
Mejor olvidarse de la estación y seguir de largo
por esta misma carretera al invierno.
La escenografía es la misma que la extinción
y de eso se trata siempre el poema:
desperdicios y aguafiestas.

Rumbo a Madrid, 15 de enero, 2022

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

viernes, 25 de noviembre de 2022

héctor hernández montecinos / de "debajo de la lengua"













Una fiesta y ni un nombre

*

Los países envejecen más rápido que la gente
se vienen abajo con tanto peso y con tan poco
las estaciones del año y del metro
ya no dicen nada a nadie
como las canciones, los pájaros, los sueños.
Las fiestas terminaron hace rato
y solo los fantasmas siguen hablando
de los láser y las luces ultravioletas
drogados como caballos dentro de un shopping
hace millones de años.

El pasado es para los infelices
que andan por los mismos lugares
buscando nuevos horizontes, como el amor,
idénticos a sí mismos.
Y sí, las ciudades se deprimen
aunque parezca lo contrario
y se comienza a hablar del fin del mundo
cuando uno quiere robarse algo.

Doy vueltas en lo mismo
el piso está lleno de palabras que se me caen
como dientes en un sueño supersticioso
pero esto es una fiesta, me digo
debo salir del baño de una buena vez
y pedirle disculpas al chico y no.
La música ya no es bella –nunca lo fue–
ni él ni yo y da lo mismo
el mundo no está bien.

Contra la pared todos parecemos importantes
aunque sea unos segundos
y bajamos la mirada vestidos con la ropa
que se deshace donde se pone el sol
pero es otra cosa.
La gente finalmente baila
porque fue feliz en otros lugares
y se imagina desde los ojos del que se mueve mejor.
El piso es lo que me conmueve
un cielo construido a patadas
que somos para los vecinos de abajo.

Puede ser el alcohol o las drogas
no estoy ni seguro de si estoy vivo o muerto
o si imagino un avión rumbo a Mar del Plata
pero no he pensado en la poesía esta noche
esa familia quebradiza y entusiasmada
que habla con los volcanes e inhala poemas resecos.
La fe se gana y se pierde
como kilos del alma –odio esa palabra–
con un poco más o menos de emoción
y finalmente de eso se trata todo esto:
solo el arte es felicidad.

~

Complejo del exceso

*

Mi cuerpo se inclina al escribir
con tantas palabras en el inconsciente.

Hola lengua
hola mano
yo veo su descomposición
en las letras de mi nombre.
Más allá de esos escombros yacen
unos borrachos en calzoncillos
con el deseo de ser dioses
cuando el espíritu es del tamaño
de esta habitación.

Tuve huellas y líneas del destino
en mi espalda
–secreciones, carroña–
y gotas de luz en mi boca.
Un hombre me preguntó
por el veneno verbal
y examinaba el movimiento de mi corazón
como tocado por un ángel de la guerra.
Yo me dejaba lamer. Era mi lugar.
No me resistía
porque esa es la vocación
cuando uno es un muchacho
arruinando el paisaje.

Yo como él
muchas veces soñé estar hecho de ceniza
parado junto a la carretera
pidiendo un aventón
como si fuera un trocito de Dios
pero el día es cruel
aunque depende su duración
de la forma en que el fuego convierte el hielo
en una noche que no puede cerrar sus ojos.

Amanecerá y estaré muerto
por el festín o la circunstancia
confundiendo palabras y volando en círculos
alrededor de la R
una patria distinta
después de matar a mis padres.
Escribir es profanar.
El cuerpo
es mi única posesión
y todo lo que aquí puedo tocar
resulta ajeno
pues lo propio y la palabra “propio”
se han extraviado
en el bosque de la representación.

~

Hijo mío no regreses nunca a casa

*

Hijo, no regreses nunca a Chile
tu patria ya no es tu patria
tus amigos no te saludarán.
Solo polvo y ceniza es nuestra casa
y tu ropa se la llevaron los vientos del sur.
Sácate de la cabeza la idea del regreso
nada es como nunca
y nunca es peor
y peor y peor y peor.
Tus libros los saquearon
quienes alguna vez te leyeron
pero ya no
no creas eso de que
todo océano vuelve a ser desierto
y toda montaña regresa a la profundidad.
Con quienes te acostaste hoy te niegan
y a quienes diste tus poemas
los han arrojado a la basura
y dicen que es estiércol.
No regreses nunca a Chile
porque estamos desapareciendo
la muerte se murió
y el poder lo tienen los buitres
y las hienas.
Viaja por países
báñate en los mares que existen
y bebe de los ríos dulces
escóndete del sol en cada árbol
sigue el camino de las nubes
y llora debajo de la lluvia:
sueña todo lo que no puedo soñar yo.
Hijo mío, tu país te odia
porque tú lo odiaste primero
maldijiste a la vanidad
y al fascismo
se los dijiste en la cara
y no apretaste los dientes
como tantas veces te lo dije.
Tus heridas fueron más profundas que las mías
y tu tristeza más grande que tú.
No pienses en regresar
es en vano
querrán escupirte y en la calle te insultarán
seguirán haciendo sus fiestas
para burlarse de todo lo que tenga que ver contigo
y se mofarán de cada una de tus palabras.
Ya no hay vestigios de ti
ni fotografías viejas
los vasos donde bebiste cerveza
los han quebrado en nuestras ventanas
y todo lo que rompiste
me lo han venido a cobrar.
Los que eran tus más cercanos ayer
han sido quienes más se ensañaron
para que no dijera nada sobre ellos.
Por eso te digo, hijo mío
no quieras regresar a Chile
sobre todo por una última razón:

Chile
eres
tú.

~

Contrarretrato

*

Hasta los diecinueve fui un demonio solo para mí
y un dios del tiempo muerto con los otros
solo porque hui de toda necesidad
que es el origen del odio y del poema
también del deseo y el capital
todo esto se lo robé a la muerte
que significaba mi vida hasta ese momento
Yo perdono al mundo
aunque el mundo no haga nada para que yo lo perdone
una vez en medio de una lejana noche me dijo
–ándate a tu casa pendejo
tu madre se convierte en fantasma
y los fantasmas no valen la pena

Creo que mis amigos muertos se me parecen de improviso
porque han dejado la casa de su espíritu
y vagan por las noches sin necesidad de llaves ni drogas
ya no tienen problemas con la intuición
ni con los vecinos
es triste no saber dónde escriben
o cuál será el destino de lo que desaparece
sin embargo todo sea mejor
que arrastrar en vida una sombra

Como quisiera que todos los hombres fueran mis primos
y vivir con ellos lo que no se hace con otras personas
para que los años acompañen a la nostalgia
que produce cruzar el océano
o dormir solo en otra ciudad

De mí casi no queda nada
salvo una pena que es más grande que yo
y que ha derrumbado casi todo
menos a la imaginación que es la loca de la casa
y la casa es la propia naturaleza
Aún soy contemporáneo de las flores de mi biblioteca
que sueñan con árboles sagrados
en el más profundo bosque del sur de mi cerebro

Mi abuela mi madre
y de otras mujeres de mi vida
he aprendido la oscuridad y la firmeza
que ofrece el peligro convertido en pasado
sus manos estrujaron la soledad
que es sentirse como se siente
Todo corazón hecho a golpes tiene una voz más dulce
que las frías amanecidas que lo vieron desangrarse
Yo soy todas las personas que conozco
de esas nadie soy yo
río lloro me pierdo en el mar de dudas con ellas
que es lo mismo que decir conmigo

Hasta los diecinueve fui un demonio solo para mí
esa será mi eternidad

~

Declamar

*

Ni mujer ni hombre
me siento doblegado a la ternura de ella
y a la virilidad de él
en medio de ambos escribo
enamorado de la complicidad y el camarada
con el cual bajo la noche
tintineamos los huesos junto a los pájaros
que ponen trampas al deseo y la hendidura

En este sentido el Amor va más allá de lo físico
pero más acá del placer
y quizá sea una sola cosa con la amistad y el arte
es decir el amor a veces calienta
en especial cuando comienza o se sabe que va a terminar
ya no sé cuánto confío en él
porque exige propiedad capitalista
y el mercado lo ha convertido
en un corazón pintado de rosa
la Amistad es mejor
nadie se da cuenta cómo llega a excitarse
con ciertos gestos o palabras
en una playa una fiesta o una fría sala
además todo queda como un pacto de amigos
y la idea es no hacerse mayor problema
por último
en el Arte
uno puede ser un monstruo
y siempre habrá alguien que le gustó lo que escribes
y quiere quedarse contigo

La poesía tiene su público
y los que se lamentan son cobardes
o están deslumbrados con el éxito
todos escribimos desde la necesidad y el hecho de estar solos
y cuando alguien se calienta con eso
se rompe el círculo vicioso y al frote

Nada más exquisito hay que después de una lectura
se acerque un chico a hablar cualquier cosa de la poesía
y terminar con él en el horizonte de la habitación
donde fueron escritos esos poemas que tanto le gustaron
al amanecer se irá y uno podrá dormir un rato
pero al despertar los ojos se llenarán de lágrimas
pues en ellas están todas las ganas
de irse con ese muchacho
pero nunca es así

Un poema dura una sola noche
nada más
un libro puede ayudar para que él
no olvide tu nombre
porque casi siempre regresan a su visceral matriz
a desentenderse del oficio de la literatura
y todo lo que ha significado
el culo blanco que es el libro mismo
el beso de los testículos
y la Vía Láctea

Las palabras suelen quitarle muerte a las cosas
a la vida misma
y nada tiene que ver con la propiedad
pues no son de nadie pero tampoco son mías
así como el río o las nubes
entran en el mar o a la noche
uno quisiera morirse dentro de alguien
siguiendo las señales del camino
que apuran o reducen la velocidad
para perderse en lo profundo de una piel
más suave que una pluma
que lleva donde uno no sabe
que también puede irse

Escribir
entonces
es más que unas íntimas preguntas
o un montón de pajas mentales
tiene que ver con convertirlo a uno en primo de sus lectores
y hermano con el que de ellos te acuestas
la poesía invierte los papeles
y perder significa perderse con alguien
emocionado y dispuesto
a amarlo solo una noche y que te olvide al día siguiente
aunque los cuerpos se quedan en uno
y al escribir todo se aleja
con las ganas no cumplidas de que los poemas
entren en la boca y no vuelvan a salir

~

Super Ghost

*

Viendo las altas frecuencias de un espectro
que estrangula sus cuerdas vocales
en el frío abrupto e inerte de una noche
que ha reventado la temperatura
para que el amanecer no llegue.
La naturaleza fantasmal
de esa primera palabra solo es
un pre resplandor, un eco
una brisa dormida.

Vibran sus estrías
con cada uno de los latidos de sus pulmones
y la transparencia alfilerada
de su expresión en posición fetal.
Circula su desaparición fotográfica
masticando la espuma que brota desvelada
letra a letra de una finalidad que era un principio.

Hay que aprender a hablar la lengua muerta de Dios
solo así nos libraremos de los fantasmas
que no se cansan de la pirotecnia
de las moscas columpiándose
en los párpados de algún cadáver
o de sus caricaturas sonámbulas en la TV.

Es así como debe morir el miedo
con la cabeza llena de cohetes
y luciendo un caleidoscopio en el ombligo
como trampa para las sombras
del metabolismo mohoso
para que ni un crujido en la oscuridad
desboque a la atmósfera de su terciopelo de color.

El pasado llegará sin anunciarse
sin esos pedazos desangrándose de otro mundo
riéndose de las primaveras del abismo
llegará descolgado a Cochabamba
atravesando con su flecha de tiempo
a cuantos alucinados quieran
excitarse con las tetas de la realidad.

~

Monos en una jaula abierta

*

¿Sabes si habrá vida en otros perros?
le pregunta una pulga a otra.
No te pido que me respondas
la ciencia no ha demostrada nada
ciertamente todo es teoría
la democracia, Dios y la muerte.
Sombras se pasean entre estos seres vivos
heredaron un esqueleto muy pequeño
mi querido sabelotodo, demasiado pequeño
pues a nadie le importó la ley
que dice que el mundo
está hecho a la medida de su propia destrucción.

Te miro en el espejo del baño
hablas solo porque tú no estás ahí
no hay teoría que dure cien años
a menos que nadie crea en ella.
No tomas desayuno
no tienes tiempo
camino al laboratorio recuerdas qué fecha es
un cumpleaños ¿no?
puede que sí y puede que no
¿una fecha histórica en Quito?
buscas en la laguna de tu mente
miras allí si hay alguien
esperando algún regalo o con una sonrisa estúpida.
Nada de eso, mi querido sabelotodo
te esperan los monos con las cabezas abiertas
las ratas que hacen fotosíntesis con sus hormonas
y las fórmulas mágicas de la relatividad.

Te sientas
intentas recordar
pero la sala huele a toxinas
a nervaduras y sangre
¿te gusta oír tus juguetitos de cristal? ¿no?
llega la noche y estás solo
lástima me das.

La ciencia no es más que tambaleo
querido sabelotodo
miedo y puro miedo
para amanecerte ahí
sin saber porqué
un cerdo tiene un orgasmo de media hora
ni menos la razón de que los judíos
no se los coman.

Millones de hombres
no saben ni siquiera
quiénes eran sus padres
y aun así sus células nerviosas
creen que ciertas ratas marsupiales
evolucionaron hasta convertirse
en Plotino, Whitman o Cristo.

Será mejor que a casa no regreses
de aquí ya no eres dueño de nada
tu hijo mayor acaba de caer del segundo piso
y la bebé convulsiona.
¡Basta, sabelotodo!

La psiquiatría no es lo tuyo.

~

La huida de los bárbaros

*

Alguna vez soñé con ustedes
en esas noches sin poder dormir
un país los veía recorriendo
conmigo a cuestas
en una silla de ruedas espiritual
bailando alrededor de cualquier accidente
para celebrar que la geografía
es una figura literaria pero al revés.

Éramos una caravana
tan hermosamente solitaria y triste
pero no nos descarriábamos del delirio
que significaban nuestras risas en fila
escuchándose sobre las aburridas olas
que repiten las mismas letras
hace millones de años.

Los muchachos estos
se hastiaron de los colores de sus patrias
y comenzaron a caminar sin rumbo fijo
de un día para otro
las familias se encogieron de brazos
viéndolos salir de sus casas
como hipnotizados por una noche
que no imaginaban.

Desde todas las ciudades
se iban sumando
agrandábamos nuestra pena
y no nos soltábamos de las manos
porque así era nuestro pacto:
la sangre que nos une será el gozo
de la buena voluntad
más allá de los géneros
los nombres y los espejos.

Todos sus órganos son ojos
con que mirar lo que sucede
y las películas que han visto
les parecerán parpadeos de la historia.

Mientras avanzábamos
yo pensaba en esas hordas de bárbaros
que cientos de años atrás arrasaron
con el más grande imperio
ahora un grupo de muchachos camina
siguiendo las exhalaciones de la noche
y es dulcemente más terrible.

Entrábamos a los hediondos bares
y allí realizábamos ceremonias y alianzas
para no dejar de avanzar
pasábamos a los terminales a reírnos de los que creen
que se van o llegan a alguna parte
en las carreteras escribíamos los nombres
de las estrellas y constelaciones como la B 612
y en los puertos nos gustaba besarnos
con el perfume de la piel.

Las cordilleras saltábamos
con un solo pie
al igual que las ciudades incendiadas
por los que inventaron las cifras de la vergüenza
el mar bebíamos con vino
el pan era exquisito con tierra
las furiosamente hermosas noches
estaban llenas de signos y proyección.

Cantábamos al ritmo de nuestras lenguas
cada vez que se nos aparecía una incógnita en el camino
vaticinaba yo que si hubiese estado despierto
este sueño sería un poema
escribíamos todo lo que podíamos imaginar juntos
y nos olvidábamos de la antigua vida
de los golpes que inflamaron nuestros corazones
de lo exuberante que puede resultar la vanidad
del recuerdo de una mentira idéntica a la infancia.

Ese era el momento de las invocaciones
con las cuales los parques se llenaban
de luces en el cielo y cánticos
de los hospitales salían despavoridos
los que conocían los augurios que venían con nosotros
los buses repletos de carreteras se arrojaban al mar
y la vida humana parecía alguien más
en este último viaje.

A las universidades iban los besos
y los países de Latinoamérica
eran más que los planetas
su noche estaba más adelante que la luna
inclinada hacia las contradicciones
de todo lo que es pero no debe ser.

Estos muchachos
se arrancaban las cicatrices mutuamente
y a las discotecas iban a curar a los leprosos
esos que se escondían en lo oscuro
y que jamás recibieron una palabra de amor.

Nadie nos detuvo
y no llegamos a ningún imperio
muchas veces nos extraviamos
y volvimos a andar por los mismos caminos
pedregosos, áridos, difíciles
pero aun así
si estos muchachos volvieran a buscarme
en alguno de los siglos venideros
yo sería el primero en salir a la calle
y decir vamos
vámonos con nuestras penas a cuestas
porque si de algo se trata la literatura
es hacer de la vida un paraíso
un paraíso en llamas.

~

La madre del poema

*

Ustedes saben mejor que yo
ustedes saben mejor que todos esos
que viven en el miedo y la vanidad
que los poemas son los peores hijos que una podría tener
a mitad de la noche nos sacan de la cama al oírlos
salir de la habitación por las ventanas como ladrones
de algo que ni siquiera saben
nos tienen preocupadas hasta el atardecer
cuando regresan hambrientos y sucios
pero impregnados de la ternura y el coraje
que es la vida misma
nos desvelamos por ellos
para que crezcan y lleguen a ser más felices que una
nosotras a nadie le interesamos
ni nuestra entrega ni el sacrificio
estamos siempre solas y no nos entienden
se burlan y dicen cosas a nuestras espaldas
pero incluso así
ese hijo descarriado
es el que nos llena de orgullo
porque gracias a él salimos de nuestras aburridas casas
le damos emoción a la rutinaria vida que significa este tiempo
y podemos decirle a todos en sus estupefactas caras:
–ese poema que va ahí yo lo crié
–ese poema que va ahí es el fruto de todos mis esfuerzos.

Ustedes saben mejor que yo
que la poesía está más viva que todos esos
que dicen tonterías para verse más inteligentes
sin saber que una vida anónima al escribirse es universal
y es el triunfo a un destino lleno de acumulación y fracaso
a nosotras la poesía nos ha dado una razón
para no abandonar la batalla y estar juntas
y esto sí que es vanguardia
dejar de limpiar el inodoro por escribir un poema
y esto sí que es antipoesía
dejar de hacer un plato de porotos por escribir un poema
y esto sí que es anticapitalista
dejar de ir al supermercado por escribir un poema
y esto sí que es acción de arte
dejar de hacerse mierda las manos lavando ropa
por escribir un poema
y esto sí que es una poética
dejar de hacer lo que estábamos obligadas
dejar de hacer lo que otros quieren que hagamos.

Ustedes saben mejor que yo
que la valentía es real cuando significa
renunciar a todo excepto al amor
la poesía es ese hijo
que al final nunca regresará
y así debe ser
pues quiere decir que nunca se irá de nuestro lado
o si vuelve quizá no se le reconozca
porque otro es su rostro y otro es su dolor
otras son sus esperanzas y palabras
cuando todo haya pasado
y nada haya sucedido.

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979). Debajo de la lengua. Edición definitiva. Santiago de Chile/Madrid: RIL Editores, 2022.

jueves, 25 de noviembre de 2021

héctor hernández montecinos / tres poemas








Antes y después de la catástrofe, cucarachas y poesía


                Esto de la poesía
me tiene mordiéndome la lengua
ante la muerte
para que no me vaya con ella.
 
                Conozco cada uno de sus nervios
y los músculos que la sostienen sobre el mar
donde nadan las palabras
que son cada día más reales
aunque no tengan sombra
palabras que no beben agua
porque abren sus branquias para que les entre el cielo.
 
                Tanto a los poetas y a los muertos
la tierra les resulta transparente como este océano
que tiene una infinita espiritualidad
es decir un alma que si existiera
sus ojos serían el cuerpo entero.
 
                Las nubes posan su pie descomunal
en esta playa de Huanchaco
aquí es donde se enterrarán estos recuerdos muertos
que de la mano voy trayendo
para pensar en el día en que todo se acabe
y mis bolsillos terminen en la atmósfera.
 
                Al escribir voy envejeciendo mi infancia
y lo veo en cada libro
en que uno como gato sólo dibujará ratones
para que las cucarachas se rían y digan “no moriré”;
sí, es triste el hecho de que toda esta historia
terminará en esta hoja de papel
con este dolorcito en el pecho
si es que mi corazón no fuera del tamaño de mí.
 
                Nunca salir del infierno
esta es mi última esperanza
en la geografía hoy es domingo
y todo ha sido translúcido.
 
                Donde sea que me pille la noche
me iré a volar con ella
enterraré mis manos en su espalda
para ver con mis propios ojos
atascados en sus cuencas
que mis huesos tienen miles de años.
 
                Qué más quisiera yo que Dios se riera
y se olvidara de que todo esto se acabará
observo los meridianos y paralelos de la palma de mi mano
para pensar que entre nosotros
viven manadas de kilómetros
y entre ellos los suspiros extraviados
no correspondidos
que una noche de estas volverán como un grito ciego
para recordarme que mi cuerpo a cada momento
añora su pasado de cadáver.
 
                Espero que baje la marea
y pienso en la aurora boreal que fue aquella vez juntos
digo aurora boreal para no decir
que fue demasiado bello para que durara más que esa noche;
en cada lágrima van resumidas decenas de poemas
y la sal del mar las atrae
quizá por eso esté aquí ahora
¿manyas?
 
                En la noche el sol baja al mundo
y se esconde entre los hombres
que tendidos bajo las estrellas
se lo imaginan durmiendo detrás de las montañas
o en el fondo del mar
pero lo que no saben
es que el sol también es un cuerpo celeste solitario
porque no tiene un rostro a quien mentirle
las estrellas cotorrean toda la noche
y la luna les canta viejas melodías para que se duerman
yo al menos puedo escribir este poema
y esconderme en esta página en blanco
que sería como un agujero negro
si tuviera unas gafas negras
del tamaño del universo.
 
                Nunca había imaginado un fuego tan invisible
para que se acabase todo esto
incluso la infancia que me da vueltas en la cabeza
no está perdida sino desencontrada
por eso mis hijos serán mis antepasados
y mi semen el charco de tinta de mis días violentos.
 
                Creo que estos son los últimos versos de esta noche
y este abrazo a la distancia será el más fuerte de todos
recordando la vez que nos caímos del cielo
ojalá mi corazón tuviera párpados
para que más rato pudiera también soñar.
 
                Sólo porque no te veo
es que puedo escribir estas líneas
y siento profundamente
que en todos los puertos del mundo
habrá un silencio por ti esta noche
mañana sólo quedarán cucarachas y este poema.

~

A ustedes les hablo

*

a ustedes les hablo
poetas del futuro
niños niñas jóvenes vida
el mundo está hecho para que no sueñen
para que su presencia sea una sobra a lo largo de la lengua
y nada se prolongue desde sus corazones estrellados
pero ustedes existen
yo los conozco yo los he leído
librando una pelea anónima y planetaria
los he visto a ustedes
atravesando esta primera noche con un murmullo fresco
entre sus labios llenos de luz
a ustedes les hablo
que escriben en los cuadernos del colegio
que leen las ediciones más baratas y peor traducidas
y aun así los veo delirando sus infancias aporreadas
escribiendo con las líneas del horizonte
que se pierden en los croquis de un mundo que se viene de cabeza
contra todos nosotros
ustedes son estrellas que llenan de aire
las lejanías y los gestos que separan
los pedazos de ese cielo que nadie ganó
a ustedes les hablo
poetas niños niñas jóvenes vida
en ustedes estalla el futuro de la poesía frente a nuestras narices
los he podido ver
en vano trataría de congregarlos
porque ya están aquí invisiblemente en las calles
no los puedo llamar porque aun sin conocerse entre ustedes
están bordados por las mismas estrellas
y los mismos pájaros nacen desde sus gargantas limpias
ninguna moda los acompaña al escribir
y todos los enigmas les son azarosos
pero ustedes vencen el miedo y nuestro miedo
yo los conozco y los he leído
tienen la mitad de mi edad y sus frentes iluminan
la otra mitad de mi vida
sus voces las escucho en mis latidos
en estas mismas páginas hechas sólo para ustedes
traen los recuerdos de algo que se viene
de algo que se encontraron en un sueño
junto con ustedes vienen ríos y lámparas
llenas de nuevos perfumes que hipnotizarán la catástrofe
a ustedes
poetas niños niñas jóvenes vida
los quiero seguir oyendo sobre el mar nocturno
cerrar los ojos y sentir su viento en la cara
son más hermosos que cualquier visión
que pude haber tenido
mi libro sólo existe para imaginarme sus ojos sobre él
ahí ambos nos damos la mano
en este baile secreto a grandes voces
a ustedes
que verán lo que yo
alguna vez soñé ver

~

La desaparición del espacio

*

[1]

Ahora que estoy muerto puedo escribirlo todo
ahora que ya me fui de donde ustedes viven
puedo abrir los ojos para arrancármelos

pues aquí de nada me sirven
Lo que tendré que ver será con la visión de la muerte
que me ha dado la potestad

de poder escribir lo que se me ha permitido conocer
El mundo de los sueños es el de los muertos
Lo que para ustedes es dormir

para nosotros es salir a caminar sobre el Océano Loco
Lo que para ustedes es la ficción
para nosotros es el día a día y la noche a noche

Allá no saben que todo lo que uno escribe en vida
después de muerto se convertirá en el propio destino
El cielo y el infierno son capítulos y estrofas

que uno mismo escribió para sí sin saberlo
Lo que la mano la lengua y el ojo hicieron sobre el papel
aquí se hace sobre los árboles llenos de luz y de peces

Lo que la mano la lengua y el ojo hicieron con la tinta
aquí se hace con sangre sobre los cuerpos que no la poseen
Toda escritura es profética

pero solamente para quien la escribe
Toda escritura es para la muerte
un guion de lo que ella tendrá que hacer con uno

Lo que se ve es un engaño de luces y formas
para poder soportar la realidad y ocultar
lo verdadera que es la imaginación a ultranza

que es el único lugar donde se puede huir
de la tristeza y creer que la ternura
alguien la entenderá de una vez por todas

Esto es la muerte
ahora que estoy aquí lo sé con certeza
Todo sueño y todo libro son un adelanto

de lo que será esta nueva vida
donde lo que jamás existió existirá por siempre
donde lo que estaba escrito en esos millones de libros

de las millones de bibliotecas del mundo
es la soledad más absoluta y secreta
Escribo de premonición

como si alguna vez podría volver a vivir
y de llegar a ser así dejaría la escritura de lado
para que La Divina Revelación pudiera tener sentido

Todas las muertes son una sola
El fin de cada historia es el fin de todas las historias
pues este mundo es la historia de la muerte

es la muerte de mi historia
que soñé bajo tantas noches estrelladas
esperando la Aparición del Día

Este es el libro nacional de ellas
que sólo puedo escribir
porque he muerto
 

[2]

Hace un par de noches encontré mi cuerpo ensangrentado
mi cabeza estaba reventada con los golpes
y mis brazos y piernas aún humeaban

Se recuerda la última noche
porque en esa oscuridad
se siente que se está dentro de algo

que es más grande que la noche misma
A lo lejos todavía caían meteoros
y el humo no cesaba

Estaba tirado en el piso
que rugía un magnetismo incandescente
y me unía a él con la fatalidad de saber

que el movimiento ya no existe
Con la punta de los dedos podía sentir
las piedritas y la sangre

Intentaba pensar si en verdad estaba vivo
o si mi cerebro no estaba vaciándose
de todos los océanos que tenía guardados ahí dentro

El charco llegaba hasta la vereda
y comenzaba a entrar a las casas de los que allí vivían
pero todos estaban durmiendo

acumulando deseos para el día siguiente
olvidando lo maravilloso que es la renuncia
creyendo que todo lo visto ha sido lo vivido

Las nubes los libros y los árboles
cambian de color
cuando la tierra está ensangrentada

El frío se convierte en calidez
y el aire teñido de ese rojo único
se eleva cientos de kilómetros vistos desde arriba

Entonces los pulmones
se llenan de un hálito tibio
y uno deja de luchar

contra esas estrellas que lloran
porque todo el dolor es al mismo tiempo un placer
que indica que la tristeza pasará

como esos cometas allá arriba
cada vez más grandes
fundiéndose en una sola enorme luz

repleta de energía
y vibraciones más allá de la mente
Me dio miedo sentir mi cuerpo con esos espasmos

hasta que alguien o algo
me tomó abruptamente de los brazos
y esas manos eran las mías

venidas desde el futuro
La calle ya no estaba
ni la noche ni mi cuerpo

Todo poeta es póstumo
desde que publica
su primer libro
 

[3]

Ningún espejo me sirve
porque los espejos se muestran a sí mismos
Ningún río es tan lento

como para poder mirarme en la misma imagen
Nadie puede ver más que sus propios ojos
El retrato no existe

La rostridad son dos líneas paralelas
que se cruzan y rebotan como la luz
Ninguna ventana está más abierta

que el paisaje que contiene en su interior
Ninguna pintura está exenta
de los óleos de algún muerto

No hay ojos en esta palabra ojo
aunque ponga dos puntitos en ese par de o
Ninguna palabra te mirará

por más que la hayas escrito
Ningún libro te dirá de mí
más que las líneas de una mano

que ya te cortaste
Ningún sueño puede explicar
lo que dejas de hacer cuando duermes

porque los sueños son piedras
que cayeron sobre tu cabeza
y te salieron por la boca

Una lengua muerta se asomó
pero a nadie le importa
Ningún mar te devolverá tu infancia perdida

en esas playas que ya ni recuerdas
Ningún nombre será el mismo que el tuyo
y si lo es deberá ser alguien

que quiere huir de sí
Ningún hombre volverá a hacerte llorar
ni dará a luz tu sangre

Las palabras no se parecen a nada
de lo que hablan
tampoco las letras

ni los signos ortográficos
Ningún guion te dirá cuando respirar
Ninguna coma te hará callar

Ningún punto te detendrá
El único retrato posible
en este preciso momento para ti

son dos equis unidas por una larga línea
Dos incógnitas
unidas por una cuerda floja

por donde se puede caminar
con un espejito al revés en la mano
Incógnitas del cielo y de la tierra

Si toda vida es un río
toda muerte será un océano
y las nubes su resurrección
 

[4]

Todo poeta es póstumo
desde que decide consagrar al delirio
su mano su lengua y sus ojos

Todo poeta es póstumo
cuando en los signos ortográficos
puede ver las leyes físicas del universo

Todo poeta es póstumo
al acumular noches sin dormir
como si de libros vociferantes se trataran

Todo poeta es póstumo
pues la historia presiente
su propia destrucción

Todo poeta es póstumo
desde que sabe que su vida
es la suma de todas sus videncias

Todo poeta es póstumo
cuando se pierde en esa emergencia telúrica
que significa leer y ser leído

Todo poeta es póstumo
al darse cuenta que la noche duraría tan sólo minutos
sino fuera por las constelaciones

Todo poeta es póstumo
pues sólo una verdadera obra
creará nuevas formas de leer la poesía

Todo poeta es póstumo
desde que decide huir de su sangre
bajo la invisible bandera de la realidad

Todo poeta es póstumo
cuando escribe
con el terror a ser suicidado

Todo poeta es póstumo
al pensar en cuántos arcoíris tuvieron que existir
para que esta noche esté llena de alfabetos

Todo poeta es póstumo
pues hermoso
es el que destruye

Todo poeta es póstumo
desde que su país lo odia
tanto como lo odia él

Todo poeta es póstumo
cuando las polillas las mariposas y las luciérnagas
que hay en su cabeza lo tienen sin cuidado

Todo poeta es póstumo
al decidir
ser el primer extraterrestre nacional

Todo poeta es póstumo
pues su historia quedará
desparramada en páginas y órganos

Todo poeta es póstumo
desde que escribe sólo para que el castellano
se convierta en una lengua muerta


[5]

El Río de los Huesos
nace en la Montaña de la Iniciación
pasa por la Colina de la Sorpresa

y llega a los Mares de la Luna
que es una forma de decir
que la vida nace en la matriz

adquiere su conciencia
y llega hasta la muerte
Sin embargo

existen las nubes
que pasan silenciosas
plenas de gotas de rocío seminal

cargadas del verde soma
que llovizna sobre el estado vegetal
de la literatura

Es un ciclo perfecto y paralelo
Toda nube que se evapora del océano
es el triunfo de la resurrección

Allá arriba decenas de millones
de átomos han conseguido germinar
y van hacia el Jardín Codificado

donde cuatro ríos esperan
para renacer la semilla de plata
que es el libro que aún no se ha escrito

Las siete serpientes se aprestan
a devorarse a las nubes
y todo lo de celeste luz

Una fuerza que es dos es una
arcoíris y espejo
más negra que el blanco

Antes de todo libro
pero absolutamente
después de toda palabra

Bastarda y divina
sagrada y herida
interminable obra negra

Se habla en sueños cuando se camina
y cuando se vuela se escribe
Los árboles corren toda la noche

y de día descansan
para contemplar al Sol Negro
que ilumina los Siete Cielos Gramaticales

La flor de boca de dragón
no cesa de dar rugidos
que indican a las esporas

por donde avanzar
sin chocarse con las líneas imaginarias
que los pájaros olvidan de la ficción

Esto yo lo vi
el día después de haber muerto
y lo escribí en un sueño
 

[6]

Soñar es no servir a nadie más que a la muerte
escribir es estar pero lejos para poder sentir
la fascinación de la fatalidad

y no servir a nadie
Esa contradicción duró cuatro líneas
frases suaves y enfermas

llenas de deseo de venganza
emulando tonos
copiando puntuaciones

plagiándole con novedad
al primer lector que apareció
desprevenido y criminal

Se escribe para un libro sin autoría
que no tendrá tiempo para un yo colgando
ni para un corpus que se rebelará

Pues los ojos serán lenguas
y las lenguas serán manos
con un insomnio de doce sueños

En lo extraordinario del ordinario mundo
con una hoja de papel
se puede como nunca

estar cerca de la humanidad
pero es inmortal el que está solo
así comienza la ficción

Por eso no se escribe
se imagina en las noches sin dormir
y a lo sumo se toman anotaciones

al pie de un árbol que desaparece
Todo debe seguir moviéndose
nada más que basura es lo acumulable

La lección del autor
es asumir que todos los libros
son barquitos de papel

que se hunden cuando llegan
a verse en medio del mar de dudas
donde los remolinos

son signos de interrogación
y las corrientes estrofas y párrafos
que no volverán

La vida llega al límite
de agotar su vaivén
entonces se hace necesario

buscar papel y lápiz en el más allá
luego aprender a ver y abandonarse
a lo ruidoso que puede llegar a ser

el silencio de la pequeña mente
tan llena de lagunas y cordilleras
invisibles para los tontos

Sólo quiero decir
que la siguiente hoja no está en blanco
es el libro nacional de los muertos


[7]





































 

 

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

miércoles, 25 de noviembre de 2020

héctor hernández montecinos / dos poemas








La mente es sueño (el tiempo no existe)

*

Para no tener que escribir yo sueño
como al cerrar los ojos tendido en mi cama
como al abrirlos en el túnel del metro.
Soñar con la profundidad de que todo no existe
ni siquiera ustedes que ahora me oyen o creen hacerlo
mientras yo los contemplo desnudos
y hago memoria de unas fotografías mentales
que perecieron en un incendio también mental.
En el principio la luz era agua seca
cayendo desde el cielo e iluminando
la sequedad de los desiertos
y los huesos convertidos en leyendas.
Seguiré soñando
creeré en las montañas
de esos mapas en blanco
creeré en esos mares
que son silencio en estado líquido
creeré en esta mano
que escribe bajo mis ojos que no tienen donde ir
lo que significa que están muertos.
Este poema va y viene como la tinta
con que es escrito antes de congelarse bajo la lluvia
o derretirse sobre las piedras mayas
que he soñado en estos momentos
para probar la falta de gravedad de las palabras
aunque nadie haya leído el Popol Vuh en el espacio
o tal vez sí
pues es más barato enseñar
que la Tierra es cuadrada
y que las personas de otros países se llaman extranjeros.
La mera neta del planeta es que no
pensando en que la ebriedad no es un estado
sino un pequeño pueblito donde se inventó el alcohol
y todos sus sinónimos
y donde hay una doble casa que es morada
rodeada de aves que sólo descansan sobre el horizonte
lleno de jirafas que recuerdan
armadillos que andan en círculos y tigres
que sueñan con la nieve que nunca han visto.
No hay un circo allí pero sí una mala noche
de ese alguien que duerme en mí mientras escribo
y murmura que le reventarán los ojos
con una espada ardiente y que la maldición egipcia
de la ceguera paulatina se extenderá hasta la eternidad.
La R es un puente
un intento de llenar el vacío que es la boca del cielo.

~

La noche cósmica

*

I

Entonces acompañó mi rostro
y me preguntó qué es el alba

Estira tu brazo, le dije.
Estira tu brazo lo más que puedas y obsérvalo.
Sobre él aún es de noche
pero donde termina el más largo de tus dedos
comienza una luz.
Observa el color de tu piel y el de esa luz,
es el mismo.

Eres el inicio del amanecer.

Cada nuevo día será la anunciación
que escribirás y lloraré.

Cada nuevo día será la aproximación
a un libro que leeré cuando anciano y lloraré.

Cada nuevo día
será este amanecer en tus ojos.

El término de decenas de noches blancas
en las líneas del horizonte,
el alumbramiento de dioses
que sueñan volver a bailar sobre los barcos.

Entre la noche y el día
tu dedo difumina
lo que fue la tierra
y lo que el cielo será.

Las estrellas se convertirán en flores magnéticas
y las constelaciones congeladas
en nubes llenas de nubes y nubes más.
El Cosmos está en tu mano.
El Cosmos acaricia mi cabeza.

Y de entre sus dedos una luz creció y tuvo miedo,
luego ya no era una luz sino cinco.

Son los cinco soles, le dije.
Los cinco soles del Cosmos.

Soñarás con un sol de fuego que se apagará como yo
con un sol de agua que secará tus lágrimas
con un sol de aire que refrescará las vocales de tu lengua
con un sol de tierra donde podrás pronunciar tu espalda.

El último sol
es el sol de soles,
Inti Lupi lo llamarán
y cada uno de esos soles está en tu mano.

Entonces aparecieron
los primeros rayos del sol de fuego.

Oriente se llamará este dedo.
Es el hálito de todas las formas. Brilla.
El triunfo de la primera muerte,
su resurrección cayéndose a pedazos.

Ha muerto la noche y estamos solos.

¿Qué es tanta belleza?, me preguntó.
Por favor dime ¿qué es tanta belleza?.

Guardé el silencio y cada partícula de luz de su voz.
Guardé el silencio.
Lo guardé.

Era uno, luego siete,
luego decenas de millones de rayos
que golpearon los últimos retorcijones de oscuridad.

Enseguida cada uno de ellos se dobló en medio
y se balancearon,
uno a uno y a la vez.

Toma mi mano, le dije,
vamos al columpio del cielo.

Puso sus dedos entre los míos
y sentí que los rayos del sol de fuego
salían despavoridos por mis hombros.

Se sienten como alas, le dije.
Eran como alas.

Su segundo dedo se llamará Norte.
Es donde vive la bóveda celeste.
Allá tan lejos
que sólo las montañas, los árboles y los pájaros
pueden soñar con ella.

Nos balanceamos de cenit a nadir
en un abrir y cerrar de ojos
la tierra se hizo polvo
y luego voló hasta el fondo del mar,
las constelaciones se desnudaron
y el día y la noche eran un solo vaivén.

¿Qué es eso debajo de mis pies?, me preguntó.
Son las nubes
¿Y qué son las nubes?
Volví a mi mente y hablé.

Antes vivían allí unos animales enormes
que de tan enormes nadie veía,
salían a devorar los olores de los planetas
tanto el olor del incienso como el de la sangre,
el olor del vino, las flores y el sudor.

Catedrales les llamaban a las nubes
y ellos mismos se llamaban dioses.

Pero no temas.
Están muertos.

¿Y eso que está debajo de las catedrales?
¿Y eso que está debajo de las catedrales casi tocando mis dedos?

Son las galaxias, le dije.
Son lindas.

Me miró y sonrió.
Sus orejas se llenaron de recuerdos.
Las conozco, me dijo,
están hechas de excremento.

Así es, le respondí,
mientras nos seguíamos balanceando,
perdiéndonos en su forma espiral.

Mira, le dije.
Mira adentro de ese caracol.
Ese se llama Tecciztecátl y está muerto,
no el caracol sino el dios encerrado ahí.

Sí, el dios encerrado ahí es la luna.
Tócala con tus pies,
verás que se siente húmeda y blanca.

Así lo hizo y la liebre, la rana y el toloache
saltaron a sus rodillas.

No, no tengas miedo
son sólo constelaciones abandonadas en la eternidad.

El vaivén ya no era del columpio
sino que de un barco,
el barco que lleva las semillas de todo lo que está vivo.

¿Es ese el sonido de todo lo que está vivo?
No, le respondí.
Eso que oyes es un eclipse que está naciendo.

Entonces la brisa desapareció
y los pájaros se recogieron a morir.

El frío,
el frío de que la serpiente, el dragón y el jaguar
devoren cada uno de los rayos del sol de fuego.

Oscureció y el barco ya no se movía.

Tus ojos están brillando, me dijo.
Brillan como tú y yo.

Ya no brillan. Se derriten
¿Por qué lloras?

Su mano se acercó a mi rostro
y mi rostro se reflejaba en su mano.

Su tercer dedo se llamará Poniente.
Las islas caminarán en paz sobre las tormentas solares
pues están hechas para eso
para que desaparezcan bajo cada mirada.

Los caballos del fondo del mar
te observarán mientras te bañas
y escribirás en la arena pegada a tu cuerpo.

Tus ojos están brillando, me dijo.

Ya no brillan. Se derriten
¿Por qué lloras?

No lloro.
Es el océano.

El barco volvió a moverse.
Se elevó a través de nubes de hipopótamos e insectos.

Este es el campo de juncos, le dije,
debajo de este pantano hay un bosque,
un bosque repleto de rocas desolladas.

No las toques.
Es el futuro del futuro
lleno de sal y piedras proféticas.

Una de ellas habló,
Akwanshi era su nombre y a su alrededor
cientos de montañas permanecían en silencio.

Las cabras y las abejas salieron de las cuevas
con los ojos ensangrentados a escuchar.

No tengas miedo, le dije.
Aprende del silencio de las constelaciones.

Ten en ti las palabras de Akwanshi
que es el huevo del Cosmos.

No respirarás
hasta que tus pulmones se llenen de luz
luego exhalarás el polvo de esas estrellas
sobre el negro más oscuro que el negro.

Dije eso y un nuevo rayo apareció.
El cuarto dedo se llamará Sur.
Ese lugar donde la nieve
quemará las ranas de los árboles
y la niebla devorará todo lo que se parezca a la piel,
de rocío se atragantarán los peces
y de peces los espíritus de la noche.

El sol de fuego comenzó a decaer
y se quedó enredado en el cabello de las flores.

¿Muere el sol? me preguntó.

Estira tu brazo, le dije.
Estira tu brazo lo más que puedas y obsérvalo,
pero no quiso hacerlo y lloró

¿Moriré yo? me volvió a preguntar.

No, le dije,
no morirás.

Resucitarás de entre las luciérnagas.

II

Ciertamente había muerto.

Le hablé,
le respiré en sueños
y no volvió.

Responderán las estrellas con su nombre, me dije.

Las busqué con mis propias manos
una a una
pero su luz era indiferente y fría.

Partículas que tiritaban
ondas que se perdían en el silencio del espacio.

Me dijeron que haría un largo viaje
y el largo viaje era él.

No te enamores de los países
tienen miedo, me dijo el sol de soles.

Tenía razón.
Tienen miedo.

Que desaparezca entonces para siempre
la nueva Tenochtitlan sobre este lago de minerales chicos.

Que desaparezca entonces para siempre
la capitanía general del nuevo extremo de mi corazón.

Que desaparezcan entonces para siempre
Andrómeda Alejandro Magno y el Valle de Elqui.
 
Que desaparezcan entonces para siempre
el estrecho de Panamá Nostradamus y el Vellocino de Oro.

Que desaparezcan entonces para siempre
Tauro los Andes y todas las malditas noches como ésta.

Dije esto
y yo no era yo.

Era el interior de mis ojos
donde se apagaba
una fogata redonda al amanecer
bajo una tenue llovizna también redonda.

Restos de Cosmos
pedacitos de Universo
rastrojos de Galaxias
sobras de mí.

Los caballos y las flores
iban a perder el camino juntos
cuando se acabara la última brasa.

Los remolinos secretos y las burbujas
se esconderían en el fondo del lago
donde vive Utnapishtim cantando.

Los pulmones y los murciélagos
iban a correr entre los meteoritos
donde se calentaban las líneas del destino.

Sus antepasados y los míos
iban a besarse
esta noche de todas las noches.

Su quinto dedo se iba a llamar Tiempo
y ese rayo sería el que iluminara
el pasado del futuro
el final de los libros  y el comienzo de los árboles.

El renacimiento de todo lo que brilla.

Nada de eso terminó de ocurrir.

Los países industrializados se fueron en ácidos
y agonizaron hasta el amanecer.

El kali yuga.
Yo salí a caminar con la oscuridad.

Hola, oscuridad ¿tienes hambre?

Vimos como las hierbas se desnudaron
y se pusieron de rodillas
al igual que las ramitas quebradas
que temblaban de frío y deseo.

Este lago habla me dijo un sapo,
habla porque es un ojo invertido.

Las montañas dolían en el estómago
y los riachuelos desembocaban en las vénulas

La niebla se acumulaba en la vejiga
y las gotas de lluvia en las articulaciones.

Este lago habla porque morirá.

Todo era rito
rito para despedirse
rito para renunciar
rito para dejar que los continentes se acabaran.

Así son las cosas, me dije
y ciertamente así eran.

Me sentí triste
en medio de los arbustos,
los oía murmurar
unos pasos delante de mí.

Es el miedo.

Abrí los ojos
pero esas cosas ya no existían.

Osetia del Sur Sikkim Abjasia
Rhodesia Somalilandia República de Užice
y el resto de los países eran constelaciones
que me susurraban al oído:
Cálmate, hijo de las ciudades destruidas,
no sigas incendiando todo a tu alrededor.

Entonces pensé, es el fuego.
La boca de mi espíritu.

Cálmate, hijo de las ruinas de la vida de tus antepasados.

Acabas de nacer
y estás muerto.

¿Dónde soy?

¿Cuánto fui?

¿Quién haré?

Me miré en el lago
tenía cuatro años
y con un junco dibujaba letras sobre la superficie
luego escribí un cielo
con treinta y tres estrellas
guardadas cada una en un frasquito.

Soy yo, me dije.
Estoy vivo ahí.

Tenía una mirada tan triste
que quise volver a llorar.

Una mirada tan triste
como la noche que traía a cuestas.

Era un niño de la Tierra.

Alguien puso su mano en mi cabeza y escuché:

¿Qué es el Sol?
Un ojo, le dije.

¿Qué es la Luna?
Un ojo y una lágrima.
¿Qué son las estrellas?
Los ojos de los niños de Marte.

¿Hay vida en Marte?
Sí, son millones de niños que sueñan
con millones de niños de la Tierra.

Tus ojitos brillan para los niños de Marte.

Cada vez que un niño llora
en Marte aparece una estrella.

Cada vez que un niño ve una estrella
un nuevo planeta nace.

Un planeta vagabundo.

Los niños de Marte hablan con los ojos
brillan,
se abren y cierran
como el Universo.

Cada vez que un niño de la Tierra
se imagina a un niño de Marte
el sol de agua resplandece cada vez más fuerte.

¿Qué es un eclipse?
Dos niños jugando.

¿Qué es un cometa?
Un niño que corre por el jardín de su casa.

¿Qué son las constelaciones?
Todos los niños tomados de la mano
pensando en los niños que lloran.

Un niño no debe llorar
las estrellas no deben morir
sin embargo todo es luz
todo vibra
todo se mueve.

Las lágrimas de los niños de Marte
son países

Las lágrimas de los niños de la Tierra
son países que lloran.

Cuando llora un niño llora un país.

Cuando un niño llora debe mirar las estrellas
allá un niño de Marte pensará en él
y lo invitará a jugar en sueños.

¿Qué es un cuerpo celeste?
Es el lugar donde los niños
de la Tierra y los de Marte juegan juntos.

Los países dejan de existir
los niños crecen hacia dentro
las lágrimas se transforman
pero la luz de un niño
jamás debe desaparecer
porque cuando desaparece su luz
el Universo se hace de día
y de día los ojos parecen cuencas de colores.

Esta noche, niño de la Tierra,
no vuelvas a llorar.

Retiró su mano de mi cabeza
y me fui a mirar en el lago otra vez.

Tenía treinta y tres años
estaba solo y cadáver.

Soy yo, me dije.
Escribo y es de noche.
Nada más existe.

Estoy solo y cadáver.

*** 
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

viernes, 29 de mayo de 2020

héctor hernández montecinos / la poesía es una nueva vida













La poesía es el arte de la imaginación por excelencia.
La poesía le ofrece al mundo no una visión de la poesía sino una visión de ese mundo.
Los poetas deciden serlo porque uno se consagra de verdad ante lo que no conoce pero siempre ha estado.
Los lectores crean el libro que leen.
La mala poesía surge de cuando abandona lo genuino de la vida.
Ser natural es ser honesto y la honestidad es política.
La poesía no sabe que es poesía hasta que es encasillada en literatura.
La literatura es escritura genealogizada; la poesía, devenir
El arte es vivir muchas vidas en una sola, es decir, una conciencia y no una identidad.
Todo poeta es también un collagero: retazos de vida, pedacitos de papel, imágenes paganas.
¿Qué está en riesgo? Nada excepto la civilización.
Compartir es anular la competencia. Trastabillar al capitalismo.
Más que nuevas vanguardias en el arte, hace falta vanguardias políticas, y aun más, vanguardias en las maneras en que nosotros mismos nos convertimos en sujetos.
Los poetas toman el camino equivocado y no regresan. Eso es un poema.
Dime de qué bullyng fuiste víctima y te diré quien eres.
Los poetas malos hacen literatura; los otros, escriben.
En estricto sentido, el sentido no es estricto. Lo estricto es la semántica.
Las reglas son números para mentes cuadradas.
En poesía la radicalidad celebra su libertad. El mediocre ignora eso.
La poesía es la hermana menor de la agricultura.
Algunos poetas escriben de lo que ven, otros de lo que sienten y otros de lo que quieren. En un poeta de verdad escribe la imaginación sin saberlo.
Internet es una mente colectiva artificial. Todos escriben el mismo correo, el mismo estado de Facebook, el mismo Twitter. La poesía y la imaginación sí son herramientas sociales.
La escritura es trágica para el lector que no saben reír. Ningún texto es más que escritura sin la mirada del lector. Onda, si no se lee, partícula al leerlo. La poesía es cuántica.
Todos tenemos algo que decir, pero es más valioso que todos aprendamos a escuchar. La poesía es un medio entre ambos.  Las audiencias son las videncias y la diversión cultural ya no sirve de nada.
La poesía es una nueva vida para una nueva humanidad.

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

Nota: Este texto se construye a partir de "Por favor, no más poesía" de Derek Beaulieu (traducido por Carlos Soto Román)

domingo, 10 de mayo de 2020

héctor hernández montecinos / por qué no me has abandonado













                 Hace ocho años que me pides este poema
y creo que es hora de empezar a terminarlo ya,
no lo había escrito antes porque sabía
todo lo que te quería decir,
ahora no.

                 Hoy es un día común, como el de ayer,
no sé qué fecha será,
pero pasado mañana es sábado
y el reloj ladra unos latidos
para que yo sienta los propios
y todavía me dé cuenta de que quedan
pedacitos de ese corazón que allá donde vivo
se rompió tantas veces.

                 Tú sabes que toda mi vida
he estado triste, acá también,
pero la soledad en Perú es diferente
porque todos te acompañan a llevarla a cuestas.

                 Madre, nunca te había escrito un poema,
ahora sí y desconozco la razón,
anoche recordé cuando te contaba que tenía miedo
a las vueltas que dan las almas después que uno se muere
y tú me acariciaste la cabeza y me dijiste
que todo estaría bien;
yo quería llorar, como ahora, pero me aguanté
porque sentía acá
algo parecido a la muerte;
pienso en eso
y quisiera irme de aquí
y no seguir leyendo nada.

                 Pero tú sabes que siempre anhelé
conocer otras tierras,
otras personas y otros animales
porque te lo dijeron apenas nací,
luego cuando caminábamos tan tristes por esa playa,
yo aún no sabía escribir
y soñaba con otras casas
otros árboles y otros cerros
y sentía que todas las veces que escuchaba la palabra ‘otro’
tenía algo que ver conmigo.

                 El tiempo ha envejecido demasiado rápido
y quizá esto no lo escribe tu hijo
y sea yo tu padre muerto
que desde el Fin del Mundo te promete
derribar cada uno de sus años
para que la muerte no sea más una biografía.

                 Ahora, madre,
te envío un beso desde esta lectura
y cuando el sonido de esos labios que es el poema
pase sobre el océano
el océano orará por ti,
y cuando atraviese el desierto
el desierto orará por ti,
y cuando cruce los valles
los valles orarán por ti,
porque solo pueden hablarle al cielo
los que han pasado millones de años mirándolo,
yo llevo unos pocos
pero si te alegrara que yo también orara por ti
lee este poema como una oración pues
que termine con el siguiente verso:

Madre, ¿por qué no me has abandonado?

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979)

sábado, 18 de abril de 2020

héctor hernández montecinos / de "oiiii"










Ø1

El mundo tal como lo conocíamos ya no existe. Nada se hizo cuando aún hubo esperanza. A lo sumo podemos ahora algo más que intentar reconstruir lo que significó la humanidad antes de enfrentarse a su propio colapso y su posterior destrucción. Cierta parte de la arqueología ha visto en dicha catástrofe una consecuencia lógica o de cierta correspondencia entre lo que sabemos de los humanos y lo poco que ha quedado de ellos. Este libro no juzga dichos actos. Tampoco las decisiones que tomaron con respecto a su sobrevivencia. La Tierra es hoy un planeta extinto.

~

Ø2

Lo que aquí se presenta es una recopilación más menos argumental de escritos que pasaron de generación en generación hasta poco antes de la guerra. Lo más probable es que las autorías sean tentativas o suposiciones más bien históricas. Casi no hay datos de ellos salvo unas pocas referencias cifradas con cantidades básicas de información. Aún insuficientes para tener total certeza de cómo entendieron y manejaron sus códigos. Dependiendo de cada caso se ha querido rastrear un tentativo origen y fecha de su aparición. Se han evitado las notas especializadas para no entorpecer la lectura sobre todo por la precariedad de los textos conservados.

~

Ø3

Se presume que antes del colapso del CMI la escritura fungía como una posibilidad para lo que ellos llamaban imaginación. Al parecer, se realizaban lecturas públicas, se recopilaba en libros y se replicaba periódicamente en una cantidad no por cierto despreciable. Daba cuenta del presente, del pasado e incluso algunos relatos llegaron a pronosticar lo que sería su propio destino. El fin de la humanidad confrontada con el propio fin de su lenguaje fue una de las causas determinantes de su desaparición como especie. Por dicha razón hoy contamos con escasos datos sobre sus formas de vida, sus costumbres y su pensamiento. El avance tecnológico al que llegaron fue relativo y casi la mayor parte de sus logros como civilización fueron aniquilados. La Atlántida era un mito arcaico conocido por ellos. Lo que no sabían es que se trataba de su propio final.

~

Ø4

A raíz de la catástrofe se creó en este nuevo mundo el Oikos 47L4N, más conocido como O4 [ΩΛ]. Una isla-continente artificial donde se reunió la mayor parte del conocimiento humano desde las más remotas civilizaciones hasta lo que alcanzaron a descubrir antes de su propio final. No fueron muchas las obras que se salvaron del desastre. Ni siquiera alcanzan a contarse con los dedos de ambas manos. El trabajo de reconstrucción no ha sido fácil, pues de ellas solo han quedado fragmentos dispersos, referencias de otros autores o versiones apócrifas. Toda esta información se desencriptó de haces del código alfanumérico y genético originados de Henry Molaison que es el nombre tentativo del último sobreviviente de la humanidad.

~

Ø5

De este modo, O4 es el lugar utópico soñado desde siempre por la humanidad y profetizado en muchas culturas bajo la noción de “paraíso”. Este es el origen de nuestra época, llamada Ecozoica, en donde tenemos la posibilidad de ser partícipes de una nueva civilización ya no solo humana. El concepto griego oikos hace referencia a la casa como unidad administrativa pero por extensión a una comunidad y, por ende, al planeta entero. Sin embargo, manteniendo el espíritu del término es que hemos querido asociarlo también al cuerpo como un lugar habitable por sí mismo gracias a las correcciones en la información genética. De allí que sea la noción de habitar desde donde pensamos este oikos que se transforma en ‘eco’, prefijo de varias palabras que fueron más menos familiares en el lenguaje común de la Tierra.

~

Ø6

Por su parte, 47L4N es una referencia cifrada a la más antigua y trascendental cultura de que se tenga noticia, la atlante, de la cual nacieron muchos siglos después las sumeria, egipcia, azteca, maya, fenicia, china, inca, entre varias otras. En el inconsciente colectivo está presente la desaparición de la Atlántida pero también su posible retorno. Se trata de la comprobación de un tiempo cíclico que no fue relevante para las sociedades postreras. Así, Oikos 47L4N se convierte en la cúspide de una nueva vida en el seno de innovaciones que tienen que ver con la revelación de los códigos cifrados. En este contexto, el lenguaje es la matriz de este salto evolutivo y la conciencia de ser un solo organismo nos permitirá habitar de nuevo un lugar que no estuvo pensado inicialmente para nosotros. Una arquitectura mental nace de este pensamiento interconectado y un pacto de buena voluntad es lo que funda estas naciones que ya no son del futuro. Esta es nuestra nueva casa.

~

Ø7

Los babilonios ubicaron su paraíso en el océano occidental y le dieron el nombre de Aralu, mientras los egipcios colocaron la morada de sus almas “en el extremo occidental, y en el centro del océano” y lo denominaron, entre otros, con los nombres de Aaru o Aalu y también Amenti. Las tribus celtas de España y los vascos conservan las tradiciones de su tierra natal en el océano occidental, y los galos autóctonos de Francia conservaban la tradición de que sus antepasados provenían de algún lugar en el medio del océano occidental, como consecuencia de una catástrofe que destruyó su tierra de origen. El galés y el inglés antiguo situaron en el océano occidental el emplazamiento de su paraíso terrenal, que llamaban Avalon. Los árabes creían que el pueblo de Ad vivió antes de la gran inundación y fue destruido por las aguas como castigo por sus pecados. Las antiguas tribus del Norte de África mantenían las tradiciones de un continente situado al Oeste, y existen noticias de tribus llamadas Atarantes y Atlantioi, así como un mar actualmente seco, Attala, y naturalmente, las montañas Atlas.

~

Ø8

Los griegos de la antigüedad situaron la isla más allá de las Columnas de Hércules y la llamaron Atlántida. Cruzando al Atlántico advertimos que en las Islas Canarias existen una serie de antiguas cavernas llamadas Atalaya, cuyos habitantes conservaban, incluso en la época romana, el recuerdo del hundimiento de la isla-continente.

~

Ø9

Tanto en América del Norte como en Sudamérica, nos encontramos con una serie de extraordinarias coincidencias. La mayor parte de las tribus indígenas conservan leyendas que dicen que su origen está en Oriente o que obtuvieron los adelantos de la civilización de unos super-hombres llegados desde un continente oriental. El pueblo azteca conservó el nombre de su tierra de origen: Aztlán, y la palabra misma, azteca, es una derivación de Aztlán. En su idioma, el náhuatl, atl significa ‘agua’ y la misma palabra tiene igual significado en el lenguaje bereber del norte de África. Cuando los conquistadores españoles exploraron Venezuela por primera vez encontraron un reducto denominado Atlán, que estaba poblado por indios blancos (o que a los españoles les parecieron blancos), cuyos antepasados eran sobrevivientes, según decían, de una tierra inundada. Incluso hay teorías que aseguran que el altiplano boliviano es la fiel descripción que hace Platón de la Atlántida y que, por ende, el continente perdido no sería otro que América.

***
Héctor Hernández Montecinos (Santiago de Chile, 1979) OIIII. Santiago: RIL/AEREA, 2020.