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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía iraní. Mostrar todas las entradas
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martes, 2 de septiembre de 2025

mahvash sábet / entrégame tus penas













¡Quédate con tus alegrías entrégame tus penas!
Son tuyas la dicha de mi corazón
y las anémonas de mis sueños,
cuando pienso en los vastos horizontes del universo;
y mis locuras como la amante apasionada,
cuando en la luz de Su nombre me absorbo.
Entrégame tus dudas,
y las flores de fe en mi corazón serán tuyas.
El país de mi corazón,
es la tierra de muchas praderas perfumadas y sin fronteras,
con múltiples tabernáculos,
de caras negras, rojas, blancas y amarillas.
¡Quédate con tus alegrías entrégame tus penas!

***
Mahvash Sábet (Isfahan, 1953)
Versión de Manoucher Shoaie

lunes, 23 de junio de 2025

parnia abbasi / la estrella extinguida









Lloré por ambos 
por ti 
y por mí 
soplas 
a las estrellas mis lágrimas
en tu mundo 
la libertad de la luz 
en el mío 
la persecución de las sombras 
tú y yo llegaremos al fin
en algún lugar 
el poema más hermoso del mundo 
se detiene 
empiezas 
en algún lugar 
a plañir el murmullo de la vida 
pero terminaré 
ardo
seré esa estrella extinguida 
en tu cielo 
como humo

***
Parnia Abbasi (Teherán, 2001-2025)
Versión de Verónica Jiménez

/

ستاره‌ی خاموش

برای هر دو گریستم
برای تو
و خودم
ستاره‌های اشکم را
در آسمانت فوت می‌کنی
در دنیای تو
رهایی نور
در دنیای من
بازی سایه‌ها
در جایی
من و تو تمام می‌شویم
زیباترین شعر جهان
لال می‌شود
در جایی
تو شروع می‌شوی
نجوای زندگی را
فریاد می‌کنی
در هزار جا
من به پایان می‌رسم
می‌سوزم
می‌شوم ستاره‌ای خاموش
که در آسمانت
دود می‌شود.

domingo, 15 de septiembre de 2024

forough farrokhzad / tres poemas









Pecado

*

He pecado y era un pecado lleno de placer
junto a un cuerpo tembloroso y desmayado
Dios, no sé qué he hecho
en aquel lugar privado, oscuro y silencioso

En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me fijé en sus ojos llenos de secretos
En mi pecho anhelante temblaba el corazón
por la pasión de sus ansiosos ojos

En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me senté junto a él desconcertada
sus labios vertieron en los míos el deseo
me libré de la tristeza del corazón desbocado

Murmuré en su oído la historia del amor
Te deseo, oh alma mía
Te deseo abrazo que das vida
a ti, mi loco amante

El deseo estalló en llamas en sus ojos
El vino tinto bailó en la copa
Mi cuerpo en el suave lecho
sobre su pecho tembló ebrio

He pecado y estaba llena de placer
en un abrazo suave y ardiente
He pecado entre unos brazos
cálidos, rencorosos y de hierro.

~

La rebelión

*

No me impongas el silencio
Tengo una historia que contar
Quítame esta cadena de los pies
Mi corazón se agita por una pasión

Ven, hombre, egoísta, ven
Abre las rejas de esta jaula
Me hiciste prisionera de por vida
Libérame para mi último vuelo

Soy ese pájaro
Que desde hace tiempo sueña con volar
Mi canto se hizo suspiro
En mi apesadumbrado corazón
Mis días huyeron en lamentos

No me impongas el silencio
Debo revelar mi secreto
Hacer oír a todo el mundo
El eco fulminante de mi poema

Ven a abrir la reja, para que vuele
Al cielo límpido de la poesía
Si me dejas volar
Seré una flor
En el jardín de la poesía

Mis labios se impregnan del azúcar de tu beso
Mi cuerpo retiene el olor de tu cuerpo

Mi mirada arroja sus chispas contenidas
Y mi corazón canta su dolor sangriento

Hombre egoísta
No digas:
Tu poesía es una vergüenza

El espacio de una jaula es estrecho
Para el alma tomada de pasión
No digas que mi poesía es sólo pecado

Dame el vino de este pecado y esta vergüenza
Y te dejaré el paraíso
Sus vírgenes y sus fuentes
Alójame en un rincón del infierno

Un libro, un lugar tranquilo, un poema, un silencio
Bastan para embriagarme de vida
No siento pena si el paraíso se me escapa
Otro paraíso también eterno habita mi corazón

Una noche en que la luna danzaba despacio
En mitad del cielo
Dormías y yo excitada en todos mis deseos
Tomé su cuerpo en mis manos

El viento del alba me daba mil besos
Y mil besos di al sol
Una noche en la prisión donde eras el guardián
Un beso hizo temblar mi existencia

Hombre, detén esta fábula del honor
La vergüenza me colmó de un placer delirante
El dios que me dotó de un corazón de poeta
Sabrá perdonarme

Ábreme la puerta
Para que me escape por el cielo limpio
Déjame volar
Y seré una flor en el jardín de la poesía

~

El viento nos llevará

*

En mi noche, tan breve, ¡ay!
El viento está a punto de encontrar las hojas.
Mi noche tan breve está llena de devastadora angustia
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Esta infelicidad que siento ajena a mí
Estoy acostumbrada a la desesperación
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Allí, en la noche, algo está ocurriendo.
La luna está roja e inquieta.
Y, agarrada a este tejado,
podría derrumbarse en cualquier momento.
Las nubes, como una multitud de mujeres de luto,
esperan el nacimiento de la lluvia.
Un segundo, y luego nada.
A través de esta ventana,
la noche tiembla
y la tierra deja de girar.
A través de esta ventana, un extraño se preocupa por
mí y por ti.
Tú, en nuestro césped,
pon tus manos –aquellos abrasadores recuerdos–
en mis tiernas manos
y pon tus labios, llenos de calor vital
en contacto con mis tiernos labios.
¡El viento nos llevará!
¡El viento nos llevará!

***
Forough Farrokhzad (Teherán, 1934-Bagheri Kamasaei, 1967)
Versiones de Nazanin Armanian

lunes, 31 de octubre de 2022

solmaz sharif / ahora qué










Y entonces me senté en una mesa alta
en un hotel de Ohio
comiendo comida para llevar:
pan de queso

con mantequilla de ajo, sólo que no era
mantequilla sino, parcialmente,
soya hidrogenada,
aceite de frijol

y aceite regular de soya
y venía en un pequeño contenedor parecido
a una crema que tampoco es
lácteo.

Estados Unidos en 2019
significa un poema que tendrá que
tener lácteos que, en realidad,
no es

un lácteo. En Instagram: un hombre
ha comprado una foto que mide
diez pies por cuatro, del puente
que está a un costado

de donde vive, puente que puede ver afuera
desde su ventana, ventana que sirve como
un marco de diez pies
por cuatro.

No puedo sacudir mi
mente materialista. Dentro de la perfecta
y pequeña barra de mantequilla
de ajo,

sustitutos de obreros, de hoces,
campos de soya. Éramos curtidores
alguna vez empujados hasta el borde de
la ciudad,

por el hedor, las burbujas del recipiente
de carne y piel desprendiéndose,
antes cuando la ciudad tiró,
cubo

de cuero por cubo de cuero, su propia
agua de los pozos. Entonces trabajamos
en las cafeterías
de las

oficinas petroleras de
British. Entonces, la revolución—

Sencillo.

***
Solmaz Sharif (Estambul, 1983)
Versión de Adalberto García López

/

Now What

*

And so I sat at a tall table
in an Ohio hotel,
eating delivery:
cheese bread

with garlic butter, only it was
not butter, but partially
hydrogenated soy
bean oil

and regular soybean oil and it
came in a little tub like
creamer that’s also not
dairy.

America in 2019
means a poem will have to
contain dairy that is,
in fact,

not dairy. On Instagram: a man
has bought a ten foot by four
foot photo of a bridge
he lives

beside, bridge he can see just outside
his window, window which serves
as a ten foot by four
foot frame.

My materialist mind, I can’t
shake it. Within a perfect
little tub of garlic
butter,

a relief of workers, of sickles,
fields of soy. We were tanners
pushed to the edge of the
city

once, by the stench, the bubble of vats
of flesh and loosening skin,
back when the city pulled,
leather

bucket by leather bucket, its own
water from wells. Then we worked
the cafeterias
at the

petroleum offices of the
British. Then, revolution—

Simple.