Anuncio

El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía chilena - neovanguardia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía chilena - neovanguardia. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de noviembre de 2025

rodrigo lira / grecia 907, 1975













De repente
no voy a aguantar más y emitiré un alarido
un alarido largo de varias horas
previamente —habrá que tomar precauciones—
habré electrificado mi balcón
cerrado la puerta con llave
(se me olvidaba que he de instalar una reja
en la ventana del baño)
sembrado mis paredes con amuletos fabricados
en noches de viernes a sábado
de tal manera que los tanques
queden atascados a varios cientos de metros de distancia
los pilotos de los jocker panthers
no puedan controlar sus lúpings y se estrellen
justamente encima de los camiones de soldados
que justamente habrán chocado con los tanques
que estarán atascados en el asfalto
que empezará a derretirse
a los pocos minutos
del alarido que emitiré cuando
no aguante más.

De repente
no voy a aguantar más:
ya no bastará con las pajas mías de cada noche
con los pitos nuestros de cada día
y cuando ya no basten los opiáceos
los sicofármacos
los tranquilizantes mayores o menores
las botellas de vino cerveza pisco o agua mineral.

Previamente
me habré mesado los cabellos y las barbas
las cejas, las axilas, los vellos pubianos
me habré dado largos baños de tina y extensas duchas
y cuando todo eso ya no baste
emitiré un largo y potente alarido.

Entonces
las ventanas del edificio Diego Portales
estallarán en varios miles de pedazos
llorarán las guaguas las monjas las doncellas y los ancianos
los profesores deberán suspender las clases
los teléfonos comunicarán con números equivocados
pero no importará porque nadie podrá hablar por teléfono:
mi alarido impedirá que se escuche
lo que tenga que decir la gente que llame desde Mendoza
desde Arica San Vicente de Taguatagua o desde las Antípodas
preguntando qué pasa
qué es ese zumbido extraño
que parece provenir desde Santiago de Chile
Y la gente que pasa por la calle Ahumada
tendrá que correr a refugiarse en los agujeros del Metro
Y los niños que cantan en las micros
cantarán más fuerte que nunca
quizá si por primera vez con alegría
al ver que las ventanas
primero se trizan
las trizaduras se extienden por las carrocerías de hojalata
y el techo cae sobre los pasajeros
sin causarles daño alguno y permitiéndoles respirar
pues mi alarido hará que el smog se disipe
es decir se concentre en las oficinas públicas
por donde entrará a través de las ventanas rotas
haciendo que todos los burócratas se vean compelidos
a elegir: o se asfixian
o saltan al vacío, pues
los ascensores se habrán atascado
y las cajas de las escaleras
actuarán como cajas de resonancia
al igual que las cajas de fósforos
al igual que las cajetillas de cigarrillos
al igual que los cajones de los escritorios
al igual que los ataúdes
despertando a los que hayan sido enterrados
por error del médico o por malas intenciones
haciendo que se sumen a mi alarido
mientras los perros aúllan y los jóvenes
huyen a las montañas
sin saber que mi alarido puede hacer brotar un volcán
en cualquiera de ellas
aunque probablemente el volcán brotará
en el Cerro San Cristóbal
haciendo que la estatua de la Virgen
salga disparada como un cohete
que se perderá majestuosamente entre las nubes
causando gran desconcierto entre los ángeles de la guarda
que habrán quedado cesantes a causa de las catástrofes
que se han anticipado
sólo en parte, pues serán innumerables
pues debe entenderse que los efectos de mi alarido serán multiplicados
en tanto que todos los locos se sumarán al alarido y tendré cómplices
provistos de algodón en abundancia para taparse las orejas y que harán
sonar todas las sirenas de incendio de la ciudad o por lo menos la mayor
parte mientras los repartidores de helado y gas licuado hacen sonar
sus balones y cencerros compulsivamente, al igual que los sacristanes
las campanillas y los bedeles de escuela las campanas, creyendo que ha
llegado el apocalipsis que alucinó Ioannis en Patmos y la Semana de la
Primavera, respectivamente, pues me olvidaba advertir que el alarido ese
será en primavera, ya que el Invierno que estamos viviendo está bastante
helado y tengo la garganta
pa-la-cagá.

***
Rodrigo Lira (Santiago de Chile, 1949-1981)

jueves, 5 de octubre de 2023

raúl zurita / cuatro poemas










Allá lejos

/CI/

*

Se hacía tarde ya cuando tomándome un
hombro me ordenó:
«Anda y mátame a tu hijo»
Vamos –le repuse sonriendo– ¿me estás
tomando el pelo acaso?
«Bueno, si no quieres hacerlo es asunto
tuyo, pero recuerda quién soy, así que
después no te quejes»
Conforme –me escuché contestarle– ¿y dónde
quieres que cometa ese asesinato?
Entonces, como si fuera el aullido del viento
quien hablase, Él dijo:
«Lejos, en esas perdidas cordilleras de Chile»

~

In memoriam: ahogados

*

La pizarra acaba de ser borrada en
el ático y el viento desvela la luz de
las estrellas. Alguien lo encontrará,
alguien lo sabrá.
Y si en algún lugar de este planeta
enorme se descubre la verdad,
una franja de ella, secada, glaseada
por el sol, quedará colgando de tu
propia infamia.
Y nadie se verá beneficiado por ello.
 
-El poeta John Ashbery te
habla suspendido sobre
las cumbres de los Andes
 
Cree en tu dolor.
W.H.A.
 
Entonces se vieron los ahogados flotar sobre Chile
 
Arriba de las cumbres de los Andes    suspendidos
dejando caer sus brazos sobre el horizonte
 
Apozándose igual que gigantescas lagunas en el cielo
de las llorosas montañas    ondeantes   girando con las
grandes nevadas hacia el oeste
 
Hacia el cielo del Pacífico que se abría blanqueándose
mientras la cordillera y el océano iban ascendiendo y
éramos nosotros el sueño que se apozaba sobre los
nevados    Es que los vimos ahogarse de llanto nos
gritan en los sueños los ahogados apozándose encima
de las montañas    como exiliadas islas   mirándonos

~

Pero una vez Zurita fuiste

*

Mira entonces los ríos suspendidos sobre
nosotros,
los pájaros que bautizaron nuestros lagos
de nombres sonoros
La historia, las carabelas hechas añicos
entre los témpanos,
las nubes abiertas como penachos,
el antiguo torso desnudo hoy cubierto con
una camisa de jeans
Sí mira ahora las rompientes del Pacífico
derrumbarse sobre los Andes
 
Tu cara ahora se derrumba sobre los Andes
pero una vez fuiste mi amor
el viento, el aire digno de las montañas

~

Ana Canessa rompe a llorar frente a su hijo


¿Todo el amor? Te fuiste. Te fuiste no más y vino
el aguacero. Lluvia del amor que tuvimos per te
figlio, hijo mío. Dove sei stato? ¿Dónde? ¿Dónde?
Bimbo mío te arrancabas porque querías ver de
nuevo a tu padre que tan joven se me fue, río de
mis estrellas, como tú ahora te has marchado, fli  
fli, figlio mío. Volviste tras padre comido y llegó
el aguacero. Lluvia y lloro del amor mío que se me
ha ido. Yo no te quería pero te quise. Cuando
llegamos de Génova Io non’o trovato parolle piu
belle per dirti figlio mío, hijo mío. Mira ahora las
lenguas muertas. Porque qué poco me parecen las
palabras que te digo en muerto como todo lo oral
y lo escrito. Y ahora que lejanas me parecen las
cosas , las palabras íberas, toscanas e idiomas.
Con metal le digo a usted que escarbe tras estas
letritas y vea el torrente de mis estrellas que
cayó en noche, duelo y amor. ¿Todo el amor? Todo  
todo… figliollino mío. Todo el amor ¡Es tú! ¡Es tú!

¿Yo?

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950)

jueves, 17 de agosto de 2023

juan luis martínez / escritura II








Esos instantes de escritura en que nadie me reconoce
 en que llego a ser yo mismo
mi propio encuentro en la encrucijada de la carne y el espíritu
cuando el agua pura del devenir se escurre en mi ser
en un sentimiento profundo de intensa luz
con la certeza de una esencia vital quemando los ritmos
los estremecimientos esenciales de un corazón renaciente.

Esos instantes de ausencia física donde el espacio-tiempo se congela.

Me desprendo sin pena del artificio del cuerpo,
recorriendo las noches atroces del no-humano:
vibraciones surgidas del trasfondo de la conciencia.
Y busco en vano el borde de un sueño visionario
para relajarme del incierto y arrasante viaje
que el odio y el temor de lo cotidiano que me han hecho emprender.

Esos instantes de miseria lúcida cuyo perdón me parece imposible
necesariamente imposible.

***
Juan Luis Martínez (Valparaíso, 1942-Villa Alemana, 1993)

martes, 16 de mayo de 2023

raúl zurita / la noche muerta










A Rodrigo Marquet / En Memoria

Tu cara Rodrigo Marquet, la cara más hermosa
que han visto mis ojos:
elegantísimo, camisa verde de seda, corbata gris,
chaqueta también de seda.
Así te vistió tu hermano Teo, Pablo, para la
última pose, para mi última mirada,
.                                                                tus ojos
de flores entreabiertas.
Y yo trataba de besarte sobre el cristal y era como
si tú también trataras
y un rouge imaginario se me pegaba al vidrio
y mis lágrimas y mi saliva se iban quedando
encima, pegajosos,
igual que aguadas de nubes sobre la mirilla.
Nunca se publicaron tus poemas
y acerca de los detalles técnicos: suicidio,
accidente, qué se sabe del último minuto.
Trataba de besarte en la boca y el rouge se me
Iba quedando pegado al cristal
y era como si tú, sonriendo, abrieras tus labios
diciéndome bien, está bien, besémonos.
En cuanto a si habrías estado o no en la noche
de las banderas,
tampoco son cosas fáciles de responder;
tú de bruces
sin amor, en un cuarto pequeño dos meses antes.

Y sobre tus poemas: me importaban más tus labios
y la dureza del vidrio,
tú sabes; todos los poetas somos amantes e inéditos.

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950)

miércoles, 16 de noviembre de 2022

raúl zurita / guárdame en ti













Amor mío: guárdame entonces en ti
en los torrentes más secretos
que tus ríos levantan
y cuando ya de nosotros
sólo que de algo como una orilla
tenme también en ti
guárdame en ti como la interrogación
de las aguas que se marchan
Y luego: cuando las grandes aves se
derrumben y las nubes nos indiquen
que la vida se nos fue entre los dedos
guárdame todavía en ti
en la brizna de aire que aún ocupe tu voz
dura y remota
como los cauces glaciares en que la primavera desciende.

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950)

viernes, 11 de marzo de 2022

diego maquieira / tres poemas








Volábamos como un mar mareado

*

El cielo salió de noche como un contraeclipse
dejando de no creer a los espíritus insomnes
a las pocas mentes que aún soñaban
con parar la matanza en los enormes despachos
del convento de la Catedral de la Moneda
Mientras, los prisioneros de la luz, los celtas,
los boy george, los druidas y los hunos
levantábamos el vuelo y subíamos la luz
desde nuestros hangares fondeados
en el cañón del Urubamba, mama Perú
Volábamos en nuestros acojonantes Harrier,
volábamos como un mar mareado
jubilosos de perpetuar el ataque
a los Mig franceses de los milenaristas
que ni con todo el sopor de sus profecías
intuían esta vez la que les esperaba
Los íbamos a devolver a Dios a estos pendencieros.

~

El antiguo testamento chileno

*

  (De "Del diluvio en Chile" del P. Diego de Rosales
          que "Oyó filosofía en Alcalá y dibujó una viva imagen
          de los desencantos de esta vida)
 

No tienen estos indios de Chile
noticias de escritura alguna,
sagradas ni profanas,
ni memoria alguna de la creación
y de el principio de el mundo
ni de los hombres:
sólo tienen algunos barruntos de el Diluvio,

por haberles dejado el Señor algunas señales
y aunque de él no tienen noticia cierta
ni tradición,
por las señales coligen haberle habido.

Y es que tienen muy creído
que cuando salió el mar
y anegó la tierra, sin saber cuando
(porque no tienen serie de tiempos
ni cómputos de años)
se escaparon algunos indios
en las cimas de unos montes altos
que los tienen por cosa sagrada.
Y en todas las provincias
hay algún cerro de grande veneración,
por tener creído que en él se salvaron
sus antepasados de el diluvio general,
y están a la mira para,
si hubiere otro diluvio,
acogerse a él para escapar.

En el número de los hombres
que se conservaron en el diluvio
hay entre los indios de Chile
grande variedad, que no puede faltar
entre tantos desvaríos.

~

El gallinero

*

Nos educaron para atrás padre
Bien preparados, sin imaginación
Y malos para la cama.
No nos quedó otra que sentar cabeza
Y ahora todas las cabezas
ocupan un asiento, de cerdo.

Nos metieron mucho Concilio de Trento
Mucho catecismo litúrgico
Y muchas manos a la obra, la misma
Qué en esos años
Repudiaba el orgasmo
Siendo que esta pasta
Era la única experiencia física
Que escapaba a la carne.

Y tanto le debíamos a los Reyes Católicos
Que acabamos con la tradición
Y nos quedamos sin sueños
Nos quedamos pegados
Pero bien constituidos;
Matrimonios bien constituidos
Familias bien constituidas.
Y así, entonces, nos hicimos grandes:
Aristocracia sin monarquía
Burguesía sin aristocracia
Clase media sin burguesía
Pobres sin clase media
Y pueblo sin revolución.

***
Diego Maquieira (Santiago de Chile, 1951)

sábado, 18 de septiembre de 2021

raúl zurita / selección de poesía











Tres escenas sudamericanas

*

I

Cerrándome con el ácido a la vista del
cielo azul de esta nueva tierra sí
claro: a la gloria de aquel que todo mueve
Así, tirándome cegado por todo el
líquido contra mis propios ojos esas
vitrinadas; así quise comenzar el Paraíso

II

Con mis ojos miraba los tuyos y tú 
por mis ojos
sabías cosas de mí
Por los ojos nos entendíamos a la 
distancia
y antes que dijésemos cualquier palabra
yo ya conocía lo que tú pensabas
y tú por mis ojos también

Y esto íbamos recordando
y nuestros gemidos estremecían las paredes

III

Pero no; arrojados sobre la hierba todavía
parecían estremecerse
y sus dedos aún señalaban hacia la aldea
como si la viesen
Sin embargo, inmóviles, sólo sus camisas
se agitaban bajo el viento que pasa:
tus ojos que pasan
son el esplendor del viento sobre la hierba

~

Te palpo, te toco, y las yemas de mis dedos
buscan las tuyas porque si yo te amo y tú me
amas tal vez no todo esté perdido. Las montañas
duermen abajo y quizás las margaritas enciendan
el campo de flores blancas. Un campo donde Los
Andes y el Pacífico abrazados en el fondo de la
tierra muerta despierten y sean como un
horizonte de flores nuestros ojos ciegos
emergiendo en la nueva primavera. ¿Será? ¿será
así? las margaritas continúan doblándose sobre el
mar difunto, sobre las grandes cumbres difuntas y
en la oscuridad, descendidos, como dos envanecidas
pieles que se buscan, mis dedos palpan a tientas
los tuyos porque si yo te toco y tú me tocas tal
vez no todo esté perdido y, podamos adivinar
algo del amor. De todos los amores muertos que
fuimos y de un campo de flores que crecerá
cuando nuestras mortajas blancas, cuando
nuestras mortajas de nieve de todas las montañas
hundidas nos besen boca abajo y nos vuelvan
para arriba las erizadas pestañas.

~

Sí, es un rostro. Parece arena, pero son los poros de una cara perlada de transpiración, abierta, con los ojos deformados por el miedo, que comienza a estriarse. Se granula, se erosiona y aparece el inmenso cielo baldío cubierto de nubes. Tiembla la luz y el paisaje se desfonda. Es una larga fila de mujeres y niños con los brazos en alto que pasan frente a soldados que los apuntan con sus armas. Poco a poco los brazos empiezan a alargarse fundiéndose con los surcos de un campo arado visto desde el aire. El hueco entre las nubes sólo deja ver un trecho perdiéndose en la lejanía, no, son boquetes de balas en un muro, más bien era un valle labrado, no no, es el mar espejeándose en las pupilas de dos ojos desmesuradamente abiertos. En su interior aún se distinguen las mismas mujeres y niños alzando como en un sueño sus brazos. Es la noche . No, son las negras gafas de Pinochet que estallan en miles de pedazos. Cada pedazo forma la imagen de una inmensa araña que trepa por la pared 

/ Negro y corte 


Nuevas gotas de sudor surcan el campo enormemente blanco. Al alejarse el plano se marca en el lente de una cámara fotográfica. El lente pestañea haciendo saltar desde su interior un esqueleto que empieza a perseguir a un hombre en camisón. Lo alcanza justo cuando una mano aferra la muñeca de otra mano que sostiene un fierro al rojo. Chisporrotea, encandila, se hunde. El gran campo blanco es ahora una córnea sangrante


Una gran tempestad de nieve nuevamente lo borra todo fundiéndose al helado fondo. Lentamente los inmensos témpanos se desplazan hasta mimetizarse con la blancura de un cuerpo entrando en una cámara frigorífica. Sus ojos fijos apuntan hacia el techo. Se borran otra vez: son dos negras rocas cortadas en el hielo. Tras ellas, un grupo de andinistas, cubriéndose con los brazos el rostro, intentan desesperadamente avanzar entre la nieve. Vacíos, sus trajes están ahora en el borde de una piscina. Es el mismo cuerpo desnudo que trata a duras penas de levantarse, sus costillas comienzan a ennegrecerse, se entrecruzan, se arman y asoman las altísimas torres. Es el Cabo Cañaveral. Intensamente albo el gigantesco Titán inicia su ascenso. Al rato sólo se distingue la estela de fuego que van dejando sus turbinas. Su ascenso se hace cada vez más rápido hasta terminar perdiéndose apenas como un punto rojo en el cielo. El rojo inunda el campo, ah sí, son las flores

NO PRINT
NO PRINT

Estallan las nubes tomando el color bermellón del anochecer. Se acercan aceleradamente aguzándose hasta ser el humo que expele un bombardero antes de trasmutarse en la quebrada silueta de un insecto. Sus patas ceden y el macho cae bajo los aguijonazos de la reina deshaciéndose en agua. No, no es agua, es sangre. Asesinado, el padre se desmorona en medio de los chillidos de miles de figuras farragosas que corren a ciegas ante bloques de edificios infernalmente bombardeados. Los bloques se inclinan, se alargan, se derrumban. Son las celdillas hexaédricas de un panal; desde su interior, mangas de abejas salen zumbando tras la reina y desaparecen entre las nubes. Es la huida. Del crepúsculo comienza a manar un rojo río de esperma.


La luz recorta cada vez más los ojos enrojecidos de llanto. En el pequeño cuarto un grupo de soldados dan vuelta todo. Fugazmente, un hombre rodeado de guardias armados aparece mirando con fijeza la cámara. Sus ojos se pegan al lente. Lo traspasan. Herido de muerte un adolescente llama y pide. Su primer plano es el de una embelesada mirando. Dos manos cierran rápidamente el álbum; la escena desaparece y sólo queda la calle despoblada. Es el desierto, las pequeñas ventanas de las casas se remarcan en la oscuridad de la noche abriéndose hasta ser el cielo cuajado de estrellas. Todo se va desenfocando y nuevamente desaparece. En una boca que se abre y se cierra. Gruesas lágrimas inundan sus comisuras enteramente rotas que empiezan a temblar con el viento, flamean y como un vuelo despuntan los jirones de un grupo de hombres con las manos en la nuca atravesando el despoblado. Instantáneamente la calle se llena de desabridos rostros de mujeres que gritan: "Se te morirá, se te morirá". Sus bocas abiertas son una bandada de pájaros que chillan, no, son aviones que caen envueltos en llamas, no, es un paisaje lunar. Sus cráteres se funden con la cara gris del mismo adolescente, ahora enteramente arrugado, que se aparece diciendo: "¿Qué haces? ¿No sabes la noticia? Tu amor, esa que tanto adorabas, ha muerto".


Los enormes campos rojos continúan fundiéndose con la lejana. Detrás, rebaños de vacas pastan en praderas también infinitas. El campo rojo se desvanece en un sinnúmero de pequeñas manchas sobre las rompientes de las olas. Ya es plena noche, el sol se ha hundido en la niebla y el mar ha callado. La manada de vacas corre zigzagueando entre las rocas. La primera tambalea y cae; en vuelo, por un instante, el polvo de la caída dibuja el rostro emocionado de Salvador Allende ante la multitud que lo aclama. La multitud se dispersa mezclándose con el mar cada vez más oscuro. Las pequeñas manchas rojas sobre las rompientes empiezan a agrandarse, fulguran, se enroscan y estalla encendiéndose la tormenta: contra ella se recortan iluminadas rasantes de rostros mudos que gesticulan, de balnearios atestados de gentes, de un largo plano que comienza a elevarse entre estelas de fuego y desaparece. Se oye un gran estampido y todo cambia. Un hombre pálido, de débil aspecto que camina lamentándose, no, canta, no, está llorando; levanta su cara hacia lo alto y pregunta: "¿Estás muerta?" y pareciera como si al preguntar se confortara 

/corte, corte


Es la visión del cielo. Silenciosamente una muchedumbre de seres desgreñados, de aspecto casi humano, comienza a emerger desde sus escondrijos para agruparse en torno a los primeros rayos de sol y es como si por un momento, apenas, el temor hubiera desaparecido de sus miradas claro, oh sí, en eso consiste todo; el cielo, la tierra, las palabras. Los colores fluyen, crecen, toman forma, se mezclan y rompen; una línea delgada, la luz, la oscuridad. El lienzo, el papel, una vida, todo está completo, pleno, total; a través de la media luz la bendita mancha de la vida es todo el écran. Se raja, se parte, se hunde como desde la profundidad la altura de los cielos y toda alrededor la vida está suspendida, burbujeando y rompiendo, todavía sobra en los abismos oceánicos y ya nube. Miles, millones de seres vivos; allí dentro está la partida: oh sí, es blanco como el cielo, oh no, es negro, los cimientos son grises como la mezcla que somos. Construir el cielo en la tierra y cómo poder salvar gentes: en eso consiste todo; el cielo', la tierra, las palabras
/ sí, es el concreto 

~

El final de la tierra 

*

Te hablan ahora las rompientes de tu vida
Te cuentan de las falsas Itacas,
del naufragio en costas remotas
de tu cansancio doblándote hacia las olas
Te dicen que más allá está el final
de la tierra
que allí el mar se derrumba, que tu mar
amado se derrumba y que los barcos
nunca han vuelto
Te hablan en tu propia noche los temores

Que suenen entonces como algo que se
despierta estos poemas
como algo que está en ti, como algo que cruce el mar y se despierta.

~

Las ciudades de agua

A PW

II

Todo en ti está vivo y está muerto: el fulgor del
pasto en la aurora y el hilo de voz creciendo en
el diluvio, el feroz amanecer y la mansedumbre,
el grito y la piedra.
Todo mi sueño se levanta desde las piedras y te
mira.
Toda mi sed te mira, el hambre, el ansia infinita
de mi corazón.
Te miro también en el viento. En las nieves de
la cordillera sudamericana.
Allí está la calle en que esperé que amanecieras,
la noche póstuma, el país muerto en el que no
morimos. Allí están todas las heridas y golpes
cuando emergiendo del destrozado sueño volví
hacia ti los ojos y vi las desmesuradas estrellas
flotando en el cielo.
Tu cara ahora flota en el cielo, detrás corre un
río. Hay un hombre muy viejo.
Hay un hombre muy viejo en el medio del río
y tú lo miras
                       las ciudades de agua en tus ojos

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950) Tu vida rompiéndose. Santiago de Chile: Lumen, 2015.

lunes, 7 de diciembre de 2020

juan luis martínez / quién soy yo












Espero que la sombra me separe del día
y que fuera del tiempo, bajo un cielo sin techo
la noche me acoja donde mejor sé morir.

Si mi destino está sobre la tierra, entre los hombres,
preciso será aceptar en mí aquello que me definió,
puesto que no quiero ser otro que yo mismo.

Mi nombre, mi rostro, todo aquello que no me pertenece
lo doy como forraje al público insaciable,
mi verdad la comparto con los míos.

No vivo en la superficie, mi morada está más profunda
el malentendido no viene de mí:
nada tengo que ocultar si no sé adónde voy,
sé con quién voy.

Mi parte del trabajo es asumir mi libertad
lo digo a fin que más tarde nadie se asombre:
lucharé hasta que me reconozcan vivo.

Mi patria está sin nombre, sin tachas
hay una verdad en la subversión
que nos devolverá nuestra pureza escarnecida.

Y si debiera equivocarme, eso nada cambiaría
Hacer reventar los sistemas es el único juego aceptable,
el movimiento es la única manera de permanecer vivos.

Mi amor lo doy al hombre o a la mujer
quien me acompañará en este periplo incierto
donde velan la angustia y la soledad.
Y no cerraré los ojos, ni los bajaré.

***
Juan Luis Martínez (Valparaíso, 1942​-Villa Alemana, 1993)

domingo, 22 de noviembre de 2020

gonzalo muñoz / de "este"












1

Anteriores cadenas de quebrantos, la memoria desastres contra escarpadas en esas costas como espadones, quiebres. así de rasgadas se liberan concéntricas alcanzando la pagina granulada de la duna -esas- las ondas del naufragio. salpicaduras de luz intensa en el fervor de la salada lengua que recorta -y cosmética loca- de profundas algas esos besos, dibujan los muslos guerreros de la salvada de las aguas (hija del pueblo) rodeada por su descendencia del chorreo, su piel conserva el brillo de la tela en sus puntos de anudamiento. acorazada y desnuda esa amante en pose de relajo yogui ya esa nueva hora en que su tensa nalga refleja el cobre como en su anillo hundido -franja de carne abierta por la sal- asaltada por el neón del cielo, en el paisaje de la inmolación, suelta como sus velos dejados descender de la carne en el rasguño ultimado que surca la granulada cama de su humedad, prefigurada la espesura o el lento peso de esos miembros. y bajo arenas -el santuario interior- latido de la rabia oculta, pues asumida la violencia, todo es material de trabajo. sus rodillas como la nueve en alto, el cuchillo suspendido.

2

Descubrimos la luna multiplicada también en los adornos que le clausuran todas las entradas del cuerpo -perlas falsas del este- su rostro vuelto hacia dentro, lanzado al primer piano por el ardor de los nuevos tambores. ya no la paran, no su propia carne disparada. ahora de la calle al culto a la reunión pornográfica, donde en obscuros anfiteatros embaldosados nuestros vicios comunes, solidarios, se muestran las rayas -sin ley- rajándose entre apretones que empapen las piernas ya desatadas, escribiendo su lujo en las banderas, aplastando a su paso la hierba larga, los juntos nuevos, erectos, del futuro.

3

Abiertas columnas que su fiebre extiende paralelas, reflejando el ascenso de la línea de su vientre hasta su pequeño diente. y desliza en esa pérdida del equilibrio, un hilillo de plata bordado desde la boca encamada hasta la voz perdida en el laberinto de su gruta mas oscura, que ruge cuando el cuerpo la abandona a su suerte de conquista por otros cuerpos, que vienen a caer volumen, allí fue volteada, deshecha, la arrastraron a adorar ídolos a besarlos arrodillada, y llorando abrazados los barriobajeros leyeron en la historia de ese cuerpo obsequiado, su propio porvenir: ella desbordo la piel y el marco. ríos de lava desenfrenados a esa hora, bajaron de sus hoyos atravesados de jóvenes cuerpos combatientes y pintada la cara, pintadas las manos, no hubo identidad que la contuviera: dejó que su carne tomara la forma de turno

-han derramado sobre mí, pues soy su mejor
bandera

*** 
Gonzalo Muñoz (Santiago de Chile, 1956)

martes, 16 de junio de 2020

rodrigo lira / ars poetique













                                                    para la galería imaginaria


Que el verso sea como una ganzúa
Para entrar a robar de noche
Al diccionario       a la luz
De una linterna
                             sorda como
Tapia
          Muro de los Lamentos
Lamidos
          Paredes de Oído
          cae un Rocket
          pasa un Mirage
          los ventanales quedaron temblando
Estamos en el siglo de las neuras y las siglas
                                                             y las siglas
son los nervios, son los nervios
El vigor verdadero reside en el bolsillo
                                               es la chequera
El músculo se vende en paquetes por Correos
la ambición
                      no descansa la poesía
                                                  está c
                                                            ol
                                                               g
                                                                 an
                                                                    do
en la dirección de Bibliotecas Archivos y Museos en Artí
culos de lujo, de primera necesidad,
           oh, poetas! No cantéis
a las rosas, oh, dejadlas madurar y hacedlas
mermelada de mosqueta en el poema





El Autor pide al lector diScurpas por la molestia (Su Propinaes Misuerdo)


***
Rodrigo Lira (Santiago de Chile, 1949-1981)

lunes, 8 de octubre de 2018

juan luis martínez / la desaparición de una familia













1.  Antes que su hija de 5 años
se extraviara entre el comedor y la cocina,
él le había advertido: “-Esta casa no es grande ni pequeña,
pero al menor descuido se borrarán las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

2.  Antes que su hijo de 10 años se extraviara
entre la sala de baño y el cuarto de los juguetes,
él le había advertido: “-Esta, la casa en que vives,
no es ancha ni delgada: sólo delgada como un cabello
y ancha tal vez como la aurora,
pero al menor descuido olvidarás las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

3.  Antes que “Musch” y “Gurba”, los gatos de la casa,
desaparecieran en el living
entre unos almohadones y un Buddha de porcelana,
él les había advertido:
“-Esta casa que hemos compartido durante tantos años
es bajita como el suelo y tan alta o más que el cielo,
pero, estad vigilantes
porque al menor descuido confundiréis las señales de ruta
y de esta vida al fin, habréis perdido toda esperanza”.

4.  Antes que “Sogol”, su pequeño fox-terrier, desapareciera
en el séptimo peldaño de la escalera hacia el 2º piso,
él le había dicho: “-Cuidado viejo camarada mío,
por las ventanas de esta casa entra el tiempo,
por las puertas sale el espacio;
al menor descuido ya no escucharás las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza”.

5.  Ese último día, antes que él mismo se extraviara
entre el desayuno y la hora del té,
advirtió para sus adentros:
“-Ahora que el tiempo se ha muerto
y el espacio agoniza en la cama de mi mujer,
desearía decir a los próximos que vienen,
que en esta casa miserable
nunca hubo ruta ni señal alguna
y de esta vida al fin, he perdido toda esperanza”.

***
Juan Luis Martínez (Valparaíso, 1942-Villa Alemana, 1993)

martes, 11 de septiembre de 2018

raúl zurita / de "zurita"











Cielo abajo

*

Son los últimos minutos del atardecer del lunes 10
de septiembre de 1973 y los desfiles comenzaron
hace menos de una hora. Por un momento las
columnas parecieron detenerse bajo el incendiado
cielo y un instante después, el estallido de las
consignas y cantos inundó las calles. Al frente,
interminable, el pedrerío reseco del Pacífico se
alarga hasta perderse en el horizonte y sé que
alguien que tal vez contuvo mis rasgos, es decir,
que contuve un insomnio, un determinado
nerviosismo, una manera de hablar, reconoció
entre las trituradas piedras los bordes de un puerto,
Valparaíso, luego el frontis de una universidad (y
pegadas a ella las imágenes rotas de una vida: una
carrera de ingeniería, unos estudiantes haciendo
girar sus linchacos, la enloquecedora blancura de
unas rompientes cubriendo el roquerío) y, de golpe,
el sonido del viento barriendo la aridez infinita de
la tierra. ¿Sucedió hace unos segundos? ¿Hace
millones de años? ¿Hace apenas un día? Alzo los
ojos. Inmóvil, el inmenso cielo rojo flota sobre la
multitud que también se ha detenido y mira con
frío, con temor, con sueño, el desahuciado atardecer.

~~~

Cielo abajo

*

Conocí un botero que surcó todos los cursos de los
ríos Michimahuida, Futaleufú, Amarillo y Espolón,
sur de Chile, Amén. Él decía que tantos nombres
como la vida tienen los ríos y que por sus corrientes
se iban las almas remontando y arrepintiéndose
hasta que daban con el remanso del océano
final y Amén. Eso eran para él ese enjambre de
aguas, ahora sólo surcos de piedras en la
enormidad desnuda. En la helada, inabarcable
enormidad desnuda de un lejano planeta azuloso
girando en la noche. Abajo, proyectados en la
pantalla de un cine al aire libre un pelotón de
soldados que todavía no saben que están muertos
salen de un túnel y se reportan. Es el film Sueños
de Akira Kurosawa, y la que entonces era mi
pareja me toma la mano mientras llora en silencio.
Vamos remontando el torrente sin detenernos
nunca porque no hay remanso para los perdidos.
Alzo la vista desde la pantalla y veo el planeta
azuloso, el lejano montón azuloso y muerto
que gira en la congelada noche. Corte. Veré Sueños
pero será infinitos años después. Ahora es el
atardecer del lunes 10 de septiembre de 1973 y la
primavera avanza como si aún fuese posible el
amor. Adelante, el océano lame los escombros
amontonados desde hace milenios sobre la playa.

~~~

IN MEMORIAM
CON TIPOS LLORANDO

*

Nadie le obedecería a Dios si
le ordena que mate a su hijo,
¿tú no lo harías, verdad?
(...)
¿Aunque Dios abriera el mar,
verdad?
(...)
Siempre tengo que inventarte
yo las respuestas papá.



Entonces     sobre los escombros del Pacífico  se iba
abriendo el cielo

Frente a las playas de Chile    como otro océano que
se abriera tendiéndose entre las nubes    allá arriba
flotando

Allá donde las playas rotas nos muestran el cielo y
sobre el cielo y el mar y sobre los escombros del mar
las mismas bahías quebradas   las mismas islas a
pedazos    los mismos llorosos tipos   No hay paz
para los perdidos decimos mirándonos los restos
cruzar entre las rajadas aguas del cielo   hechos
polvo    desmembrados   con otros tipos  llorando

~~~

Mi nombre: Akira Kurosawa

*

Estoy en un departamento de la Storkwinkelstrasse
y he comenzado a soñar. La laguna es amarillenta
y detrás de los muros de sal se ve el océano. La
playa se llama Punta de Lobos y las salinas están
al lado. Recorremos la laguna en un bote guiados
por un remero descalzo y oigo el estallido de las
rompientes a menos de 50 metros. Durante la
dictadura el lugar se hizo conocido porque
Pinochet lo transformó en un sitio de veraneo y
hoy es un paraíso de surfistas. Las salinas y
la laguna ya no existen y las había olvidado por
completo, pero volví a recordarlas cuando mi
abuela murió: el botero remaba frente a mí y a los
lados se veían las paredes de sal. Tengo cinco
años, mi hermana tres y estamos con mi abuela.
Había nacido en Italia, en Rapallo, y llegó a Chile
con mi madre aún niña. Ambas quedaron viudas
con dos días de diferencia. Mi madre, luego mi
abuela. Fue un veraneo corto. Mi abuela murió
en 1986. Yo sobreviví a una dictadura, pero no a la
vergüenza. Años después, cuando me llegó a mí
el turno, su cara se me vino encima como una
montaña blanca de sal. Quise escribirlo, pero las
palabras, como vísceras humeantes, llegaron
muertas a mis dedos. Mi nombre: Akira Kurosawa.

~~~

Sueño 65/A Kurosawa

*

Vamos saliendo con la ensangrentada multitud y
el mar que se abrió para que pasáramos pronto
volverá a cerrarse. Algunos lloran en silencio en
medio de los gritos de júbilo que recuerdan lo
impensable. En el fondo, aún recortadas entre los
dos paredones de agua, el cordón de las montañas
se alza coronando la avenida donde millones y
millones de hombres han vuelto a emprender la
marcha. Reconozco la ciudad y las montañas. Sé
también el nombre de la avenida, la fecha exacta
y que miles de años atrás todo eso fue arrasado
hasta los cimientos. Me digo entonces que los
recuerdos son piedras que han estado allí desde
siempre y que somos nosotros los que vamos
pasando ante ellas desprendiéndoles un mínimo
fragmento que reconocemos como nuestro. Digo
entonces que la suma de esas piedras fue mi
vida y que en esa vida vi la multitud desbordar
la avenida, avanzar entre los enomres paredones
de agua y finalmente salir. Atrás, la cordillera de
los Andes se iba borrando, mientras que adelante
el sol se hunde con lentitud, casi con desidia,
como en los sueños. Sostengo aún entre las mías
esas manos tan queridas y le digo a Kurosawa
que todo está bien, que ya cruzamos el mar, que
los ejércitos de Ramsés ya no podrá alcanzarnos.

~~~

LOS CANSADOS PELOTONES

En las nieves del sueño

*

donde proyectada sobre las cumbres de los Andes vimos la
tremenda pelícual de Kurosawa con pelotones de soldados
muertos reportándose

Cruzándose con otros despojos mientras atrás América se
doblaba y Kuro nos ponía de chilenos en sus películas
tendidos cara al cielo    sintiendo como se nos hundían las
escarchadas bocas bajo la nieve

Oyendo crujir la escarcha de los muertos bajo los pasos en
la nieve   "Filmé Sueños de Akira Kurosawa oyendo los
soldados quebrarse igual que vidrios bajo la nieve" nos
dice Kurosawa filmándonos en un sueño donde alguien
sueña que ha muerto y se despierta y está muerto   Sí: los
cansados pelotones muertos no saben....   y eran nuestras
congeladas bocas reportándose de bruces bajo las montañas

~~~

EL MAR

9

He allí tu hijo. Viviana oye arcos de cejas alzándose
oye ojos abiertos sin fin cayendo desde las cejas del
cielo. Oye los clavos hundiéndose en la cruz del
océano. Todo el mar de Chile es la cruz. Infinitas
llanuras desde el cielo cantan el salmo de la cruz del
mar, de los alimentos que caen como llanuras, como
panes en el estómago de los peces. Viviana escucha
infinitos cardúmenes subiendo, infinitos peces que
ascienden cantando con la voz tomada del cielo.

Ascienden los peces al cielo. Sorprendentes carnadas
llovieron con sorprendentes días, con imágenes de
almendros, con amores truncos. Extrañas carnadas
llovieron sobre el mar santo, sobre los peces santos.

Santo es el mar, santas las llanuras de frutos humanos
que caen, santos los peces. Oí infinitos días cayendo,
cuerpos que caían con cielos, con campos entrevistos,
con árboles como cruces coreando las cantadas aguas.

Viviana acurruca el mar santo. Viviana dice que en
esas aguas santas está su hijo.

11

He allí el mar quemándose. Viviana escucha cielos
ardiendo entre las llamas del mar, zarzas que no se
consumen, hijos de impresionantes zarzas que arden
sin quemarse entre las llameantes olas. Extraños días
arden cayendo sobre el mar, asombrosas carnadas
santas que caen y cantan sobre los pastizales ardidos
del mar. Viviana es hoy Chile. Escucha  emerger
cantos de entre las llamas de las aguas,   escucha el
cielo santo ardiendo de amor sobre las incendiadas
rompientes. Escucha el INRI de su amor santo subir
ardiendo sobre las praderas incendiadas del Pacífico.

Escucha el INRI de los cielos ardiendo. Océanos y
mares de Chile escuchen el INRI de los cielos ardiendo.

Sorprendentes carnadas rosa sangre llovieron desde
raras nubes sobre el mar, sorprendentes mares color
incienso suben con la carnada de los peces en el cielo.

Oye el canto de los peces ascendiendo al cielo. Arde,
el mar de Chile arde. Llamas como el incienso tiñen
de rosa y sangre las quemadas praderas del Pacífico.

P.D.


Kurosawa, volví a decirle, este no
es un sueño, este es el mar.

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950) Zurita. Santiago de Chile: Ediciones UDP, 2011.

domingo, 27 de mayo de 2018

raúl zurita / un matrimonio en el campo
















~~~

Quienes han notado los vastos espacios incoloros  ?






    I.—   Quienes han notado los vastos espacios incoloros
             donde las vacas huyendo desaparecen
             reunidas    mugientes    delante   de   ellos   ?

   II.—   No hay domingos para la vaca:
              solitaria despierta en un espacio vacío
              babeante    gorda    sobre estos pastos     imaginarios

~~~

Las había visto pastando en el radiante λóγος






    I.—  Algunas vacas se perdieron en la lógica

   II.—  Otras huyeron por un sub-espacio
             donde solamente existen biologías

  III.—  Esas otras   finalmente    vienen vagando
             desde hace como un millón de años
             pero no podrán ser nunca vistas por sus vaqueros
             pues viven en las geometrías no euclideanas

~~~

Comprended las fúnebres manchas de la vaca
los vaqueros
lloran frente a esos nichos



    I.—  Esta vaca es una insoluble paradoja
            pernocta bajo las estrellas
            pero se alimenta de logos
            y sus manchitas finitas son símbolos

   II.—  Esa     en cambio   odia los colores
             se fue a pastar a un tiempo
             donde el único color que existe es el negro

             Ahora los vaqueros no saben que hacer con esa vaca
             pues sus manchas no son otra cosa
             que la misma sombra de sus perseguidores

~~~

Oh el increíble acoso de la vaca
La muerte
no turba su mirada



    I.—  Sus manchas finalmente
             van a perderse en otros mundos

   II.—  Esa vaca muge pero se morirá y su mugido será
             "Eli Eli /   lamma sabacthani"  para que el
             vaquero le dé un lanzazo en el costado y esa
             lanza llegue al más allá

  III.—  Sabía Ud. que las manchas de esas vacas quedarán
             vacías y que los vaqueros estarán entonces
             en el otro mundo   videntes   laceando en esos
             hoyos malditos   ?

~~~

Sabía Ud. algo de las verdes áreas regidas  ?



Sabía Ud. algo de las verdes áreas regidas por los vaqueros
y las blancas áreas no regidas que las vacas huyendo dejan
compactas    cerradas    detrás    de   ellas    ?

    I.—  Esa área verde regida se intersecta
            con la primera área blanca no regida

   II.—  Ese cruce de áreas verdes y blancas se intersecta
            con la segunda área blanca no regida

  III.—  Las áreas verdes regidas y las blancas áreas
            no regidas se siguen intersectando hasta acabarse
            las áreas blancas no regidas

Sabía Ud. que ya sin áreas que se intersecten comienzan a
cruzarse todos los símbolos entre sí y que es Ud. ahora el
área blanca que huyendo de las vacas dejan a merced del área del
más allá de Ud.    verde   regida por los mismos vaqueros locos  ?

~~~

Quién daría algo por esas auras manchadas  ? 



Quién daría algo por esas auras manchadas
mugiendo dejan libres en los blancos espacios no regidos
de la muerte de sus perseguidores

    I.—  La fuga de esas vacas es en la muerte no regida
            del vaquero    por eso no mugen y son símbolicas

   II.—  Iluminadas     en la muerte de sus perseguidores
             Agrupando símbolos 

  III.—  Retornando de esos blancos espacios no regidos
             a través de los blancos espacios de la muerte
             de Ud.    que está loco   al revés    delante de ellas

Daría Ud. algo por esas azules auras que las vacas mugiendo
dejan libres    cerradas   y donde Ud. está en su propio más
allá   muerto   imaginario    regresando de esas persecuciones   ?

~~~

EPÍLOGO    

Hoy laceamos este animal imaginario 
                                                    que correteaba por el color blanco

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950)

Fuente

martes, 26 de diciembre de 2017

rodrigo lira / angustioso caso de soltería












No las damas, amor, no gentilezas
De caballeros canto enamorados
Ni las muestras, regalos y ternezas
De amoroso afectos y cuidados.

Alonso de Ercilla, La Araucana, Canto I,
Madrid, 1569.

Juan Esteban Pons Ferrer (el individuo representado en la foto de la izquierda)
historiador y arqueólogo (anda por donde nadie lo llama, desenterrando karmas,
............. chismes y pasados)
ingeniero de futuros utopizantes (dispone de varios para compartir)
rara especie de pájaro parlante de gayo a rayas (muy rayado)
parecido a los que tenían en La Isla de Pala, según narra San Aldous Huxley
...............(ayuda -a veces, al menos- a concienciar situaciones, a darse cuenta)
nacido el 26 de diciembre de 1949 a las 11:30 A.M.
hastiado y harto -y harto- de experimentarse a sí mismo como
...............huna hentidad hincompleta
considerando
...............-el cierre de la agencia matrimonial "L´Amour"
...............-los sucesos que son del dominio del público -y los que no lo son-
...............-el aumento de la radioactividad en la biósfera
......................de los gases propelentes en la ionósfera
......................de los precios y tarifas y
...............-la situación en general y
.......................en particular la suya de el
ha decidido hacer aparecer a la luz pública el siguiente

..................... P O E M A A N U N C I O

que por falta de fondos no es posible incluir en alguna edición dominical
del diario EL MERCURIO de Santiago de Chile en los avisos económicos
clasificados "Ocupaciones Ofrecen", sección Nº 90: Asesoras del Hogar,
Mozos y Agencias Ofrecen (hasta hace algunos años, Domésticas, Mozos y Agencias)
dos puntos, comillas

.....................CON SUMA URGENCIA

.....................para todo servicio
.....................se necesita
.....................niña de mano
.......................................o de dedo
.................... o de uña -de uñas limpias, de ser posible-,
.....................de labios de senos de nalgas de muslos de pantorrillas
.................... y otros-as, niña de mano de pie o sentada
.................... en posición supina o de cúbito dorsal,
.................... boca arriba o boca abajo o -preferentemente- a horcajadas.

En otras palabras
.....................Un buen bello verdadero bípedo implume
.................... -e imberbe: de sexo femenino- tricerebrado
Id est (es un decir) una mujer que disponga de tres cerebros:
-uno para ideas y pensamientos: abstracciones / lemas / e imágenes /
-otro para emociones: intuiciones / afectos / y pasiones y
-otro cerebro para acciones y movimientos
posibles de entrar a funcionar en forma armónica y no-contradictoria
a la tricerebrada del caso, la chica niña tipa perica paloma galla o mujer
.......... a garota menina ragazza o donna -mobile, pelo al vento
.......... una fille or une femme femenina: con rasgos actualizados
......... .o latentes de geisha
...........a girl or a woman oder eine Fraulein,
preferiblemente in her twenties : entre los veinte y los treinta,
una Hija del Hombre: hermana, más que hija, del Hijo del Hombre,
o hija de un hombre con ojos de cristal y papel sellado en la piel...
(mirad, niñitas: lo mismo que cantaban los jaivitas...)
hija de su madre
hoja en blanco o escrita
ojos abiertos o cerrados o en blanco: cada cosa a su tiempo;
hija de quien sea, no importa demasiado en qué hilera de la pirámide social,
a qué altura estaban los ladrillos con que la construyeron
ni sus coloridos o matices o distribuición de melanina, su estatura
o altura, tonelaje, desplazamiento o medidas (1).
No se exige referencias, recomendaciones, experiencia previa, fe de bautismo,
............... certificados de antecedentes, nacimiento, buena conducta
............... u honorabilidad, prueba de aptitud académica,
............... licencia de educación media o para conducir,
................ni título ni grado alguno.
......................... However. Ph. D.s are encouraged to apply.

Se ofrece: ... Buen sueldo
................... pan y cebolla
................... techo y abrigo
................... tiempo y paciencia
................... alma corazón y vida
................... disposición a contraer matrimonio ( * ) y de llapa

................... a) el acceso a un raro computador
....................... ex-uberante y con-ex-céntrico, atiborrado de information,
....................... programado no se sabe por ahora por Quién y (ni) para qué,
....................... y que, a pesar de muuuuuuuuuchas cosas, mal que bien o bien que mal,
....................... funciona.
.....................b) un cuerno de unicornio
.........................en el cual se enrolla la fértil y señalada provincia
........................ de un largo y angosto corset de soledad,
........................ un reto su resto difícil de aceptar o de asumir: un cacho,
........................ un cuerno lleno hasta el borde y hasta rebosante de
................................. semen, sudor y lágrimas
........................ -tal vez quede, todavía, un resto de sangre-
............................. lleno también con gritos
............................. y susurros y sollozos y
......................... ....ronroneos y ocasionales
............................ .entusiasmos esporádicos, y con algunas
............................. gotitas o cristales de paz que,
............................. como las cepas del yogurt,
............................. pueden cultivarse en un medio adecuado.
............................. De "amor" me temo que no
..............................(a esa palabrita le han corrido demasiada mano)
....................... c) una boca y sus correspondientes bordes e interiores
....................... d) un par de ojos con sus parpados y sus correspondientes
............................apéndices pilosos
....................... e) un par de manos con un pulgar oponente y otros cuatro dedos
............................(cada una), mas un conjunto de líneas difíciles de describir
............................por escrito.
.........................f) un par de bien conformadas orejas y otro de fosas nasales.
.........................g) un pecho suficientemente peludo
........................ h) una cabellera subdesarrollada; una calva en vías de desarrollo...
........................ .i) una barba (optativa); posibilidades de bigotes, peras,
............................ patillas, chuletas, etcétera.
........................ y) vello corporal de diversos matices de color y de texturas varias.
........................ z) un cuerpo en aceptable estado, con las capacidades de ver y mirar,
............................. oir y escuchar, palpar y tocar, oler, gustar y saborear,
............................. tomar el peso, beber y percibir alteraciones en la temperatura.
..............................humedad, presión atmosférica y posición relativa a la atracción
..............................gravitacional,
todo con poco uso.

En el hipotético ... pero no imposible ... caso,
en el evento de que la lectura deste poemaanuncio repercutiera en alguna interesada,
ésta podría escribir -a mano o a máquina- o mandar un cassete u otro medio
asking for further and additional info ( ** ) al nombre mencionado supra
.......... -al comienzo- a la dirección

.......... Grecia 907
.......... Departamento 22
.......... Ñuñoa
.......... Santiago

mandando, si le es posible, foto reciente o autoretrato visual o verbal
-escrito y/o hablado- ánimo, consejos, datos o buenos deseos, regalos, donativos,
becas o subsidios, fruta
............................. al autor de este poemaanuncio o donde le parezca
adecuado mandarlo.

____________________________________________
(1) Todo eso, de importar ..., importa, por supuesto, pero no hay preferencias a priori, ni prioridades.
( * ) "disposición a contraer matrimonio / siempre que la señora sepa mover las caderas", Parra Nicanor, Consultorio Sentimental. 
( ** ) solicitando información adicional o mayores detalles. English spoken accepabily and should ... though not necessarily .. be spoken by the applyer.

***
Rodrigo Lira (Santiago de Chile, 1949-1981) Proyecto de Obras Completas. Santiago de Chile: Universitaria, 1981.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

gonzalo muñoz / de exit











lee en voz alta, la corean hombres desnudos

repiten cada última sílaba
-sumisos-

(para varias voces)              "QUERIDA DICE
                                                                 1.
                                               asaltos inmundos tus lucros
                                               de fina
                                               te sabes suave             mejilla surcada
                                               me duele tu trazo sangrado, tu carne
                                                                                   impresionada

                                                                 2.
                                               acercamiento despojo  tu deleite traiciona
                                               voz susurra              el párpado entonado
                                               rostro de medio perfil        la pierna lacerante
                                               esa boca torcida         poseedora


                                                                 3.
                                               inmóvil        silencio, movimientos forzado
                                                                   ruptura de pieles
                                               crujido de nada logrado         parálisis de
                                                                                             contracción
                                              ese placer             la última figura
                                                                           tu mundo sumergido
                                                                           vagabunda

                                                                 4.
                                               repetición, gesto, escena una y otra vez
                                                                                          misma
                                               saciando         hasta la repulsión
                                               en ese líquido de serie, esa continuación
                                               desesperación humedecida de tocar fondo
                                               arte completa              ya desenmascarada

                                                                 5.
                                               God save the queen
                                                                                                   BESITOS, CHAO"


***
Gonzalo Muñoz (Santiago de Chile, 1956) Exit / Este. Santiago de Chile: Ediciones UDP, 2010.

lunes, 6 de noviembre de 2017

raúl zurita / cinco poemas













Como un sueño

*

Vamos: no quisiste saber nada de
ese Desierto maldito —te dio
miedo yo sé que te dio miedo
cuando supiste que se había
internado por esas cochinas
pampas —claro no quisiste
saber nada pero se te volaron
los colores de la cara y bueno
dime: te creías que era poca
cosa enfilarse por allá para
volver después de su propio
nunca dado vuelta extendido
como una llanura frente a nosotros

YO USTED Y LA NUNCA SOY LA VERDE PAMPA
                   EL DESIERTO DE CHILE

~~~

Pastoral de Chile

*
(selección)

II

Los pastos crecían cuando te encontré acurrucada
tiritando de frío entre los muros
Entonces te tomé
con mis manos lavé tu cara
y ambos temblamos de alegría cuando te pedí
que te vinieses conmigo
Porque ya la soledad no era
yo te vi llorar alzando hasta mí tus párpados quemados
Así vimos florecer el desierto
así escuchamos los pájaros de nuevo cantar
sobre las rocas de los páramos que quisimos
Así estuvimos entre los pastos crecidos
y nos hicimos uno y nos prometimos para siempre
Pero tú no cumpliste, tú te olvidaste
de cuando te encontré y no eras más que una esquirla
en el camino. Te olvidaste
y tus párpados y tus piernas se abrieron para otros
Por otros quemaste tus ojos
Se secaron los pastos y el desierto me fue el alma
como hierro al rojo sentí las pupilas
al mirarte manoseada por tus nuevos amigos
nada más que para enfurecerme
Pero yo te seguí queriendo
no me olvidé de ti y por todas partes pregunté
si te habían visto y te encontré de nuevo
para que de nuevo me dejaras
Todo Chile se volvió sangre al ver tus fornicaciones
Pero yo te seguí queriendo y volveré a buscarte
y nuevamente te abrazaré sobre la tierra reseca
para pedirte otra vez que seas mi mujer
Los pastos de Chile volverán a revivir
El desierto de Atacama florecerá de alegría
las playas cantarán y bailarán para cuando avergonzada
vuelvas conmigo para siempre
y yo te haya perdonado todo lo que me has hecho
¡hija de mi patria!

IX

Ríanse a mandíbula batiente
porque ella y yo nos hemos encontrado
Griten piedras y malezas del campo
que por nuestro amor
las cárceles de las ciudades se derrumban
y las rejas se deshacen
y hasta los candados han cedido
reventándose en los pórticos de los edificios
Por eso ríanse, ríanse que nos hemos encontrado
vuélense de amor por los pastos
Que yo y ella nos queramos para siempre
y que por nuestro amor sean queridas
hasta las puntas de fierro de las botas
que nos golpearon
y que quienes burlándose nos decían
Báilennos un poco” y nos apagaban sus cigarros
en los brazos para que les bailáramos
que por nuestro amor, sólo por eso, ahora
bailen ellos
embellecidos como girasoles sobre el campo
Miren entonces la enverdecida de esta patria
para que sean benditos padre e hijo
esposa y esposo
para que hasta el león y la leona sean benditos
y después digan quién podrá apagar este amor
No lo apagarán ni lo ahogarán
océanos ni ríos.

~~~

Y era ya mañana profunda

*

Seguíamos abrazados y era mañana profunda
y la vista de todos esos cuerpos
sosteniéndose unos a otros
parecía confirmar que esta vez era cierto
el peso de tus brazos apretándome
Nos hablamos entonces como si en verdad
esos fuésemos nosotros
y nuestras voces mezclándose y el asombro
vibraban en la luz

Era ya mañana profunda
como si salieran de las piedras
nuestros cuerpos extranjeros miraban el mar

~~~

ZURITA
-Poema de amor-

*

Y ya casi amanece y no puedo parar
de llorar; de llorar primero por ti
que te enamoraste de un viejo con
Parkinson, y después llorar por
las que me tomaron de los brazos
para que no me fuera y yo también
lloraba como cuando niño pero igual
me fui viejo culeado que ni siquiera
tuviste las bolas de matarte y siempre
optaste por ti egoísta de mierda viejo
conchadetumadre paloma arrancá,
arrancá palomitay que no te conviene.

~~~

190973

Entonces sobre los molos del horizonte se dibujaron
los últimos paisajes

Envueltos en lomas mientras el vacío que dejaban se iba
llenando con otros restos con otros bultos tapados en
los muelles

Alineados como si fueran filas de escombros y el cielo
otro montón de escombros cayendo sobre ellos Les
sacaron a bayonetazos el cielo y por eso cayeron los
paisajes nos gritábamos arrojados con las manos en la
nuca sobre los molos de Chile de bruces tapados
como filas de bolsas negras vaciándose en el horizonte

***
Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950) Poemas 1979 / 2008. Santiago de Chile: Ventana Abierta Editores, 2015.

Fotografía: Transtierros

jueves, 10 de agosto de 2017

rodrigo lira / 4 tres cientos sesenta y cincos y un 366 de onces









dada la continuidad de la ausencia de tibieza
considerando la permanencia de las carencias y
... las ansiedades que se perpetran cotidianamente
... y el frío sobre todo en especial o solo
... o el frío completo en salchicha con mayonesa viscosa
... seminal y estéril
... la sábana sucia que cubre monstruosos ayuntamientos
... la escasez de radiación solar
.......... (lo poco que alcanza a llegar a través del monóxido de
carbono, el humo de chimeneas pastizales que se
queman en febrero cigarrillos chimeneas tubos de escape tubos chimeneas humo)
.......... de la que tiene que atravesar además esa sucia
sábana que cubre apenas -como mera sábana polucionada-
esas teratológicas cópulas esos coitos de ahítos
................................. esas violaciones y estupros
.................................................... y las ondas
de radio en amplitud o frecuencia modulada
las largas y las cortas ondas
.............................. de radio de televisión o télex
las ondas que emiten las antenas emisoras
....................................y las receptoras, que también reciben
esas ondas que la luz solar debe atravesar
.........................................lo inconcebiblemente banal y eficazmente hipnógeno
de lo que se radiodifunde y televe
..................................lo opaco de los cristales
......................................"color humo por dentro
....................................espejo color bronce hacia el exterior"
.................................. los cristales que dispersan los que refractan
los que cromatizan la luz ..... lo exiguo de la tasa de luz que alcanza
a corresponder per cápita, por cabeza
...........................................lo gachas que se encuentran estas últimas
...........................................(lo desigual de la tasa de luz de cabeza a cabeza)
............................................lo sucio de la sábana que lo cubre todo
...............................................................................o casi todo
..........................................................................o hartas cosas
........................................ (la sucia sábana no se cubre a sí misma)
considerando también los olores a añejo, a podrido a quemado o
infectado
..........................................parece que como que hubiera que hacer alguna cosa.

........................................Aunque cabe la posibilidad de que sea mejor
...........................................................no hacer nada
...........................................................nada hacia la izquierda
............................................................ nada
......................................................hacia
....................................................la
......................................... derecha
...............................................nada hacia adelante tampoco, más aún,
especialmente, nada hacia adelante -está la inercia
.............................................................nada hacia atrás, no se puede,
trate usted de nadar hacia atrás, no se puede, la historia
.......................................................................no retrocede
-está la historia
-están las bayonetas de la historia bajo las banderas de la historia
-está la sangre en las bayonetas de la historia bajo las banderas de la
.......................................................................................historia
.......................................coagulada ya, reseca, más bien, como yesca
yesca de sangre sobre las bayonetas de la historia bajo las banderas de
............... la historia -de lo que está atrás
.......................(no fumar, peligro grave de incendios, demasiada yesca
-sangre seca- atrás)
Nada tampoco ni hacia arriba ni hacia abajo ni hacia adentro ni hacia .................................................................................... afuera
.............................nada hacer, no hacer nada
-cruzarse de brazos -sentarse en posición de loto -tirarse boca arriba y
-mirar el cielo
............................(nada hacia arriba; no pensar en escalar el cielo)
-tirarse boca abajo, la mejilla pegada al suelo
...........................................o hundida en el barro
(no pensar en hundirse; no evitar hundirse)
...............................al menos cabe la posibilidad de que eso fuera lo que
parece que como que hubiera que hacer, la cosa aquella
........................................................................... alguna
cabe la posibilidad de que eso fuese: alejarse de la acción
.......... con las manos en los bolsillos
o con las manos tomadas a la espalda
o con las manos enlazadas en la nuca
...................... o levantadas ..... mirando el suelo
................................................a patadas con las piedras
................................................aplastando descuidadamente
eventuales caracoles cuncunas, lombrices o cucarachas distraídos-as
............................. -jamás tomarán venganza-
alejarse de la acción: irse despacio a ninguna parte
................................pues no hay donde irse
................................pero hay que irse
-tal vez, digo yo, como que habría que irse....... -a ninguna parte
-tal vez haya donde esconderse, no sé
................................................ en todo caso sería preciso
no salir a la calle:
........................los sujetos que en París rayaron las murallas de mayo
graficaron las palabras francesas que traducidas al idioma español dicen:
.................... la/acción/está/en/la/calle
..........................................................y si hay que alejarse de la acción
sería inconsecuente tomar una micro
.......................tomar el metro, una liebre, un bus urbano o interurbano,
tomar
bebidas alcohólicas o de cola o cafecitos

habría que morirse de hambre, pienso
secarse en una esquina poco frecuentada o en un sótano oscuro, digo yo
porque las torres Santa María podrán ser los edificios más altos de
Chile
pero haga usted la prueba de subir
-tendrá que ir bien vestido-
tomar uno de esos ascensores que adivinan el pensamiento o poco menos
y que son tan veloces como altas son esas torres
y llegue lo más arriba que pueda, hasta la terraza, si es posible
actúe hacia arriba para después tirarse y no hacer nada
abastecido de libertad por lo libre de la caída
que te hace abrir los brazos y planear, acercándote a tu reflejo
que se acerca hacia arriba desde los espejos de agua
con tu imagen multiplicada por los vidrios que por fuera son espejos
que reflejan tu imagen cayendo de modo que tú no alcanzas a ver adentro
pero que no les impide verte dentro pasar volando en caída libre
-y creerían que pasó un ángel y habrá un momento de silencio...-


No podrás: alguien sujetará a usted del brazo justo a tiempo
............. alguien o algo, algún robot por ejemplo
..............y alguien -o algo- llamará a una ambulancia
a través de un citófono a un teléfono que llamará a una central que
.......... pasará el mensaje a otro teléfono etcétera
todo a velocidad escasamente menor que la de la luz o la de tu cuerpo
en la frustrada caída
.................probablemente el radio del radiopatrulla no será necesario
habrá una sirena o tal vez no, habrá en todo caso un silencio eléctrico
de terapia de choque ...... tac/
....................................... un vacío
................................................y un hueco para ti en una terapia
............................de grupo
..................... de un grupo cualquiera
y sean cuales fueren los cuentos que te cuenten, desgraciado
la cuenta que te pasen
...........................saldrás del hospital clínica o centro médico
tarareando gracias a la vida
motivado por los avisos y consejos de la publicidad que nos ayuda a
vivir mejor
...............desde la radio o el televisor
que tanto habrán contribuido a tu curación
.................................rumbo al local más cercano
................................ en que se pueda jugarle una cartilla a la
Polla Gol ....................a cambio de un templo donde sacrificar un
gallo a Esculapio ........que ya no se usan esas cosas, pues hombre
.................................para después entretenerse un rato mascando
chicle de un sabor predilecto
......................................en la máquina de pinbol o pinpong electrónico
..... O sea que en resumen habría que morirse sin alharaca
..... sin pánico cundiendo ni cúnico pandiendo ni púnico candi endo

suave, callado el loro
.........................-- morirse
o quedarse en la vereda como un pedazo más grande que el promedio
...................................de basura
saboreando algo así como un candi masticable o un goyak
y hasta incluso un caramelo bueno, de Serrano, o fino,
de Ambrosoli,
................pero muriéndose,
....................................... muriéndose sin alharaca,
......................................................muriéndose.

***
Rodrigo Lira (Santiago de Chile, 1949-1981) Proyecto de Obras Completas. Santiago de Chile: Universitaria, 1981.