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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

domingo, 19 de julio de 2026

lieke marsman / tú eres quien entrevista













Tú eres quien entrevista. No dices muchas cosas con sentido,
pero haces buenas preguntas (que yo te he dado)
y tienes muy buen aspecto. Cuando me preguntes por mi infancia,
no me sorprenderá que conozcas todos los secretos
que escribí en los márgenes. Yo no te hago ninguna pregunta:
en otro momento, en otro escenario,
seré yo quien te entreviste en tu cabeza. Cuéntame otra vez

sobre tu padre, que recogía grosellas mientras
te enseñaba a quitar las malas hierbas del jardín, te enseñaba sus nombres
las flores, lo que hacen los padres, y cómo estás

aprovechando esas habilidades más adelante en la vida, ahora que
estás arrancando frenéticamente los cardos globosos de tu corazón,

preguntas.

***
Lieke Marsman (Bolduque, 1990-París, 2026)
Versión de Nicolás López Pérez desde la traducción al inglés de Sophie Collins

/

You are the interviewer

*

You are the interviewer. You don’t talk much sense,
but you ask good questions (that I’ve given you)
and you look great. When you ask me about my childhood
it will not surprise me that you know all the secrets
I wrote in the margins. I don’t ask you any questions:
at another time, in another scenario,
I’ll be the interviewer in your head. Tell me again

about your father, who would gather gooseberries while he
taught you how to weed the garden, taught you the names of the weeds,
the flowers, what fathers do, and how you’re

making use of these skills later in life, now that
you’re frantically pulling the globe thistles from your heart,

you ask.

/

Jij bent de interviewer

*

Jij bent de interviewer. Je zegt niet veel zinnigs,
maar je stelt goede vragen, die ik je aanreik
en je ziet er mooi uit. Als je me vraagt naar mijn jeugd,
zal het me niet verbazen dat je de geheimen kent
die ik de kantlijn inschoof. Ik stel geen wedervragen:
op een ander tijdstip, in een andere situatie
zal ik de interviewer zijn, in jouw hoofd. Vertel nog eens

over je vader, die van kruisbessen hield, terwijl hij je
leerde schoffelen, het onkruid leerde onderscheiden
van de bloemen, wat vaders doen, waar je

in later leven gretig gebruik van maakt, nu je
haastig de melkdistels je hart uit trekt,

vraag je.

lunes, 6 de julio de 2026

sergio corazzini / desolación del pobre poeta sentimental













I

¿Por qué me dices: poeta?
Yo no soy un poeta.
Yo no soy sino un jovenzuelo que llora.
Ves: no tengo sino lágrimas que ofrecer al silencio.
¿Por qué me dices: poeta?


II


Mis tristezas son pobres tristes comunes.
Mis alegrías fueron simples
tan simples que si debiera confesártelas 
me sonrojaría.
Hoy pienso en morir.


III


Yo quiero morir solamente, porque estoy cansado;
solamente porque los grandes ángeles
sobre los vitrales de las catedrales
me han temblar de amor y de angustia;
solamente porque yo ya estoy
resignado como un espejo,
como un pobre espejo melancólico.

Ves que no soy un poeta:
soy un jovenzuelo triste que tiene ganas de morir.


IV


¡Oh, no te maravilles de mi tristeza!
Y no me preguntes;
yo no sabré decirte sino palabras tan vanas.
Dios mío, tan vanas
que me dan ganas de llorar como si estuviera por morir.
Mis lágrimas tendrían el soplo
que cuenta un rosario de tristeza
delante de mi alma siete veces con dolor
pero yo no sería un poeta;
sería, simplemente, un jovenzuelo dulce y pensativo
al que se le ocurriera rezar, así, como canta y como duerme.



V


Yo me comunico por el silencio, cotidianamente, como Jesús.
Y los sacerdotes del silencio son ruidos
aunque sin ellos no habría buscado y encontrado a Dios.


VI


Esta noche he dormido con las manos en oración.
Me pareció ser un pequeño y dulce jovenzuelo
olvidado por todos los seres humanos
pobre tierna presa del primero en llegar;
deseé ser vendido,
ser golpeado
y sujeto al ayuno
para poder llorar todo solo,
desesperadamente triste
en un rincón oscuro.

VII


Yo amo la vida simple de las cosas.
¡Cuántas pasiones vi desprenderse, poco a poco,
por cada cosa que se iba!
Pero tú no me entiendes y sonríes.
Y piensas que yo esté enfermo.


VIII


¡Oh, yo estoy, de verdad enfermo!
Y muero, un poco, cada día.
Ves: como las cosas.
No soy, por ende, un poeta:
yo soy que para ser llamado: poeta, ¡conviene
bien vivir otra vida!
Yo no sé, Dios mío, sino morir.
Amén.

***
Sergio Corazzini (Roma, 1886-1907)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

Desolazione del povero poeta sentimentale

*

I


Perché tu mi dici: poeta?
Io non sono un poeta.
Io non sono che un piccolo fanciullo che piange.
Vedi: non ho che le lagrime da offrire al Silenzio.
Perché tu mi dici: poeta?


II


Le mie tristezze sono povere tristezze comuni.
Le mie gioie furono semplici,
semplici così, che se io dovessi confessarle a te
arrossirei.
Oggi io penso a morire.


III


Io voglio morire, solamente, perché sono stanco;
solamente perché i grandi angioli
su le vetrate delle catedrali
mi fanno tremare d’amore e di angoscia;
solamente perché, io sono, oramai,
rassegnato come uno specchio,
come un povero specchio melanconico.

Vedi che io non sono un poeta:
sono un fanciullo triste che ha voglia di morire.


IV


Oh, non maravigliarti della mia tristezza!
E non domandarmi;
io non saprei dirti che parole così vane,
Dio mio, così vane,
che mi verrebbe di piangere come se fossi per morire.
Le mie lagrime avrebbero l’aria
di sgranare un rosario di tristezza
davanti alla mia anima sette volte dolente
ma io non sarei un poeta;
sarei, semplicemente, un dolce e pensoso fanciullo
cui avvenisse di pregare, così, come canta e come dorme.


V


Io mi comunico del silenzio, cotidianamente, come di Gesù.
E i sacerdoti del silenzio sono i romori,
poi che senza di essi io non avrei cercato e trovato il Dio.


VI


Questa notte ho dormito con le mani in croce.
Mi sembrò di essere un piccolo e dolce fanciullo
dimenticato da tutti gli umani,
povera tenera preda del primo venuto;
e desiderai di essere venduto,
di essere battuto
di essere costretto a digiunare
per potermi mettere a piangere tutto solo,
disperatamente triste,
in un angolo oscuro.


VII


Io amo la vita semplice delle cose.
Quante passioni vidi sfogliarsi, a poco a poco,
per ogni cosa che se ne andava!
Ma tu non mi comprendi e sorridi.
E pensi che io sia malato.


VIII


Oh, io sono, veramente malato!
E muoio, un poco, ogni giorno.
Vedi: come le cose.
Non sono, dunque, un poeta:
io so che per esser detto: poeta, conviene
viver ben altra vita!
Io non so, Dio mio, che morire.
Amen.

domingo, 5 de julio de 2026

lêdo ivo / cuatro poemas









Murciélagos

*

Los murciélagos se esconden entre las cornisas
de la aduana. ¿Pero dónde se esconden los hombres,
que sin embargo vuelan toda la vida en la oscuridad,
chocándose con las paredes blancas del amor?

La casa de nuestro padre estaba llena de murciélagos
colgantes, como luminarias, de las viejas vigas
que sustentaban el tejado amenazado por las lluvias.
“Estos hijos nos chupan la sangre”, suspiraba mi padre.

¿Qué hombre tirará la primera piedra a ese mamífero
que, como él, se nutre de la sangre de otros bichos
(¡mi hermano! ¡mi hermano!) y, comunitario, exige
el sudor del semejante incluso en la oscuridad?

En el cerco de un seno joven como la noche
se esconde el hombre; en la paja de su almohada, en la luz del
[faro
el hombre guarda las monedas doradas de su amor.
Pero el murciélago, durmiendo como un péndulo, sólo guarda el día
[ofendido.

al morir, nuestro padre nos dejó (a mí y a mis ocho hermanos)
su casa donde por la noche llovía a través de las tejas quebradas.
Pafamos la hipóteca y conservamos los murciélagos.
Y entre nuestras paredes ellos se debatían: ciegos como nosotros.

~

Las iluminaciones

*

Me desmorono en ti como una bandada de pájaros.

Y todo es amor, es magia, es cábala.
Tu cuerpo es bello como la luz de la tierra
en la división perfecta del equinoccio.

Suma del cielo gastado entre dos hangares,
eres la altura de todo y serpenteas
en el fabuloso suelo esponsalicio.

Se transforma la noche en día porque existes,
femenina y total entre mis brazos,
como dos mundos gemelos en un sólo astro

~

El camino blanco

*

Voy por un camino blanco.
Viajo sin llevar nada.
Mis manos están vacías.
Mi boca está callada.
Voy sólo con mi silencio
y mi madrugada.
No escucho, entre los barrancos,
la voz del gallo estridente
que, en la tiniebla de la explanada,
anuncia las alboradas.
Ni siquiera escucho mi alma:
no sé si va durmiendo
o me acompaña despierta,
si es viento o si es ceniza
o nube roja radiante
el día que se levanta
como vela desdoblada
en nave que corta las olas.
Ni siquiera sé si es alma
o sólo sal de lágrimas.
Voy por un camino blanco
que parece la Vía Láctea.
Sólo sé que voy tan solo
que ni siquiera me acompaño,
como si yo fuese un camino
pisado por bulto extraño.
No sé si es día o si es noche
lo que surge delante de mí,
si es fantasma del pasado
o viviente del presente.
No sé si es el torrente claro
del agua que corre entre piedras
o si un halcón me vigila
oculto en la niebla,
espantapájaros prometido
a mi último día.
Atravesando barrancos
y plantaciones de tomate
y oyendo el canto escarlata
de airosos gallos polacos,
voy por un camino blanco:
blancura de bruma y plata.
Entre ramos de carqueja
hay constelaciones de rocío
y una claridad de mediodía
ciega mi madrugada.
Voy como vine, sin saber
la razón de la travesía.
Ni siquiera llevo en la boca
el sabor de agua salada
que recuerda a mi infancia
hecha de mar y de mangle.
Ni siquiera llevo en los ojos
- en mis ojos de niño -
la mancha roja de sangre
dejada por el asesino
que vi cierta madrugada.
Voy por un camino blanco
y nada llevo ni tengo:
ni nido de pajarito
ni fuego santo de leño.
Sólo voy llevando mi nada.
Es todo lo que he juntado
para ofrecerle a Dios
esta madrugada.

~

Balada insolente

*

Al amor, como al baño
se debe ir desnudo
llevándose no obstante
calcio y Poesía.
Y se debe exigir
más que la muerte,
la vida; movimientos
libres y respiración.

Que, en este momento,
la Poesía sea
risa y no lágrimas.
Nunca asaz alabada,
que esté siempre
al servicio de la vida
sin traicionar a los hombres.
Poesía y calcio.

Al amor, que lo tiene todo,
Se debe ir sin nada,
llevándose sin embargo
provisiones de harmonios
incluso en la mirada.
En la noche higiénica
el viento balancea
grandes flores: calcio.

***
Lêdo Ivo (Maceió, 1924-Sevilla, 2012)
Versiones de Raquel Madrigal Martínez

/

Os Morcegos

*

Os morcegos se escondem entre as cornijas
da alfândega. Mas onde se escondem os homens,
que contudo voam a vida inteira no escuro,
chocando-se contra as paredes brancas do amor?

A casa de nosso pai era cheia de morcegos
pendentes, como luminárias, dos velhos caibros
que sustentavam o telhado ameaçado pelas chuvas.
“Estes filhos chupam o nosso sangue”, suspirava meu pai.

Que homem jogará a primeira pedra nesse mamífero
que, como ele, se nutre do sangue dos outros bichos
(meu irmão! meu irmão!) e, comunitário, exige
o suor do semelhante mesmo na escuridão?

No halo de um seio jovem como a noite
esconde-se o homem; na paina de seu travesseiro, na luz do
[farol
o homem guarda as moedas douradas de seu amor.
Mas o morcego, dormindo como um pêndulo, só guarda o dia
[ofendido.

ao morrer, nosso pai nos deixou (a mim e a meus oito irmãos)
a sua casa onde à noite chovia pelas telhas quebradas.
Levantamos a hipoteca e conservamos os morcegos.
E entre as nossas paredes eles se debatem: cegos como nós.

~

As Iluminações

*

Desabo em ti como um bando de pássaros.

E tudo é amor, é magia, é cabala.
Teu corpo é belo como a luz da terra
na divisão perfeita do equinócio.

Soma do céu gasto entre dois hangares,
és a altura de tudo e serpenteias
no fabuloso chão esponsálício.

Muda-se a noite em dia porque existes,
feminina e total entre os meus braços,
como dois mundos gêmeos num só astro.

~

O Caminho Branco

*

Vou por um caminho branco
Viajo sem levar nada.
Minhas mãos estão vazias.
Minha boca está calada.
Vou só com o meu silêncio
e a minha madrugada.
Não escuto, entre os barrancos,
a voz do galo estridente
que, na treva do terreiro,
anuncia as alvoradas.
Nem mesmo escuto a minha alma:
não sei se ela vai dormindo
ou me acompanha acordada,
se ela é vento ou se ela é cinza
ou nuvem rubra raiante
no dia que se levanta
como vela desdobrada
em nave que corta as vagas.
Não sei nem mesmo se é alma
ou apenas sal de lágrimas.
Vou por um caminho branco
que parece a Via Láctea.
Só sei que vou tão sozinho
que nem sequer me acompanho,
como se eu fosse um caminho
pisado por vulto estranho.
Não sei se é dia ou se é noite
o que surge à minha frente,
se é fantasma do passado
ou vivente do presente.
Não sei se é a torrente clara
da água que corre entre pedras
ou se um gavião me espreita
oculto no nevoeiro,
espantalho prometido
ao meu dia derradeiro.
Atravessando barrancos
e plantações de tomate
e ouvindo o canto escarlate
de airosos galos polacos,
vou por um caminho branco:
brancura de bruma e prata.
Entre tufos de carqueja
há constelações de orvalho
e um clarão de meio-dia
cega a minha madrugada.
Vou como vim, sem saber
a razão da travessia.
Nem sequer levo na boca
o gosto de água salgada
que relembra a minha infância
feita de mar e de mangue.
Nem sequer levo nos olhos
- nos meus olhos de menino -
a mancha rubra de sangue
deixada pelo assassino
que vi certa madrugada.
Vou por um caminho branco
e nada levo nem tenho:
nem ninho de passarinho
nem fogo santo de lenho.
Só vou levando o meu nada.
Foi tudo quanto juntei
para oferecer a Deus
nesta madrugada.

~

Balada Insolente

*

Ao amor, como ao banho
deve-se ir nu
levando-se contudo
cálcio e Poesia.
E deve-se exigir
mais que a morte,
a vida; movimentos
livres e respiração.

Que, neste momento,
a Poesia seja
riso e não lágrimas.
Nunca assaz louvada,
que ela esteja sempre
a serviço da vida
sem trair os homens.
Poesia e cálcio.

Ao amor, que tem tudo,
deve-se ir sem nada,
levando-se no entanto
provisões de hormônios
até mesmo no olhar.
Na noite higiênica
o vento balança
grandes flores: cálcio.

sábado, 4 de julio de 2026

ilya kaminsky / vivimos felices durante la guerra












 
Y cuando bombardearon las casas de los otros, 
 
protestamos,
pero no lo suficiente, nos opusimos, 
 
pero no lo suficiente. Estaba 
en mi cama y a su alrededor América
 
se desplomaba: una casa invisible tras otra casa invisible tras otra casa invisible. —
 
Salí con una silla a contemplar el sol. 
 
A los seis meses 
de un desastroso reinado en la casa del dinero 
 
en la calle del dinero en la ciudad del dinero en el país del dinero, 
nuestro grandioso país del dinero, nosotros (perdónanos) 

vivimos felices durante la guerra.

***
Ilya Kaminsky (Odesa, 1977)
Versión de Alain Pallais

/

We Lived Happily During the War

*

And when they bombed other people’s houses, we
 
protested
but not enough, we opposed them but not
 
enough. I was
in my bed, around my bed America
 
was falling: invisible house by invisible house by invisible house.
 
I took a chair outside and watched the sun.
 
In the sixth month
of a disastrous reign in the house of money
 
in the street of money in the city of money in the country of money,
our great country of money, we (forgive us)
 
lived happily during the war.

lunes, 9 de febrero de 2026

germán carrasco / dos personas se miran en la mesa contigua












¿Alguna vez me negaste un futón
para echar mis huesos
o te he negado, alguna vez, una subida
a la montaña? ¿Una cerveza, o siete-
mil, una pelea con o sin guantes,
una comida casera caliente,
o un té de hierbas que –según nosotros–
nos limpiará los años de rock and roll
encostrados en el hígado y el alma?
¿Nos hemos negado alguna vez
las palabras, el silencio o la contención
ante el duro tema laboral o de dinero?
Recuerda cómo nos hemos hecho el aguante
con serenidad y respiración de monje
ante algunas celadas, o cómo, a veces,
nos hemos recogido con pala
tras los golpes de estado del amor.

***
Germán Carrasco (Santiago de Chile, 1971-2026)

viernes, 16 de enero de 2026

cristina peri rossi / para qué sirve la lectura













Me llaman de una editorial
y me piden que escriba
cinco folios sobre la necesidad de la lectura

No pagan muy bien
¿quién podría pagar bien por un tema así?
pero de todos modos
necesito el dinero

así que enciendo el ordenador y me pongo a pensar
sobre la necesidad de la lectura
pero no se me ocurre nada

es algo que seguramente sabía cuando era joven
y leía sin parar
leía en la Biblioteca Nacional
y en las bibliotecas públicas

leía en las cafeterías
y en la consulta del dentista

leía en el autobús y en el metro

siempre andaba mirando libros

y me pasaba las tardes en las librerías de usados
hasta quedarme sin un duro en el bolsillo

tenía que volver a pie a casa

por haberme comprado un Saroyan o una Virginia Woolf

Entonces los libros parecían la cosa más importante de la vida

fundamental

y no tenía zapatos nuevos
pero no me faltaba un Faulkner o un Onetti 
una Katherine Mansfield o una Juana de Ibarbourou

ahora la gente joven está en las discotecas
no en las bibliotecas

yo me hice una buena colección de libros
ocupaban toda la casa

había libros en todas partes
menos en el retrete

que es el lugar donde están los libros
de la gente que no lee

a veces tenía que seguirle durante mucho tiempo
las huellas a un libro que había salido en México
o en París

una larga pesquisa hasta conseguirlo

No todos valían la pena
es verdad
pero pocas veces me equivoqué
tuve mis Pavese mis Salinger mis Sartre mis Heidegger
mis Saroyan mis Michaux mis Camus mis Baudelaire
mis Neruda mis Vallejo mis Huidobro
para no hablar de los Cortázar o de los Borges
siempre andaba con papelitos en los bolsillos
con los libros que quería leer y no encontraba
por allí andaban los Pedro Salinas y los Ambrose Bierce
la infame turba de Dante

pero ahora no sabía decir para qué maldita cosa
servía haber leído todo eso

más que para saber que la vida es triste
cosa que hubiera podido saber sin necesidad de leerlos

Cuando habían pasado cinco horas yo todavía no había escrito
una sola línea
así que me puse a escribir este poema
Llamé a los de la editorial
y les dije creo que para lo único que sirve
la lectura
es para escribir poemas

no puedo decirles más que eso

entonces me dijeron que un poema no servía
que necesitaban otra cosa.

***
Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941)

jueves, 8 de enero de 2026

renée nicole macklin / sobre aprender a diseccionar fetos de cerdo











Quiero recuperar mis mecedoras,

las puestas de sol solipsistas,
y los sonidos de la selva costera que son tercetos de cigarras y pentámetros de las patas peludas de las cucarachas.
 
He donado Biblias a negocios de caridad
(las aplasté en bolsas plásticas de basura con una lámpara de sal del Himalaya ácida:
las Biblias postbautismo, las que arranqué de las esquinas de las calles de las manos carnosas de los zelotas, las simplificadas, fáciles de leer, parasitarias):

recuerdo más el olor a goma resbaladiza de las imágenes de los libros de texto de biología de alto brillo; me quemaban los pelos del interior de las fosas nasales,
y la sal y la tinta que se me quedaban en las palmas de las manos.
Bajo los recortes de la luna a las dos y cuarenta y cinco de la madrugada estudio y repito
               ribosoma
               endoplásmico—
               ácido láctico
               estambre
 
en el IHOP de la esquina de Powers y Stetson Hills—

repetí y apunté hasta que encontró su camino y se estancó en algún lugar que ya no puedo señalar, tal vez en mis entrañas,
tal vez allí, entre el páncreas y el intestino grueso, está el insignificante arroyo de mi alma.

Es la regla con la que ahora reduzco todas las cosas; dura y astillada por el conocimiento que solía reposar, un paño contra la frente febril.
¿Puedo dejar que ambos sean? Esta fe voluble y esta ciencia universitaria que interrumpen desde el fondo del aula.

               Ahora no puedo creer
que la Biblia, el Corán y el Bhagavad Gita me acaricien la oreja con sus largos cabellos, como solía hacer mamá, y exhalen por la boca «deja espacio para la maravilla».
Toda mi comprensión se derrama por el mentón hasta el pecho y se resume en:

la vida es solo
óvulos y espermatozoides
y dónde se encuentran esos dos
y con qué frecuencia y qué tan bien
y qué es lo que muere allí.

***
Renée Nicole Macklin (Colorado, 1988-Minneapolis, 2026)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

On Learning to Dissect Fetal Pigs

*

i want back my rocking chairs,

solipsist sunsets,
& coastal jungle sounds that are tercets from cicadas and pentameter from the hairy legs of cockroaches.
 
i’ve donated bibles to thrift stores
(mashed them in plastic trash bags with an acidic himalayan salt lamp—
the post-baptism bibles, the ones plucked from street corners from the meaty hands of zealots, the dumbed-down, easy-to-read, parasitic kind):

remember more the slick rubber smell of high gloss biology textbook pictures; they burned the hairs inside my nostrils,
& salt & ink that rubbed off on my palms.
under clippings of the moon at two forty five AM I study&repeat
               ribosome
               endoplasmic—
               lactic acid
               stamen
 
at the IHOP on the corner of powers and stetson hills—

i repeated & scribbled until it picked its way & stagnated somewhere i can’t point to anymore, maybe my gut—
maybe there in-between my pancreas & large intestine is the piddly brook of my soul.

it’s the ruler by which i reduce all things now; hard-edged & splintering from knowledge that used to sit, a cloth against fevered forehead.
can i let them both be? this fickle faith and this college science that heckles from the back of the classroom

               now i can’t believe—
               that the bible and qur’an and bhagavad gita are sliding long hairs behind my ear like mom used to & exhaling from their mouths “make room for wonder”—
all my understanding dribbles down the chin onto the chest & is summarized as:

life is merely
to ovum and sperm
and where those two meet
and how often and how well
and what dies there.

jueves, 11 de diciembre de 2025

bob dylan / la muerte no es el fin












Cuando estés triste y te sientas solo, y no tengas ningún amigo,
acuérdate de que la muerte no es el fin.
Y que todo lo que considerabas sagrado se derrumbe y no se repare,
acuérdate que la muerte no es el fin.
No es el fin, no es el fin.
Acuérdate que la muerte no es el fin.

Cuando estés en una encrucijada que no puedas comprender,
acuérdate que la muerte no es el fin.
Y que todos tus sueños se hayan desvanecido y no sepas lo que te espera,
acuérdate que la muerte no es el fin.
No es el fin, no es el fin.
Acuérdate que la muerte no es el fin

Cuando las nubes de tormenta se acumulen a tu alrededor y caigan fuertes lluvias,
acuérdate de que la muerte no es el fin.
Y no hay nadie allí para consolarte, para darte una mano,
acuérdate de que la muerte no es el fin.
No es el fin, no es el fin.
Acuérdate de que la muerte no es el fin.

Oh, el árbol de la vida está creciendo,
donde el espíritu nunca muere,
y la brillante luz de la salvación brilla
en cielos oscuros y vacíos.

Cuando las ciudades ardan con la carne quemada de los hombres
Acuérdate de que la muerte no es el fin
Y busques en vano encontrar un solo ciudadano respetuoso con la ley
Acuérdate de que la muerte no es el fin
No es el fin, no es el fin
Acuérdate de que la muerte no es el fin
No es el fin, no es el fin
Acuérdate de que la muerte no es el fin.

***
Bob Dylan (Duluth, 1941)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

Death is not the end

*

When you're sad and when you're lonely, and you haven't got a friend
Just remember that death is not the end
And all that you've held sacred, falls down and does not mend
Just remember that death is not the end
Not the end, not the end
Just remember that death is not the end

When you're standing on the crossroads that you cannot comprehend
Just remember that death is not the end
And all your dreams have vanished and you don't know what's up the bend
Just remember that death is not the end
Not the end, not the end
Just remember that death is not the end

When the storm clouds gather 'round you, and heavy rains descend
Just remember that death is not the end
And there's no one there to comfort you, with a helpin' hand to lend
Just remember that death is not the end
Not the end, not the end
Just remember that death is not the end

Oh, the tree of life is growing
Where the spirit never dies
And the bright light of salvation shines
In dark and empty skies

When the cities are on fire with the burning flesh of men
Just remember that death is not the end
And you search in vain to find just one law-abiding citizen
Just remember that death is not the end
Not the end, not the end
Just remember that death is not the end
Not the end, not the end
Just remember that death is not the end

miércoles, 10 de diciembre de 2025

roberto appratto / tres poemas










Conversación

*

Las voces de adentro y las voces de afuera
hablan al mismo tiempo de cosas diferentes
como si se comentaran sin escucharse.
Las voces de adentro y las voces de afuera
se toman su tiempo para limpiar el ambiente
sin decir lo que son ni lo que cantan: de a poco
la versión  de afuera cambia
como si diera un salto visto de abajo
por encima de los años que ha tardado,
complicado por las tensiones del momento.
Por otro lado, las voces de adentro entienden en el acto
y cantan como si supieran la letra, inspiradas
por el aire que las mueve: son de adentro,
de un interior apasionado por lo que creían. 
Las voces de adentro y las voces de afuera
hablan en  presente del indicativo
del cuerpo que las une. No sé  si hablan bien,
pero tratan de cubrir  los períodos oscuros,
esos días que se dispersan como versos
y dejan por atrás una imagen, muy precisa,
de lo que no se quiere decir. Algo que se cierra
como una bóveda secreta entre la lengua de afuera
y la lengua de adentro, para que nadie entienda.

~

Desde el principio

*

Acerca de componer sin mirar atrás,
sin olvidarse de cómo decir algo
con agregados que marca el uso
y la imaginación tal como está.
Sin tocar nada ni pensar
cómo podría ser otro, pensado por otro. Ahí 
segregamos lo poético, como  puesta en escena
de lo que no se ve pero se redondea,
con mucho cuidado.
Eso que se llama la palabra justa.
La debilidad no se nota, ni siquiera vista de cerca.
Por lo tanto, se puede seguir un rato más
mientras se piensa en el siguiente giro,
en la siguiente coma,
en el siguiente poema. El redondeo
es una cuestión de oficio,
todo el mundo sabe eso. Sin dudar:
el que escribe es uno, el que sabe cómo moldear
la imaginación con tiempo.
Se termina el poema con una sonrisa
que lleva la cara hacia adelante y hacia arriba,
donde está el público. Eso es lo que uno espera.
Sin embargo llega un punto en que la certeza no aguanta
y uno queda en un rincón ordenando papeles,
repitiendo en voz alta dos o tres frases antiguas
para decir yo soy ése y  no perder la mano.
Eso es todo:
el oficio no salva de la repetición.
Yo aconsejaría quedarse un rato sin decir nada.

~

Sobrenatural

*

La imagen de lo que  no tiene imagen
brilla sola en el canto de la hoja
como un cuerpo que se prende y se apaga
en una película vieja de ciencia ficción.
La imagen escribe al margen la historia  y el sonido
de un pensamiento oscuro
imposible sobre todo de día.
Se toma un tiempo para no perder el control
entre lo que está y lo que no está, como una danza
que  apenas toca el suelo marca el rostro del vampiro.
El nombre aparece dibujado.

***
Roberto Appratto (Montevideo, 1950-2025)
Fotografía de Ricardo Antúnez

martes, 9 de diciembre de 2025

bernardo de luca / dos poemas













Insectos I

*

Llegaron los avispones.
Este año antes de tiempo
por el gran calor de fines de invierno.
Infestan los balcones, golpean las ventanas
con un ruido sordo, nos preguntamos
qué dolor prueban.
A veces parecen moverse confundidos,
les tenemos miedo.
No podemos decir si son
machos o hembras.

Es difícil entender el motivo
de su llegada. ¿Por qué en este condominio?
Al avispón no le interesa
el ser humano, el calor terminará.
Podríamos decir que nos miran con sospecha
esperan a su presa (pedacitos de carne, sobras)
o quizás no saben, simplemente ven
gestos desperados mudos repetidos.

Celdas, celditas, nidos listos para desmoronarse,
saliva mezclada con madera, ataca y construye,
previene, muere por la especie.
 
~

2001


Se intenta localizar algunos pasajes
la memoria nos juega una mala pasada
con pinzas levanta los años minúsculos y puntuales.

He pensado a los acontecimientos como enjambres:
nos encantan, nos alarman.
Los momentos agrupados se mueven
con lógicas visibles y desconocidas.
 
Cuando vi las torres caer
mi mamá pensó en Londres.
El acontecimiento de mi generación
fue un malentendido.
Los amigos escuchaban helicópteros en los cielos
que no estaban. Temíamos una guerra
mundial, ¿lo fue?
Nos acordamos con claridad: todos
los canales televisivos transmitieron las mismas imágenes.

Una sola muerte en julio
el veinte, ¿estaba en el mar?
¿Se trató de un episodio de guerra
civil? ¿Aún tenemos nombres?
En Nápoles, algunos meses atrás
todo pareció el preludio de años.

Los tiempos feroces nos secuestran 
y aterrizan, pero la madurez no es un lugar.

***
Bernardo De Luca (Nápoles, 1986)
Versiones de Nicolás López-Pérez

/

Insetti I

*

Sono arrivati i calabroni.
Quest’anno in anticipo
per il gran caldo di fine inverno.
Infestano i balconi, sbattono alla finestra
con un rumore sordo, ci chiediamo
quale dolore provino.
A volte sembrano muoversi confusi,
ne abbiamo paura.
Non siamo in grado di dire se siano
maschi o femmine.
 
È difficile comprendere il motivo
del loro arrivo. Perché questo condominio?
Il calabrone non ha interesse
per l’uomo, il caldo finirà.
Potremmo dire che ci guardano con sospetto,
attendono la preda (pezzetti di carne, rimasugli)
o forse non sanno, semplicemente vedono
gesti disperati muti ripetuti.
 
Celle, cellette, nidi pronti a sfarinarsi,
saliva mista a legno, attacca e costruisci,
prevedi, muori per la specie.
 
~

2001


Cercare di localizzare passaggi,
la memoria che fa scherzi,
con pinzette alza anni minuscoli e puntuali.
 
Ho pensato agli eventi come a sciami:
ci incantano, ci allarmano.
I momenti raccolti che si muovono
con logiche visibili e sconosciute.
 
Quando vide le torri cadere
mia madre pensò a Londra.
L’evento della mia generazione
è stato un malinteso.
Gli amici ascoltavano elicotteri nei cieli
che non c’erano. Temevano una guerra
mondiale, c’è stata?
Ricordiamo chiaramente: tutti
i canali televisivi trasmettevano le stesse immagini.
 
Una sola morte a luglio,
il venti, ero al mare?
Si è trattato di un episodio di guerra
Civile? Abbiamo ancora nomi?
Qualche mese prima a Napoli
tutto sembrò il preludio di anni.

Feroci ci rapiscono e atterrano
i tempi, ma la maturità non è un luogo.

lunes, 8 de diciembre de 2025

vasco gato / cuatro poemas










Enero

*

Es esta la completitud de los días
Cuando se reúnen sobre la ciudad
Los sosiegos de nuestra edad ya tierna.
Son estas las palabras que quedan
desde el interior de nuestro más antiguo nombre.

Es el invierno abierto de enero
con los árboles desnudos y el frío azul,
Es el año que empieza en el tiempo que es nada,
Los bolsillos que se llenan de manos,
Las casas que parecen más juntas.

Por esta altura estarán naciendo
Las horas más felices de nuestras vidas
- bebemos té escuchando la lumbre
Y mañana será un día de menos,
Otro sonido añadido a la voz,
Un abrazo cerrándose hasta el amor.

~

Un decir todavía puro

*

imagino que sobre nosotros vendrá un cielo
de espuma y que, de sol a sol,
una nueva lengua nos hará decir
lo que la polvareda de nuestra boca aplazada
soterró ya más allá de la mano posible
donde grises abandonamos la flor.

dices: pon el los míos tus dedos
y pasemos los siglos sin rostro,
borremos de nuestras casas el ruido
del tiempo que ardió sin luz.
sí, crea conmigo ese silencio
que nos hace desnudos y en nosotros enciende
la lumbre de los árboles de fruto.

dime que hay todavía versos por escribir,
que sobra en el mundo un decir todavía puro.

~

Trazo común

*

Me descalzo de sombras para llegar a ti
las líneas de mi rostro son clarísimas
en ellas no ves al viejo, al niño, al adulto
ves sólo el trazo común
que es donde yo busco tu mano
en la transparencia de mi palabra entera

~

Poca cosa

*

la muerte es poca cosa
en nada se compara al crecimiento de las constelaciones
la muerte no respira ni se expande desde el centro
como hacen las estaciones desde el corazón de la tierra

y así yo sé que una sonrisa el preciosa
porque respira y se ensancha dentro de los ojos
y cuando llega al lugar en el que la mano se abre
es ya una forma de sosiego una luna cubierta de luz de luna
un modo cierto de intercambiar nombres en días de excepción

***
Vasco Gato (Lisboa, 1978)
Versiones de Raquel Madrigal Martínez

/

Janeiro

*

É esta a completude dos dias
Quando se reúnem sobre a cidade
Os sossegos da nossa idade já meiga.
São estas as palavras que ficam
Desde o interior do nosso mais antigo nome.

É o inverno aberto de janeiro
Com as árvores despidas e o frio azul,
É o ano que começa no tempo que é nada,
Os bolsos que se enchem de mãos,
As casas que parecem mais juntas.

Por esta altura estarão a nascer
As horas mais felizes das nossas vidas
- bebemos chá escutando o lume
E amanhã será um dia a menos,
Um outro som acrescentando à voz,
Um abraço fechando-se até ao amor.

~

Um dizer ainda puro

*

imagino que sobre nós virá um céu
de espuma e que, de sol em sol,
uma nova língua nos fará dizer
o que a poeira da nossa boca adiada
soterrou já para lá da mão possível
onde cinzentos abandonamos a flor.

dizes: põe nos meus os teus dedos
e passemos os séculos sem rosto,
apaguemos de nossas casas o barulho
do tempo que ardeu sem luz.
sim, cria comigo esse silêncio
que nos faz nus e em nós acende
o lume das árvores de fruto.

diz-me que há ainda versos por escrever,
que sobra no mundo um dizer ainda puro.

~

Traço comum

*

descalço-me de sombras para chegar a ti
as linhas do meu rosto são claríssimas
nelas não vês o velho, a criança, o adulto
vês apenas o traço comum
que é onde eu procuro a tua mão
na transparência da minha palavra inteira

~

Muito pouca

*

a morte é uma coisa muito pouca
em nada se compara ao crescimento das constelações
a morte não respira nem se expande desde o centro
como fazem as estações desde o coração da terra

e assim eu sei que um sorriso é precioso
porque respira e alarga-se dentro dos olhos
e quando chega ao lugar em que a mão se abre
é já uma forma de sossego uma lua coberta de luar
um modo certo de trocar nomes em dias de excepção

domingo, 7 de diciembre de 2025

juan de la fuente umetsu / de "umetsu"










UNA LUZ no comprende a otra que ilumina a escondidas. Y, sin embargo, se refleja en ella, la sigue hasta que ha doblado la sombra del cerro y se ha internado en la soledad. Los gritos del bosque no la alcanzan. Ni la arena que salta al otro lado del mundo. Los ciruelos sienten algo distinto al florecer, como si su corazón se hubiera colmado de yerba y ahora no quedara espacio para sentir el olor de la tierra. Cuando comprendí esto, comprendí también la ausencia y me di cuenta de que la realidad era sólo el reflejo de tu mirada. Empecé a conversar con el paisaje. A medida que avanzaba, mis pasos dejaban preguntas para el camino.

~

«NO MORIR. No vivir. No sentir. Mientras camino por los surcos, percibo que ellos avanzan más allá de mí, pero que al mismo tiempo me acompañan. He vuelto o estoy cada vez más lejos. He renunciado al mundo o el mundo me ha expulsado de él. Tiembla en mis manos la tierra, donde crece el arroz, que nos traerá el amor. Bebo una copa de sake mientras camino. En casa aguarda mi hermano menor. Él es el único que me esperó. Mis padres murieron mientras yo viajaba. Sólo mi hermano recuerda que nací aquí, entre ciruelos, y que mi madre me llevó siempre con ella. La siento en cada paso que doy. Y mientras sigo caminando, me alejo más de algo que quizás está dentro de mí. Todos los días escribo en secreto este silencio. Y luego rompo las hojas de mi diario y las lanzo a las arenas. Los papeles rotos flotan como mariposas en el cielo y luego se elevan a través de las dunas hasta alcanzar la cima donde descansa mi apellido. Más tarde, volveré a casa y, al dormir, soñaré con esas mariposas, cuyas alas engendran palabras en su vuelo. Tal vez así, algún día pueda encontrar la manera correcta de pronunciar el mar. Y volver a mi historia, para nunca más partir».

***
Juan de la Fuente Umetsu (Lima, 1963) Umetsu. Lima: Fondo Asociación Peruano-Japonesa, 2024.

sábado, 6 de diciembre de 2025

carolina o. fernández / de "bordando quilcas"













Orbitar la nave azul
cinglando en soledad
sorprende el vuelo de las aves
Quién no ha querido volar como ellas
disfrutar el parpadeo de sus alas
suspendidas en el aire

~

Poco importa qué día es
solo aseo el cansancio del verano
Me detiene la sombra de una pequeña
golondrina acongojada
Sus taciturnos saltos
la llevan a cobijarse entre los geranios

Su canto me dice que me acerque
que no me vaya
que no la deje sola
Acerco mi pecho de tórtola
que no sabe reírse de la muerte

~

El clavel poema

*

El clavel poema florece
con el canto de las rocas

Siente las tijeras amputar
la hierba disonante

Siente rasurar su talle
dando forma
a la esbelta figura
gracias a la lluvia
a los aleteos
deseados
arroyuelos que
alimentan

Chaupiñamca
elige a quien amar
celebra dulcemente
la enunciación de la noche

~

Yo no soy

*

Yo no soy Mme. Bovary
Me llamo Estrella Chaupiñamca Cahuillaca
Soy abuela de Mauricio
Sueño a mi nieto
corriendo como un potrillo
nadando como un pez
amando a una muchacha o a quien quiera
en el río que guarda la memoria sin mercurio

A las madres les está dando parálisis de sueño
Olga perdió a su bebé
luego María y Josefina
¿Dónde hallar donantes de azucenas y topacios
para lxs niñxs con leucemia?

Ante la silenciosa ministra de Trabajo
las acacias se encienden junto a los números cardinales
y con ellas el bosque en plenitud

***
Carolina O. Fernández (Lima, Perú). Bordando quilcas. Lima: Hipatía, 2023.

viernes, 5 de diciembre de 2025

natalia litvinova / dos poemas













Los vestidos caen
por el peso del trabajo.
No seducen arrugados
y sin forma.
 
Sembramos papa
en camisa y pantalón,
arrodilladas
sobre los gusanos.
 
La abuela siempre delante:
cabeza humana
y cuerpo de pájaro,
abre sus alas,
insemina las verduras.
 
~

Si no duermo
escucho bajo la almohada
la sangre de mi madre
y de mi abuela.
 
Por la mañana
todo se rehace,
crecen las paredes
y el techo se despliega.
El polvo del campo
me dificulta respirar.
 
Camino envuelta en mantos
apretando contra el vientre
la almohada maldita.
 
***
Natalia Litvinova (Gómel, 1986)

jueves, 4 de diciembre de 2025

fernando pessoa / cumpleaños








En la época en que celebraban mi cumpleaños,
yo era feliz y nadie había muerto.
En la antigua casa, hasta mi cumpleaños era una tradición centenaria,
y la alegría de todos, y la mía, estaba garantizada por alguna religión.

En la época en que celebraban mi cumpleaños,
tenía la gran suerte de no entender nada,
de ser inteligente entre mi familia,
y de no tener las esperanzas que los demás tenían puestas en mí.
Cuando empecé a tener esperanzas, ya no sabía cómo tenerlas.
Cuando empecé a mirar la vida, había perdido el sentido de la vida.

Sí, lo que fui para mí mismo,
Lo que fui de corazón y parentesco,
Lo que fui de tardes de media provincia,
Lo que fui de que me quisieran y yo fuera niño.
Lo que fui, ¡ay, Dios mío!, lo que solo hoy sé que fui...
¡A qué distancia!...
(Ni siquiera lo creo...)
¡La época en que celebraban mi cumpleaños!

Lo que soy hoy es como la humedad en el pasillo del fondo de la casa,
poniendo moho en las paredes...
Lo que soy hoy (y la casa de los que me amaron tiembla a través de mis lágrimas),
lo que soy hoy es que hayan vendido la casa.
Es que todos hayan muerto,
Es que yo haya sobrevivido a mí mismo como un fósforo frío...

En la época en que celebraban mi cumpleaños...
¡Qué amor, como persona, esa época!
Deseo físico del alma de encontrarse allí de nuevo,
Por un viaje metafísico y carnal,
Con una dualidad de yo para mí...
¡Comer el pasado como pan de hambre, sin tiempo para la mantequilla en los dientes!

Vuelvo a verlo todo con una claridad que me ciega ante lo que hay aquí...
La mesa puesta con más sitios, con vajilla más bonita, con más vasos,
El aparador con muchas cosas —dulces, frutas, el resto a la sombra bajo el alero—,
Las tías mayores, los primos diferentes, y todo era por mí,
En la época en que celebraban mi cumpleaños...

¡Para, corazón mío!
¡No pienses! ¡Deja de pensar!
¡Oh, Dios mío, Dios mío, Dios mío!
Hoy ya no es mi cumpleaños.
Duro.
Se me suman los días.
Seré viejo cuando lo sea.
Nada más.
¡Rabia por no haber traído el pasado robado en el bolsillo!...

¡La época en que celebraban mi cumpleaños!...

***
Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

Aniversário

*

No tempo em que festejavam o dia dos meus anos,
Eu era feliz e ninguém estava morto.
Na casa antiga, até eu fazer anos era uma tradição de há séculos,
E a alegria de todos, e a minha, estava certa com uma religião qualquer.

No tempo em que festejavam o dia dos meus anos,
Eu tinha a grande saúde de não perceber coisa nenhuma,
De ser inteligente para entre a família,
E de não ter as esperanças que os outros tinham por mim.
Quando vim a ter esperanças, já não sabia ter esperanças.
Quando vim a olhar para a vida, perdera o sentido da vida.

Sim, o que fui de suposto a mim mesmo,
O que fui de coração e parentesco,
O que fui de serões de meia-província,
O que fui de amarem-me e eu ser menino.
O que fui — ai, meu Deus!, o que só hoje sei que fui...
A que distância!...
(Nem o acho...)
O tempo em que festejavam o dia dos meus anos!

O que eu sou hoje é como a humidade no corredor do fim da casa,
Pondo grelado nas paredes...
O que eu sou hoje (e a casa dos que me amaram treme através das minhas lágrimas),
O que eu sou hoje é terem vendido a casa.
É terem morrido todos,
É estar eu sobrevivente a mim-mesmo como um fósforo frio...

No tempo em que festejavam o dia dos meus anos...
Que meu amor, como uma pessoa, esse tempo!
Desejo físico da alma de se encontrar ali outra vez,
Por uma viagem metafísica e carnal,
Com uma dualidade de eu para mim...
Comer o passado como pão de fome, sem tempo de manteiga nos dentes!

Vejo tudo outra vez com uma nitidez que me cega para o que há aqui...
A mesa posta com mais lugares, com melhores desenhos na loiça, com mais copos,
O aparador com muitas coisas — doces, frutas, o resto na sombra debaixo do alçado —,
As tias velhas, os primos diferentes, e tudo era por minha causa,
No tempo em que festejavam o dia dos meus anos...

Pára, meu coração!
Não penses! Deixa o pensar na cabeça!
Ó meu Deus, meu Deus, meu Deus!
Hoje já não faço anos.
Duro.
Somam-se-me dias.
Serei velho quando o for.
Mais nada.
Raiva de não ter trazido o passado roubado na algibeira!...

O tempo em que festejavam o dia dos meus anos!...

miércoles, 3 de diciembre de 2025

libertad demitrópulos / final de amor en guerra








Sorda navidad con tangos melancólicos.
Ha terminado el amor en guerra.
Te seguiré, amor, paisaje frío, hacia la cólera
de los sueños que están penando
detrás de tu locura de tantos años.
Te seguiré, lo digo en esta medianoche,
a ras de un tango bravo que me están tocando
para que no blasfeme de la soledad,
Y tú, paisaje frío, dentadura bermeja,
clama al viento blanco del amor en guerra,
por mi juventud rendida y mi vida ocupada
por tus hambres azules y terrestres.
Oh, puro como un aire de zamba,
maldito
amor, paisaje frío: tengo que seguirte.

***
Libertad Demitrópulos (Ledesma, 1922-Buenos Aires, 1998)
Otra iglesia es imposible

martes, 2 de diciembre de 2025

lola ridge / altitud











Me pregunto
cómo sería estar contigo aquí,
donde el viento
que ha sacudido su polvo en los valles bajos
te toca limpiamente
como una mano recién lavada,
y el dolor
es como el anhelo remoto de las cosas monótonas
y la furia
sólo un pequeño silencio
sumido en el gran silencio.

***
Lola Ridge (Dublín, 1873-Brooklyn,1941)
Versión de Jonio González

/

Altitude

*

I wonder
how it would be here with you,
where the wind
that has shaken off its dust in low valleys
touches one cleanly,
as with a new-washed hand,
and pain
is as the remote hunger of droning things,
and anger
but a little silence
sinking into the great silence.

lunes, 1 de diciembre de 2025

sharon olds / dos poemas











Las víctimas

*

Cuando Madre se divorció de ti, nos alegramos. Ella aguantó y
aguantó en silencio, todos esos años, y entonces
te pateó, de pronto, y sus
chicos la amamos. Entonces te despidieron, y nosotros
sonreímos burlones, del modo en que la gente sonrió cuando
el helicóptero de Nixon se elevó desde South
Lawn por última vez. Sentimos un cosquilleo
al pensar: tu oficina, fuera,
tus secretarias, fuera,
tus almuerzos con tres bourbons dobles,
tus lapiceras, tus resmas de papel. ¿Te sacarían tus
trajes también, aquellos oscuros
cadáveres colgados en tu placar, y las negras
narices de tus zapatos con sus grandes poros?
Ella nos había enseñado a aceptarlo, a odiarte y aceptarlo,
hasta que empujamos con ella por tu
aniquilación, Padre. Ahora
paso ante vagabundos en las puertas, las blancas
babosas de sus cuerpos relucen a través de los rasgones
de sus trajes de limo, las sucias
aletas de sus manos, el fuego
submarino de sus ojos, barcos hundidos
con sus luces encendidas, y me pregunto
quién los aguantó y los aguantó en silencio,
hasta que entregaron todo, y no les dejó
más que eso.

~

49 ½

*

El primer largo mes, mientras espero y espero
me temo que estoy embarazada. El segundo largo mes
aparece un coágulo, corona de rubí
nido de reyezuelo. Bueno -ya está,
me oigo decir, con asombro desapasionado.
Por un momento, me imagino un vestuario
en una piscina al aire libre -paredes de bloques de cemento
y el olor a cloro- y no hay nadie allí,
no hay nada allí, ni una gorra de baño
ni una horquilla para el pelo. Terminó todo.
Está tan silencioso. Hay un brillo  tenue
como el brillo tenue de la verdad. Voy a morir.
Soy parte de una larga sucesión. No había querido
un bebé por años, pero había asumido
que podría tener uno en cualquier momento. Ahora estoy a salvo,
y noto el alivio en la falta. Y estoy anonadada,
el vacío concreto del cuarto
húmedo. No más óvulos. ¿Cómo puedo ser
yo misma sin óvulos? Y sin embargo
hay alguien aquí, todo el tiempo
había un espíritu aquí. ¡Oh, estoy trascendiendo la materia
y estoy todavía en la materia! Ha pasado tanto tiempo
desde que soy un ser como el que soy.
Cuando estaba en el útero, treinta
años de medias vidas enhebraban su rocío
en mis paredes internas. Ahora las gasté,
y sin embargo respiro, y retozo como si
no estuviera hecha solo para ser una sirvienta;
ahora la cadena de la utilidad se soltó
y voy a ser esa criatura escuálida,
ávida, levemente barbuda, más allá
de dar a luz, lo humano retirándose por el hilo más largo.

***
Sharon Olds (San Francisco, 1942)
Versiones de Jorge Aulicino e Inés Garland respectivamente

domingo, 30 de noviembre de 2025

ernesto carrión / de "revoluciones cubanas en marte"










I

Bien están los vivos entre los muertos.
Oliendo en cada segundo el futuro irremediable de sus cuerpos:
el hueso sumergido como séptimo gato.
Palpando la desposesión.
Y su plaga confinada a un sector del camino del que no habla nadie.
 
En la bulla de los ranchos extintos
y de las ciudades con sus rameras jugando al póker
sobre la capa amarilla de los presidentes.
 
Tiranos en hospicios criminales financiando la personalidad del hombre global.
 
Bien están los muertos y los vivos.
Los asesinos y sus víctimas aquí en la Tierra.
Todos entrelazados por el pecado y el brazo descuartizado del amor brillando
bajo el rabo de una luna hecha un canguro.
 
Allí saltando en la noche más triste de todas: la de tu muerte
 
Haciendo de ti un voluminoso bloque de hielo bajo el cielo plateado e irreal.
 
Haciéndote un géiser en la noche concreta
como ausencia firme de la luz.
Como la lesión de un tigre descomunal
que exhala entre las hojas venadas su punto de muerte.
 
Muriéndote, papá, con tus brazos estirados
sobre una mesa borrada dentro de un bar de locas.
 
Cayendo ante la botella
y viajando por el laberinto del alcohol
que graniza sobre tus labios el veneno.
 
Volviéndote irreal como el fugaz machetazo de los rezos
sobre el hierro encorvado de los relámpagos.
Irreal como la sonoridad de una rosa comunista
bajo los blancos lunares de la nieve.
 
Padre irreal sofocándose bajo el fragmento de un cielo corporativo proyectado
con potencia desde un rascacielos.
 
Bien están los muertos y los vivos.
Todos por igual revolcándose en los finos papeles de las comisarías, en los rotos
membretes de las leyes, en los coloridos testamentos bien manchados también, y
en los cheques fechados hacia el futuro.
 
Bien están todos ellos: irreales.
Todos ustedes: imbéciles y canallas.
Todos nosotros: geniales y claudicadores.
 
Todos irreales, pero congelados en un país de suplentes
viajando hacia la lámpara y el cenizal,
moviéndonos desde el cuerpo hacia el mercado.
Palpando el trapo ahorcado de un mismo dolor.
 
Con el pensamiento recorriéndonos la isla de la mente llena de burros.
 
Prefiriendo como tú -tirado en su fachada revolucionaria- la luz artificial a la luz
del sol. La luz artificial de las cantinas, de las salas de estar, de los burdeles, de
las pequeñas y grandes oficinas donde el licor rodaba como ratón ardiente,
venenoso, como hielo azulado de mano a mano, brincando impacientemente por
las barrigas de los abogados, los jueces, los asalariados, los presos, los guerrilleros,
los abandonados y cornudos, los blancos panaderos, los amigos
vendedores de flores, los poetas, los músicos, los mimos y los alguaciles.
 
Huyendo, papá.
 
Chupando siempre.
 
Viviendo en un país irreal ahogado en trampas, en falsas amistades y en hijos
irreconocibles como tiniebla matemática goteando a través de un lápiz sobre un
cuaderno tachado.
 
Padre irreal y Patria irreal
borrándose mutuamente dentro de un bar de locas.
 
Y en la bulla de los ranchos extintos y de las rameras.
 
 
V

Queda Mao Tse Tung en el abismo.
Blanco hace vibrar sobre su cresta un acordeón rural.
Y Marx abre su trompa de vaca malvada y muge.
Muge hasta que un ángel calvo es arrancado de su área de piedra.
 
Como dos fieras patean sus sepulturas bajo hojarasca glacial.
Rayando fetos como cebollas dentro de sus madres.
 
Y tú, que no comprendes la muerte, ni puedes hablar de ella,
estás en la muerte.
 
Padre irreal
Reclamando por la justicia social, la dignidad humana,
por el derecho al trabajo y a la vivienda.
Haciendo huelgas.
Pidiendo por todo el mundo, menos por ti.
 
Haciendo gotear tu mente en su deshielo.
 
Sin ninguna esposa de venas verdes como reptil ovalado
que pueda identificar tu cadáver.
 
Muriéndote bajo tus propios términos:
Reventado por el alcohol.
Domesticado por el frío que llena tu cuero de vidrio.
Devorando tus uñas con la mugre de los fósforos.
Perdiendo tus papeles y tus cigarros.
Haciendo chisme en la tela de una vagina
sin saber por qué, ni para qué.
 
Estúpido final para tu pequeño cuerpo fiestero
encerrado en un congelador
hundido entre un montón de botellas
formando un bloque de hielo
volviéndose pura escarcha dentro de un bar de locas.
 
Escondido dentro de ti.
Escondido dentro de mí.
Desapareciendo en un país borrado y sádico
que sangra en su plusvalía.
 
Dejando atrás la patria del cóndor silencioso ahogándose en una bañera
interrogado por felices moscas
mientras agoniza.
 
Adiós, padre irreal.
Mantén tu mano apoyada sobre tu corazón
solicitando la majestad del hombre libre.
 
Mantén tu mano firme sobre tu corazón
porque la violencia no está en la naturaleza de los hombres.
«La violencia fue siempre un gusano con nombre de hombre
atrapado tras el hábito de ser un hombre.»
Te cedo eso.
 
Mantén firme tu mano sobre tu corazón
como extendiendo un libro de arena
donde no hayan hierbas amargas ni abecedarios de oro
en bocas negras de muerte.
 
Mantén firme tu mano sobre tu corazón
bajo la hojarasca glacial de este país borrado.
 
Escondido dentro de ti, escondido dentro de mí,
interrogado por felices moscas frente al abismo.

***
Ernesto Carrión (Guayaquil, 1977)