¿Alguna vez me negaste un futón
para echar mis huesos
o te he negado, alguna vez, una subida
a la montaña? ¿Una cerveza, o siete-
mil, una pelea con o sin guantes,
una comida casera caliente,
o un té de hierbas que –según nosotros–
nos limpiará los años de rock and roll
encostrados en el hígado y el alma?
¿Nos hemos negado alguna vez
las palabras, el silencio o la contención
ante el duro tema laboral o de dinero?
Recuerda cómo nos hemos hecho el aguante
con serenidad y respiración de monje
ante algunas celadas, o cómo, a veces,
nos hemos recogido con pala
tras los golpes de estado del amor.
Germán Carrasco (Santiago de Chile, 1971-2026)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario