Anuncio

El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

viernes, 6 de junio de 2025

sandra cisneros / por qué no lo hice













Claro,
Yo iba a, ya sabes.
o tal vez no lo sabes…

Mi boca se había suavizado,
cuando me diste un beso de buenas noches
y me dejaste ir.

Pero en lugar de amor
sólo había un viejo saco de dormir,
que me lanzaste y tres
mordidas de pulgas en mi vientre
a la siguiente mañana.
No sabias eso
¿O sí?

No lo creo.

Ni tu nombre que robé
y llevo conmigo
todo el camino desde San Antonio
a Puerto Escondido.

Y hoy cuando esperé,
que apareciera 
tu camioneta para recogerme.
Volveré y me dejarás ahí,
en tu cochera llena de maletas y
cajas y sierras y cedro.

Entré en tu habitación
y me acosté en tu cama
solo para ver si me conviene.
Las sábanas estaban frescas
y un fino talco de polvo yacía por todas partes.
la forma en que algunos hombres que viven solos
están acostumbrados a vivir.

Oh, estoy asustada
¿No te has dado cuenta?, Lo estoy,
soy tímida cuando me gusta un hombre.
Y a decir verdad,
no estoy segura de que el amor valga 
el riesgo de perder una amistad.

Habría sido fácil, 
podría haberte reclamado.
Tenía miedo de la oscuridad,
soy, ya sabes. Miedosa, quiero decir.

Pero ahí estaba ese avión
que tomar la mañana siguiente.
Y tenías que ir a trabajar.
Además, yo tenía sueño.
Y el amor, ese pez demasiado viejo para escapar,
estará allí a la mañana siguiente. Y si no,
hay otras mañanas, otros peces.

***
Sandra Cisneros (Chicago, 1954)
Versión de Zel Cabrera

/

Why I didn't

*

Of course.
I was going to, you know.
Or maybe you didn’t.

Already my mouth gone soft
when you kissed me good night
and let me go.

But instead of love
there was only an old sleeping bag
you tossed at me and three
flea bites on my belly
the next morning.
You didn’t know that,
did you?

I didn’t think so.

Nor your name I stole
and took with me
all the way from San Antonio
to Puerto Escondido.

And today when I waited
for your pickup to appear,
I’ll be right back, and left me there
on your porch full of suitcases and
crates and saws and cedar,

I went into your room
and lay down on your bed
just to see if it’d suit me.
The sheets were cool
and a fine talc of dust lay everywhere
the way some men who live alone
are used to living.

Oh I’m scared all right
Haven’t you noticed, I’m
only shy when I like a man.
And to tell the truth
I’m not sure love is worth
the risk of losing friendship.

It would’ve been easy.
I could’ve claimed
I was afraid of the dark.
I am, you know. Afraid I mean.

But there was that plane
to catch the next morning.
And you had to go to work.

Besides, I was sleepy.
And love, that fish too old to get away,
will be there the next morning. And if not,
there are other mornings, other fish.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario