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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.
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miércoles, 25 de junio de 2025

anja golob / qué es lo que necesito










                                Don’t want nothing that don’t belong to us
                                Don’t want nothing we can live without
                                                Tindersticks: This Fire of Autumn

Algo que me proteja de la lluvia, de la nieve, del viento:
un toldo, un techo, un muro, una tela.
Necesito agua corriente. Unos cuantos pantalones. 
Una manta. Un pañuelo.
Un agujero en el suelo para que la comida no se estropee,
otro agujero en el suelo para los excrementos.
Algo sobre lo que poner el cuerpo cuando esté cansada:
una franja seca del suelo, un colchón, un futón, una hamaca.
Necesito papel, papel, algo para escribir, papel, algo para escribir, sellos.
Necesito tranquilidad. 
Té, cantidades de té con una pizca de leche.
Un nuevo libro de vez en cuando.
Y necesito un brazo que no sea mío, una mano para que me
acaricie la entrepierna, la espalda, el cabello. 
Tal vez un cuerpo para que se eche a mi lado, 
se funda con el mío en algo majestuoso. 
Y que eso luego se descomponga. 
Necesito un toque que germine la soledad. 
Necesito el vacío. No es mucho.
Y creo un mundo, un mundo propio entre los mundos,
un cuerpo, un árbol, un cielo, un intercambio de miradas conmigo misma.
No es mucho. Lo básico.

***
Anja Golob (Slovenij Gradec, 1976)
Versión de Barbara Pregelj

sábado, 19 de abril de 2025

barbara korun / dos poemas










La cara

*

La cara: el cutis suave, moreno, graso. Infinitamente cambiante,
cada momento es la expresión de una emoción clara y fuerte,
pero siempre diferente. Vestida de color blanco sucio, amarillo,
de un pantalón ocre. Un ángel de Giotto. Tambalea. Por las escaleras
hacia arriba. Después, la agarro de la mano: tiene una piel
sorprendentemente suave, la palma de la mano blanda, caliente.
Su cuerpo está doblado en una silla, capa por capa, los pechos, la barriga,
los muslos, un cuerpo suave y ligero. Habla desde la profundidad de su ser,
como un animal, con una voz que sale del diafragma como una carcajada
de alerta de un gato. Apenas entiendo y distingo las palabras. La voz
se está cayendo, en cascadas de color rojo oscuro, de una profundidad
hacia la otra aún más honda, una grieta sin fondo.

~

Dos

*
 
dos se van desvistiendo
se sacan la ropa
se descalzan
se quitan las alhajas y el reloj
se desvisten hasta la piel desnuda

se siguen desvistiendo
con manos acariciantes
se quitan la profesión el nombre
las costumbres cotidianas
con besos pacientes
se quitan sus amores
pasados sus expectativas
con mordiscos profundos
sus años su deseo
con la boca se quitan
uno al otro el género

se quitan la niñez
(eso es lo que más tarda)
la madre el padre
se lavan apretando
frotando
el cuerpo contra el cuerpo
para que suelte el jugo

van llegando a lo oscuro
lo nunca nombrado
y le van poniendo nombres
y a la vez se los olvidan
cuando se inflaman

se siguen desvistiendo
a través del llanto la risa
los gemidos los gritos
hasta lo innombrable
corporal
allende el Nacimiento

desnudos están

***
Barbara Korun (Ljubliana, 1963)
Versiones de Juan Pablo Fajdiga

lunes, 8 de julio de 2024

anja golob / la fisura









Al niño hay que decirle cien veces que
todo irá bien, lo cual no es nada fácil.
A lo largo del año hacemos mentalmente el equipaje para
ir a la costa, aprendemos a contar los meses para que
los vestidos se vuelvan más finos y las capas se reduzcan,
nos inquieta el cambio de hora
hacia delante, apenas logramos controlarnos. 
La vida tiene
un poder inaudible, todopoderoso, igual que
la naturaleza, mientras que, en nuestra cobardía,
nos inventamos todo tipo de pasatiempos y ocupaciones
para que no tengamos que pensar en ello, para que
no tengamos que tomarlo de veras en serio. 
Pero igual que ese fino chorro 
de leche vertido en el té caliente, que sabe
exactamente cómo distribuirse con insistencia a fin de
teñir todo el contenido poco a poco con
un tono más claro, en nuestro interior sabemos 
hacia qué y adónde nos dirige la esperanza. 
El hueso de aguacate que,
en la repisa de la ventana, hundido en el agua, durante
semanas ofrece una lección de paciencia,
antes de que el niño dentro de nosotros pueda divisar,
en su desconfianza, y volver a comprobar, 
gritar a todo pulmón
y luego señalar con el dedo y saltar, la fisura. 
Esta debería ser la señal –que aparezca la ruptura
para que empecemos a contar cuántos días nos quedan.

***
Anja Golob (Slovenj Gradec, 1976)
Versión de Barbara Pregelj

viernes, 17 de marzo de 2023

sonja votolen / la poeta













Mi hermosa y joven mamá
me vendía cada mañana.
Se liberaba a duras penas
de mis manitos.
Mi hermosa mamá de pelo oscuro
cada tarde me compraba.
Cada noche
la hermosa mujer de sombrero oscuro
se paraba junto a mi lecho
y me enseñaba cómo en la presa
del espanto mudo se descubre el grito.

***
Sonja Votolen (Maribor, 1956)
Versión de Nicolás López-Pérez, desde una traducción al italiano de Maja Vidmar

/

Pesnica

*

Moja lepa mlada mama
me je vsako jutro prodala.
Težko se je branila mojih
ročic.
Moja lepa rjavolasa mama
me je vsak popoldan kupila.
Vsak večer
je lepa črnolasa ženska
stala ob moji postelji
in me učila kako v
nemi grozi odkriješ krik.

miércoles, 8 de febrero de 2023

france prešeren / un brindis (fragmento)













La vendimia, amigos
para animar nuestras venas 
nos trae un dulce vino 
que pecho y ojos alegra 
que apaga / las penas 
¡y enciende la esperanza! 

Vivan todos los pueblos 
que ver el día anhelan, 
brille el brillante sol, 
que ponga fin a las guerras, 
¡sean libres 
los hombres 
con el prójimo apacible!

***
France Prešeren (Vrba, 1800-Kranj, 1849)
Versión de Juan Octavio Prenz

/

Zdravljica

*

Spet trte so rodile,
prijat'lji, vince nam sladko,
ki nam oživlja žile,
srce razjasni in oko,
ki utopi
vse skrbi,
v potrtih prsih up budi.

Komu najpred veselo
zdravljico, bratje, č'mo zapet'?
Bog našo nam deželo,
Bog živi ves slovenski svet,
brate vse,
kar nas je
sinov sloveče matere!

viernes, 2 de diciembre de 2022

josip osti / el amor me hizo poeta













El amor me hizo poeta
El amor que en la primera juventud
con una flecha venenosa de oro me ha traspasado
el corazón abriendo una herida incurable
en la que crece un cristal negro desde los bordes
filudos. Un cristal, bello y doloroso
que brilla en el cruce del alma y el cuerpo
y me indica la calle por la cual retorno
en un continuo allá, desde donde nunca
partí en realidad. En la ciudad natal y en el tiempo
de la infancia. En la prehistoria de mis amores...
El amor me ha vuelto poeta...
El amor que me ha dado la fuerza de no dormir
noche tras noche, sino de escribir
miles de poemas tristes sobre la vida
en el diario del insomnio y espero al menos 
un poema feliz sobre la muerte

***
Josip Osti (Sarajevo, 1945-Tomaj, 2021)
Versión de Nicolás López-Pérez desde la traducción al italiano de Jolka Milič

/

Ljubezen me je naredila pesnika

*

Ljubezen me je naredila pesnika…
Ljubezen, ki mi je s strupeno zlato
puščico v zgodnji mladosti prebodla
srce in odprla neozdravljivo rano,
v kateri se razrašča èrn kristal
z ostrimi robovi. Kristal, lep in boleč,
ki se blešči na križišču duše in telesa.
In mi kaže pot, po kateri se nenehno
vračam tja, od koder pravzaprav nikdar
nisem odšel. V rojstno mesto in v čas
otroštva. V prazgodovino mojih ljubezni…
Ljubezen me je naredila pesnika…
Ljubezen, ki mi je dala moči, da ne spim
noč za nočjo ter v dnevnik nespečnosti
zapišem na tisoče žalostnih pesmi o
življenju in, upam, vsaj eno veselo pesem
o smrti.

domingo, 12 de junio de 2022

barbara korun / cuatro poemas












Tengo dos animales

*

Tengo dos animales.
Uno rojo y otro azul.
Cuando el azul bebe, el rojo
corre.
Y al revés.
Nunca los puedo atrapar,
indecisa entre el que reposa y el que corre.

Lanzaré un pensamiento
como cebo,
lejos, muy lejos a la llanura.
No lo notarán,
con sus hocicos olfateando el infinito.
Me acostaré sobre la hierba
cerca de la fuente y
me dormiré.
La luna me cubrirá.

A la mañana,
con los primeros rayos horizontales,
vendrán los dos.
Cansados, sudorosos, con espuma en los hocicos.
Entonces
juntos
beberemos agua.

~

El lobo

*

y me es ajeno, ajeno, éste que es un lobo y carcome mi cuerpo desde abajo, mete su morro en todos los agujeros y lame, es extraño, tan extraño, me escondo, me contraigo en mi cuerpo, me escapo a mi cabeza, a otro lugar, fuera, temo sentir eso, temo sentir mi cuerpo, temo sentir su cuerpo, y él me carcome aún más, su morro es un hocico, tiene dientes afilados y me devora, me devora como una comida suave y jugosa, arranca, se mete entre mis piernas, con la lengua, la nariz, la barbilla, las zarpas, el pelo, con el mazo, cuando logra desprenderse del dulce manjar, y lo clava hasta la raíz, y más y más y otra vez, en este cuerpo que ya no es mío, pura violencia que permito, no me defiendo, pero tampoco me dejo arrastrar, estoy floja, me mueve como a un títere, y pienso, así son estas cosas, él es hombre y yo soy mujer, está bien, así se hacen estas cosas, él me hace más y sutil, sólo una fina membrana, una fina pielcita me separa de, y entonces se abre el paraíso en mi cabeza, el paraíso en mi cuerpo, el paraíso, no, no aquel del cuerpo; sigue hundiéndose en mí, me empuja, me desgarra, se mete, busca, busca, pero yo me siento llena, completa, clara y tranquila, tan llena de un líquido puro que me da lo mismo qué pasa conmigo, me daría lo mismo si corriera sangre, no siento ni dolor ni placer, pero a la vez sé que todo va a estar bien, no confío en el lobo, pero todo va a estar bien, esta fuerza que hay en mí es más fuerte que él, lo transforma, lo cicatriza, me cicatriza, cicatriza la herida.

~

La montaña a Sísifo

*

Haces rodar una roca
a través de mis sueños
mi cuerpo
gime dormido
haces rodar
mi corazón
tus ojos son
dos hendijas de oscuridad
bajo la cima
hay siempre
una sorpresa
para mí
pero tú
te lanzas tras la roca
como un animal
con el cuerpo
feliz de estar en movimiento
cuando te doy alcance
estás jadeando
por el esfuerzo, feliz

Haces rodar una roca
a través de mis sueños
en mis entrañas resuenan
tus pasos terribles

~

La mujer de Noé habla consigo misma

*

Hace días, años estoy acurrucada acá, en el entrepuente.
Descendí por compasión hacia los animales que gemían.
Acá está oscuro, húmedo, con olor a encierro.
Hay un hedor insoportable.
Los cocodrilos abren sus dentadas fauces,
las serpientes sisean, los leones rugen hambrientos,
y todo lo sobrevuela el inquieto pataleo
del poder de los elefantes.

Al principio tenía miedo a la oscuridad y a los sonidos,
al hormigueo incomprensible de seres que no veía,
que apenas sospechaba -arañas, ratones,
ciempiés, escorpiones.
Sea grande o pequeño, todo se mueve a un compás
monstruosamente armonioso,
como en un agua invisible,
oscura e irracional.
Me convertí en uno de ellos,
percibí nuestro latido común,
cálido, húmedo, con olor a encierro.

40 días, 40 años.
Hemos envejecido, nos hemos tranquilizado
en nuestra tristeza, en nuestra hambre.
Aquí abajo no hay dios.
Al abrigo de los vapores esperamos el rostro barbado
de alguien que cumple mandatos divinos.

Oigo un ruido:
Noé está soltando a los animales a tierra firme.
Apoyo mi rostro contra la hendidura de la puerta
y la luz, que ya había olvidado, me empapa.

Cuando mi marido, que ya se olvidó de mí, abra la puerta,
se abalanzará contra su pecho lleno de viento y sol
una manada de animales-
un cuerpo de múltiples colas y miles de ojos brillantes
que se mueve a la menor sospecha. Yo -la primera.

***
Barbara Korun (Liubliana, 1963)
Versiones de Harold Alvarado Tenorio
Fotografía de Šimen Zupančič
Arquitrave (Segunda época, nº 56, agosto-octubre de 2014, Colombia).