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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.
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domingo, 16 de febrero de 2020

nicole cecilia delgado / de "periodo especial"










Un poema beatnik

He visto
las grandes mentes de mi generación irse a la mierda.
Te lo confieso mientras busco pasajes baratos por internet.
Hace semanas que no veo los periódicos
de ningún país,
ni siquiera el de Puerto Rico para entretenerme.
Oigo radio comunitaria en un pueblo remoto y lluvioso.
Hago desayuno. Hago la cama. No hago el amor.
Lloro muchísimo tal vez porque llueve.
Ya no me mido.

~

La historia de Puerto Rico
tiene:
gringos invasores
indígenas fugados a la Península de Yucatán
grupos clandestinos y armados
explosivos, mujeres poetas que nadie lee
un archivo y una imprenta destruidos por una inundación
asesinatos políticos
estudiantes valientes
persecución y abuso policial
un idioma originario que solo la botánica conserva
la pesca agónica
plantas medicinales y frutas sin nombre
la arqueología incompleta
enigmáticos artefactos sin explicación en los museos
bloqueo económico / regulaciones de cabotaje
muchxs abogadxs sin empleo en la playa de Ocean Park
cine de la década del 50
escuelas por televisión
centros espiritistas y cementerios masónicos
tiroteos a la Casa Blanca y presas políticas
miedo a Cuba
demasiados crímenes de mal amor
tormentas anuales
delitos de Estado
mercado negro y guerra fría
poetas suicidas, tiroteos en las fiestas
prostíbulos famosos y estrellas de cine porno
gallos bolos, gallos manilos y gallos de pelea
música, mucha música
droga, mucha droga
mujeres policía dando palos
miss universos
medallas de oro
comunidades sin luz ni agua potable
casos de violación sin investigar
la universidad en ruinas
la diáspora que crece
preguntas sin respuestas
gente que se va
estuarios contaminados y luchas antimineras
una Adolfina Villanueva
bombardeos de verdad y de salva
ríos subterráneos
tarjetas de crédito
barcos hundidos y tesoros piratas
balaceras
omisión
absurdo
incongruencia.

~

Quien espera desespera

Te espera una larga fila no es lo mismo
que esperar en la susodicha fila.

Pueden verse los pantis pero no las ojeras.

La rabia cede poco a poco,
la parte violenta de ti que te sorprende.

Ese momento sublime en que se va
de una cosa a la otra cosa
como de rumba a rumbo a derrumbe.

~

Hack

No tengo prisa
por escribir más poemas.
Ya no tengo prisa por casi nada.

Me instalo en la lentitud
como una forma de hacerle trampa
a lo que la vida espera de mí, por ejemplo

si me levanto temprano
tardo dos horas en tomar café.

Siempre hay tiempo para
fumar un poco más
e ir identificando
las capas de sonido
que cohabitan en mi ambiente,
el largo, ancho, la profundidad
de mi campo visual,
o meditar
sobre lo complejas que son
todas nuestras relaciones.

Hacer el silencio
como hago la nada.

No tengo prisa.

***
Nicole Cecilia Delgado (Puerto Rico, 1980) Periodo especial. San Juan: Aguadulce/LaImpresora, 2019 - Santiago de Chile: Ediciones Litost, 2019.

martes, 22 de mayo de 2018

nicole cecilia delgado / dos poemas













destinatarios múltiples o poema para luis

para L.T.

quisiera poder regalarte
todos los pájaros míticos de la alegría
todos los colores
no sé si salir al parque o cambiarme de ciudad
ahora, que esta primavera marchita
termina por descomponerse
doy pasos lentos y extendidos
como si el hecho solamente de moverse
fuera a cambiar de dirección los vientos
porque la muerte acecha
por todas las ventanas estos días
su presencia llega demasiado cerca
como una ola que nos moja los pies
en la radio invitan a desconfiarnos
todo contacto tiene matiz de contagio
pero la muerte está en otra parte
sospecho que es mentira
yo me siento cada vez más vulnerable
los viajes tampoco te hacen fuerte
ya no tengo ganas de ir en verano a nueva york
ni siquiera le tengo ahora tanto deseo a los conciertos
aquí, entre nosotros, pasó algo
aún no podemos precisar
qué quién cuándo dónde cómo por qué
pero tú sin embargo haces mandalas y laberintos
en la pared de una casa
y esta es la entrada a la que tuviste tanto miedo
la década ha sido una catástrofe
estamos destruidos
tiene que haber más tiempo
debajo de las piedras de los ríos
adentro de los caracoles
qué vamos a hacer de tanto periódico embustero
cuántos rincones de la ciudad puedo mostrarte
todavía
sé que es posible otro mundo arriba de mi cama
invítame a dormir contigo
en un país con maquinillas y moviolas
qué malo pensar
que es sólo el principio de la guerra
y nos toca estar en este mundo
para oler juntos y azorados
el horror de las hormigas
de qué vale sintonizarse en los oráculos
o este hondo dolor que da politizarse
los círculos están descoloridos y apagados los hornos
en dónde quedó nuestro humor negro
qué haremos con tanto libro seco en los armarios
no tiene que ver con que hoy sea domingo
y se superpongan mi música y la de todos los vecinos
volvería a caminar de noche contigo otra vez
vivamos juntos en un país sin nieve
en una ciudad con menos escaleras
tengo la memoria llena
de momentos explosivos y de calles vacías
luis
este delirio dactilar es para ti:
voy sola a sentarme en un parque
voy a escribir poemas antibalas
no puede ser que los pájaros míticos de la felicidad
no existan

~~~

asesinatos
           
                 para I.L. y L.I.

a cuatro calles de mi calle:
contrabando de órganos humanos
narcomenudeo, prostitución infantil
un ingeniero se viste de mujer
para toquetear señoras en el metro
tacos de carne de perro
cucarachas monumentales merodean la basura
en esta esquina con frisos barrocos
se cometió un crimen pasional
y un ave fénix resurge
entre montañas de colillas de cigarro
he perdido la inocencia en esta ciudad
llena de niños solos que hacen preguntas filosóficas
camino
reconozco las señales de la guerra en los semáforos
hay consignas de aerosol en todas partes
a cuatro calles, el espacio se bifurca bajo tierra
una ciudad más sanguinaria
se hunde debajo de mis pasos
otros niños rotos se disputan cloacas con ratones
el mercado vende hasta el luto de sus madres lejanas
a veces pienso
que la palabra sicario tiene demasiada melodía
y que el centro histórico oculta el terror más feroz
detrás de cada malabar baila un asesino
sólo hay que llegar a tiempo para ver la acción
y todavía
aunque sé que matan, que asaltan
que los taxis de noche
son una ruleta inminentemente rusa
la ciudad me hace cosquillas
ayer colgamos del balcón un letrero que dice
bésame mucho
para invitar a todos los vecinos al desarme
(mejor vivir entre paredes que tiemblan beso a beso
que contar cicatrices de plomo en las ventanas)
por eso, no puedo decirte asesíname amor
porque los muertos no besan y necesitamos
estar vivos
para empezar a hacer belleza con todos los escombros

***
Nicole Cecilia Delgado (Puerto Rico, 1980)