lunes, 3 de agosto de 2020

maurizio medo / dos poemas














Reality

*

La novela como una categoría social, y una
acción intuitiva de la condición humana.

Como eso que hondura kitsch en el alma.

(En el reality, va el último galán por su pensión de viudez
en la cola de inmortales.

Aquella fue su fiel, bellos tranvías.
Otrora ese el rival)

La novela como un plano simultáneo,
oscura bizarrería y aliento kafkiano.

Como el arranque del prime time estelar.

—Oh sino trágico—gimió el productor y atestiguamos
una sarta de tandas comerciales.

Como eso que sobra, fuera de escena,
Latinoamérica es una novela,
sin happy end en el capítulo “visados”.

Errata al escribir hambre
(con la e de esperanza),

espartana si en vez de una ménade…

Pero, telúrica, rapsoda entre serenata y carnaval.

Oh Señor de los temblores ten piedad

~

Alcabalas y órbitas

*

1.

Poesía se está callada, lejos, en una órbita
lejana al pago de alcabalas.

Los poetas huyen del fisco y le respiran boca a boca.

“Morosidad”, pudo llamarse la novela. Hay deudas.
Pero también un venéreo desliz.

En la vanguardia la salivita homosexual.

Luego el free pass, babel de carne.

También manicomios y camales.

Traición donde el placer.

— ¿Tradición o traición?

2.

La novelita es una sucesión infinita de traiciones.

— Oh panteón de panteones ¿qué dice la novela sino
repetir qué hiciste con tu hermano?

Anécdotas y chismes escritos en puro anacoluto,
que, leídos con decoro e impostación, pasan
por mártires a turbas de infames.

La novela es también una jerarquía histórica,
—la conversión de lo cotidiano en mito

Una construcción sociopolítica que transforma
en mérito el delito.

Poesía, afuera, la voz primera,
luego el poema, el orfeón,
el poema, el orfeón...

Y el eco de los símbolos que pusimos
en boca de los muertos, como ellos
en las de quienes murieron antes
para engendrar esta ficción.

***
Maurizio Medo (Lima, 1965)

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