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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

domingo, 6 de marzo de 2022

nicolás lópez-pérez / kiev










Y al final, bajo escombros desgañitándose
            nuestros cuerpos lo tuvieron todo
            se aferraron a la muerte como quien se busca en las
                                                                                /montañas
            Tu cuerpo desfigurado tras explotar la ciudad
            por otra parte, llovía, se hacía llanto en tu cara

Entonces, mueca trasluz tras disparo
            y se escuchó, lejos, un susurro, un susurro de la tierra:
            vamos, abriste tu cuerpo
            abriste tu cuerpo ante Kiev
            algo se rompió, algo se fracturó
            es ese infierno sobre Kiev
            donde la vida se encadenó y murió
                                                se encadenó y murió
            donde el cáncer se encadenó al olor del pucho

Entonces, mueca trasluz tras disparo
            y se palpitó, más lejos, más lejos que París, un corazón
            vamos, escucha la caravana
            murallas que cayeron de pie en Kiev
            sensibles suciedades, hechas escombros
            las estaciones de Glazunov transpiraron
            sincronizaron el estallido en Kiev
            donde una vida se encadenó y murió
            donde las palabras se anclaron al mar negro

Entonces, mueca tras mueca disparo trasluz
            y se detuvo, tan cerca, tan lejos tan cerca como el cielo
            vamos, rajaste tu boca
            dejaste que entrara todo Kiev
            la náusea impregnada por bares sin cabeza
            ibas en un bus turístico por Kiev
            donde la vida se encadenó y murió
            donde la ciudad que amaste fue pulverizada por las
                                                                                balas\

***
Nicolás López-Pérez (Rancagua, 1990) Geografía de las geografías. Santiago de Chile: Ediciones Litost, 2018.

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