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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

jueves, 31 de julio de 2025

ingeborg bachmann / una especie de pérdida













Usados en común: estaciones del año, libros y una música.
Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una
cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados,
gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y
siempre alargada la mano.
De inviernos, de un septeto vienés y de veranos me he
enamorado.
De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado
irrevocables,
he adornado un algo y he sido devota delante de una nada,
(-de un periódico doblado, de las cenizas frías, del
papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.
De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis
vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi
cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría.
No te he perdido a ti,
sino al mundo.

***
Ingeborg Bachmann (Klagenfurt, 1926-Roma, 1973)
Versión de Cecilia Dreymüller y Concha García

miércoles, 30 de julio de 2025

miyó vestrini / zanahoria rallada










El primer suicidio es único.
Siempre te preguntan si fue un accidente
o un firme propósito de morir.
Te pasan un tubo por la nariz,
con fuerza,
para que duela
y aprendas a no perturbar al prójimo.
Cuando comienzas a explicar que
la-muerte-en-realidad-te parecía-la-única-salida
o que lo haces
para-joder-a-tu-marido-y-a-tu-familia,
ya te han dado la espalda
y están mirando el tubo transparente
por el que desfila tu última cena.
Apuestan si son fideos o arroz chino.
El médico de guardia se muestra intransigente:
es zanahoria rallada.
Asco, dice la enfermera bembona.
Me despacharon furiosos,
porque ninguno ganó la apuesta.
El suero bajó aprisa
y en diez minutos,
ya estaba de vuelta a casa.
No hubo espacio donde llorar,
ni tiempo para sentir frío y temor.
La gente no se ocupa de la muerte por exceso de amor.
Cosas de niños,
dicen,
como si los niños se suicidaran a diario.
Busqué a Hammett en la página precisa:
nunca diré una palabra sobre tu vida
en ningún libro,
si puedo evitarlo.

***
Miyó Vestrini (Nimes, 1938-Caracas, 1991)

martes, 29 de julio de 2025

gregory corso / hola













Es desastroso ser un ciervo herido.
Soy el más herido, los lobos merodean,
y también tengo mis fallas.
¡Mi carne está atrapada en el Gancho Inevitable!
De niño vi muchas cosas que no quería ver.
¿Soy la persona que no quería ser?
¿Esa persona que habla consigo misma?
¿Esa persona de la que los vecinos se burlan?
¿Soy quien, sobre escalones del museo, duerme de costado?
¿Visto las ropas de alguien que falló?
¿Soy el tipo loco?
En la gran serenata de las cosas,
 ¿soy el pasaje omitido?

***
Gregory Corso (Nueva York, 1930-Mineápolis, 2001)
Versión de Aurelio Meza

/

Hello

It is disastrous to be a wounded deer.
I'm the most wounded, wolves stalk, 
and I have my failures, too.
My flesh is caught on the Inevitable Hook! 
As a child I saw many things I did not want to be.
Am I the person I did not want to be? 
That talks-to-himself person?
That neighbors-make-fun-of person? 
Am I he who, on museum steps, sleeps on his side?
Do I wear the cloth of a man who has failed? 
Am I the looney man?
I the great serenade of things, 
am I the most cancelled passage?

lunes, 28 de julio de 2025

erri de luca / cuando seremos dos









Cuando seremos dos,
seremos vigilia y sueño,
nos hundiremos en nuestra carne
como el diente de leche y su sucesor,
seremos dos como son las aguas,
las dulces y las saladas,
como los cielos, del día y de la noche,
dos como son los pies, los ojos, los riñones,
como el pulso de los latidos
los golpes del respirar.
Cuando seremos dos no tendremos mitad
Seremos un dos que no se puede
dividir con nada.

Cuando seremos dos,
ninguno será uno,
uno será el idéntico a nadie
y la unidad consistirá en el dos.
Cuando seremos dos
aun cambiará de nombre el universo
se volverá diverso.

***
Erri de Luca (Nápoles, 1950)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

Quando saremo due

*

Quando saremo due
saremo veglia e sonno,
affonderemo nella stessa polpa
come il dente di latte e il suo secondo,
saremo due come sono le acque,
le dolci e le salate,
come i cieli, del giorno e della notte,
due come sono i piedi, gli occhi, i reni,
come i tempi del battito
i colpi del respiro.
Quando saremo due non avremo metà
Saremo un due che non si può
dividere con niente.

Quando saremo due,
nessuno sarà uno,
uno sarà l’uguale di nessuno
e l’unità consisterà nel due.
Quando saremo due
cambierà nome pure l’universo
diventerà diverso.

domingo, 27 de julio de 2025

antonio machado / a líster, jefe en los ejércitos del ebro













Tu carta -oh noble corazón en vela,
español indomable, puño fuerte-,
tu carta, heroico Líster, me consuela,
de esta que pesa en mí, carne de muerte.
Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el campo ibero;
también mi corazón ha despertado
entre olores de pólvora y romero.
Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,
de monte a mar, esta palabra mía:
"Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría".

***
Antonio Machado (Sevilla, 1875-Collioure, 1939)

sábado, 26 de julio de 2025

adrienne rich / mi corazón se conmueve








Mi corazón se conmueve
por todo lo que no puedo salvar:
Tanto ha sido destruido.
Debo unir mi destino con aquellos
quienes, una y otra vez, tenazmente,
sin ningún poder extraordinario,
reconstituyen el mundo.

***
Adrienne Rich, (Baltimore, 1920 – Santa Cruz, 2012)
Versión de Ricardo Ruiz

/

My heart is moved
for all that I cannot save:
So much has been destroyed.
I must cast my lot with those
who, time after time, tenaciously,
without extraordinary power,
reconstitute the world.

viernes, 25 de julio de 2025

antonio cicero / dos poemas








Salir
 
*

Desprenderse de la manta, la cama, el
miedo, el tercio, el cuarto, desprenderse de
toda simbología y religión; desprenderse del
espíritu, desprenderse del alma, abrir la
puerta principal y salir. Esta es
la única vida y contiene inimaginable
belleza y dolor. Ya el sol,
los colores de la tierra y el
aire azul – el cielo del día –
se han sumergido hasta la próxima aurora; la
noche está radiante y Dios no
existe ni hace falta. Todo es
gratuito: las luces cinéticas de las avenidas,
la silueta al viento de las palmeras
y el ansia insaciable del jazmín;
y, sobre todas las cosas, el
eterno silencio de los espacios infinitos que
nada dicen, nada quieren decir y
nada jamás han necesitado ni necesitarán esclarecer.
 

Medusa
 
*
 
Corté la cabeza de Medusa
por envidia. Quise yo mismo la mirada
sin ojos que ve y rechaza
ser vista y así vuelve
de piedra a los demás: piedras
sí, preciosas, de la más pura agua,
donde la mirada se sumerge hasta la médula,
diáfanas, translúcidas, ciegas.
He reflexionado mucho, antes. En realidad
estos ojos míos provienen de carne
de mujer, no de la nada inmortal
de la divinidad. ¿Cómo mirar
a Gorgona con ellos? Pero apena
pensando así, recordé ser mortal
ella también: y su padre es un dios
del mar pero yo soy hijo de Zeus.
Aún así no quise mirarla cara a
cara. Cogí prestado el espejo
de mi hermana y me adentré en la habitación
de Medusa de soslayo, viendo
todo por reflejos: su cuerpo
en tercer plano, detrás de héroes
de piedra y de mis sesgados ojos
en primerísimo. He aquí el corte
de la lámina especular: a este lado
yo, sin cuerpo, mirando; al otro
lado yo, ojo mirado, ojo oblicuo
y rostro y cuerpo entre muchos cuerpos,
uno de ellos el suyo. La misma lámina
la decapitó también: a este lado
guardo su mirada y su tarea;
y allá yace su bulto desalmado.
Pero nada es tan sencillo. Del cuello
cortado nació un caballo alado
(el dios del mar la había fecundado)
y zambulló en el horizonte en fuego
crepuscular. Se dice que, en el monte
Helicón, su coz abrió una fuente.
Siendo sin ser, de madrugada
me levanto con sed de esa agua.

***
Antonio Cicero (Río de Janeiro, 1945-Zúrich, 2024)
Versiones de María Alonso Seisdedos y Miguel Cabelo respectivamente

/

Sair
 
*
 
Largar o cobertor, a cama, o
medo, o terço, o quarto, largar
toda simbologia e religião; largar o
espírito, largar a alma, abrir a
porta principal e sair. Esta é
a única vida e contém inimaginável
beleza e dor. Já o sol,
as cores da terra e o
ar azul – o céu do dia –
mergulharam até a próxima aurora; a
noite está radiante e Deus não
existe nem faz falta. Tudo é
gratuito: as luzes cinéticas das avenidas,
o vulto ao vento das palmeiras
e a ânsia insaciável do jasmim;
e, sobre todas as coisas, o
eterno silêncio dos espaços infinitos que
nada dizem, nada querem dizer e
nada jamais precisaram ou precisarão esclarecer.
 
~
 
Medusa
 
*
 
Cortei a cabeça da Medusa
por inveja. Quis eu mesmo o olhar
sem olhos que vê e se recusa
a ser visto e desse modo faz
das demais pessoas pedras: pedras
sim, preciosas, da mais pura água,
onde o olhar mergulha até a medula,
diáfanas, translúcidas, cegas.
Refleti muito, antes. Na verdade
estes meus olhos provêm de carne
de mulher, não do nada imortal
da divindade. Como encarar
com eles a Górgona? Mas mal
pensando assim, lembrei ser mortal
ela também: e seu pai é um deus
do mar mas eu sou filho de Zeus.
Mesmo assim não quis enfrentá-la olhos
nos olhos. Peguei emprestado o espelho
da minha irmã e adentrei o cômodo
da Medusa de soslaio, vendo
tudo por reflexos: o seu corpo
em terceiro plano, atrás de heróis
de pedra e dos meus olhos esconsos
em primeiríssimo. Eis o corte
da lâmina especular: do lado
de cá eu, sem corpo, a olhar; do outro
lado eu, olho olhado, olho enviesado
e rosto e corpo entre muitos corpos,
um dos quais o dela. A mesma lâmina
decapitou-a também: do lado
de cá guardo seu olhar e faina;
e lá jaz seu vulto desalmado.
Mas nada é tão simples. Do pescoço
cortado nasceu um cavalo de asas
(é que o deus do mar a engravidara)
e mergulhou no horizonte em fogo
crepuscular. Contam que, no monte
Hélicon, seu coice abriu uma fonte.
A ser não sendo, de madrugada
levanto com sede dessa água.

jueves, 24 de julio de 2025

susana thénon / la antología













¿tú eres
la gran poietisa
Susana Etcétera?
mucho gusto
me llamo Petrona Smith-Jones
soy profesora adjunta
de la Universidad de Poughkeepsie
que queda un poquipsi al sur de Vancouver
y estoy en la Argentina becada
por la Putifar Comissión
para hacer una antología
de escritoras en vías de desarrollo
desarrolladas y también menopáusicas
aunque es cosa sabida que sea como fuere
todas las que escribieron y escribirán en Argentina
ya pertenecen a la generación del 60
incluso las que están en guardería
e inclusísimamente las que están en geriátrico
pero lo que importa profundamente
de tu poesía y alrededores
es esa profesión –aaah ¿cómo se dice?–
profusión de íconos e índices
¿tú qué opinas del ícono?
¿lo usan todas las mujeres
o es también cosa del machismo?
porque tú sabes que en realidad
lo que a mí me interesa
es no sólo que escriban
sino que sean feministas
y si es posible alcohólicas
y si es posible anoréxicas
y si es posible violadas
y si es posible lesbianas
y si es posible muy muy desdichadas
es una antología democrática
pero por favor no me traigas
ni sanas ni independientes

***
Susana Thénon (Buenos Aires, 1935-1991)

miércoles, 23 de julio de 2025

tuğrul tanyol / dos poemas













Los laberintos de agosto

*

Los laberintos de agosto, el agua mezclada al vino
Pasamos como una sombra por el patio de tu mano
Y el sol sobre nuestras frentes,
Tus ojos que evocan los temblores de la tierra
Eran desvestidos por una lluvia fina
Este ruido, esta luz, este despertar sobresaltado
El día que gotea suavemente bajo el calor del mediodía
Entre dos palmadas
Queda encerrado en nuestros párpados.

Es de un mar lejano que hablamos
Como una ola que se estrella a tus pies
Un vasto agosto es un laberinto cuando lo dejas atrás
Y caminas hacia el bosque
El día culmina donde te detienes.

Por ejemplo tus párpados allí donde se abren de repente
Cae el telón
Y termina nuestra escena
Supongamos que es un día jamás iniciado
Que son esperanzas nunca realizadas durante nuestras pobres noches
Y una fortaleza antigua se derrumba lentamente detrás de él.

Ahora el edificio tiembla bajos golpes pesados
Las alas de mi caballo caen, las puertas se hunden
el tiempo es un sueño de largo cuello
Mientras que mis miradas golpean una lluvia de arena y vuelven
Ahora se encuentran esos pasos cadenciosos tras una vitrina
Esa larga fila de esclavos en caravana
Con sus pies salidos de un laberinto polvoriento.

Los laberintos de agosto, olores de acero y de óxido
¿Quién puede medir las heces del vino?
Y ¿cómo se puede acrecentar la soledad?
Esta bandada de pájaros sobre las rejas de la tarde
No se sabe qué noche se envolverá en ellas.

No debes rechazar así lo que has acumulado
Eres niño, la oscuridad te engañaría
Toma tus ojos y luego olvida tu voz
En el seno de una calle
En la ebriedad de un momento

Es una sonrisa roja agosto.

~

El fin de los días amigos

*

Alma gitana mía, frena ya tu caballo.
No hay lugar adónde  ir desde aquí.
Cae la noche, un pájaro con alas de viento
que baja lentamente, ahora es el momento
en que se anulan los viajes.

Inclínate, mira en mi rostro
los viejos mapas trazados en mis ojos.
Esos viejos caminos salpicados de estrellas.
No queda rastro allí.
De los ríos donde acampan
caravanas largas y lentas
ni de cálidas noches de verano
de errantes ebriedades.

Es el tejido de la noche desplegándose.
La belleza femenina de la creación.
Hemos llegado al final de los días,
libres, altivos y amigos.
Cuando dormíamos bajo miles de cielos
hacíamos el amor y nos multiplicábamos.
¿Qué es este anhelo que nos devora
en habitaciones medio abiertas donde las velas se consumían?
¿Qué hora es, dónde estamos, este muro alambrado de quién es?
¿Quién es el autor de esta oscura calle,
esta mortaja blanca como la nieve, este tiempo perdido
que murió repentinamente?
Si yo lanzo una flecha y hago descender la noche
los días luminosos se arrodillarán a mis pies
con las heridas recién lavadas.
En nuestros pechos desnudos y en la rama más alta del árbol
mi corazón se abrirá con un estruendo.

Alma gitana mía, frena ya tu caballo
hemos llegado ya al final del camino.

***
Tuğrul Tanyol (Estambul, 1953)
Versiones de Neyyeré Gül Isik y Jimena Londoño

martes, 22 de julio de 2025

wendy cope / pastoral













Ojalá fuese una poeta provinciana
que hablase de la naturaleza.
Cuando pensase en los poetas de Londres
murmuraría siniestra: “los odio”.

Y fuera saldría a patear el campo, senderos salvajes
con mis vaqueros y botas camperas.
Una poeta provinciana no necesita carmín
ni medias ni chaquetas respetables.

El desorden de la vida urbanita, qué maravilla
deshacerse de ello
y pasar el tiempo en comunión con el todo,
sentada sobre un muro seco de piedra.

Y después de un largo día en comunión
deambular de vuelta a casa para un bocado,
luego al pub con gente de la auténtica,
que se pimpla doce pintas cada noche

para pasar las noches provincianas
sin tanto aburrimiento ni dolor.
¡Gente de verdad, tan sólida y tranquila
como un autobús de Londres bajo la lluvia!

Algún día iré a vivir al campo
y muchos cuadernillos llenaré
con mis observaciones sobre animales (todos
muertos porque están más quietos).

Ovejas muertas y conejos aplastados. Oh, me encantará.
Mi rostro estará calmo y bronceado
y brillará de amor por toda la creación
exceptuando a los poetas urbanitos.

***
Wendy Cope (Kent, 1945)
Versión de Jorge Borja Menéndez-Díaz

/

PASTORAL

I wish I was a provinicial poet,
Writing a lot about nature,
Whenever I thought about London poets,
I'd mutter darkly, 'I hate yer.'

And off I'd stomp down the wild, wild lanes
In my jeans and my wellington boots.
A provinicial poet doesn't need lipstick
Or tights or respectable suits -

The clutter of urban life. How wonderful
Just to discard it all
And spend one's time communing with everything,
Perched on a dry-stone wall.

And after a busy day communing
To amble back home for a bite,
Then go to the pub with some real people,
Who manage twelve pints in a night,

Which helps them get through the provincial evenings
Without too much boredom or pain.
Real people, as solid and ruddy and calm
As a London bus in the rain!

Some day I'll go and live in the country
And many a notebook I'll fill
With keen observations of animals (mostly
The dead ones because they keep still).

Dead sheep and squashed rabbits. Oh, how I shall love it.
My face will be peaceful and brown
And shining with love for all of creation,
Excepting those poets in town.

(de Serious Concerns, 1992)

lunes, 21 de julio de 2025

libero de libero / amor













Amor hoy está cerca de mí
como la fuente recién nacida
como un jardín copioso de frutos
que ofrece a la gente un banquete.

Amor hoy está cerca de mí
como un lecho cierto para el insomne,
como un seto fresco de verano
espera la noche para ser querido.

Amor hoy está cerca de mí
como el mar: gaviotas
mensajeras y velas listas.
Este es el viaje hacia la muerte.

***
Libero de Libero (Fondi, 1903-Roma, 1981)

/

Amore (1937)

*

Amore oggi m’è vicino
come la fonte appena nata
come un giardino copioso di frutti
alla gente offre banchetto.

Amore oggi m’è vicino
come un letto certo all’insonne,
come una siepe fresca d’estate
attende la notte per essere cara.

Amore oggi m’è vicino
come il mare: gabbiani
a messaggio e vele pronte.
Questo è il viaggio per la morte.

domingo, 20 de julio de 2025

julián axat / dos poemas












Otras nostalgias de la luz

*

Todo comenzó tras el fallecimiento de su padre
fue en ese momento en el que la mexicana Gabriela Reyes Fuchs
pensó en las cenizas que le entregaron
Desde entonces caviló ante los restos
pensó en las imágenes
en los sueños que la llevaron a ser fotógrafa
pero de repente sintió la necesidad observar más de cerca
y hacerlo a través del microscopio
“No vas a ver más que blanco, negro y gris”, le decían los expertos de la UNAM
Pero Reyes descubrió ​​ fragmentos
Pequeñas luces brillantes en forma de constelaciones
En las partículas de las cenizas de su padre había una galaxia escondida
Desde entonces nació el proyecto que recibe muestras de todo el mundo
Y que permite a las personas ver estrellas entre las cenizas
«Estamos hechos de estrellas» decía Carl Sagan​​ 
y los hijos de desaparecidos de la Argentina
los de Guatemala, Chile y Perú ya se alistan para ir mandando
los restos que los equipos forenses han hallado perdidos en las fosas comunes
y así se esperanzan con ver
a sus ancestros convertidos en soles y cuásares
 

Algunos mundos tienen dos soles


Todo comenzó
cuando el fotógrafo irlandés Andrew McConnell viajó a Kazajistán
nada lo obsesionaba más que capturar el exacto momento
en que una cápsula Soyuz caía a la tierra
 
El cosmódromo de Baikonur y alrededores de la estepa
como epicentro asiático que/ día a día/ recibe
los restos espaciales que provienen del cielo
 
Pero McConnell sabía esperar
podía estar así días y meses
 
Entre 2015 y 2023
fue y vino/ entre Irlanda y Kazajistán
un total de/ doce veces
 
en verano dormía en tiendas de campaña
en invierno dentro de gigantescos vehículos de ocho ruedas
 
por la mañana McConnell aguzaba el oído /y
ya como baqueano intentaba escuchar el enigma en el viento
un lejano sonido
el anuncio
​​ -acaso- la esperanza
ese momento tan deseado
 
Entonces /el breve milagro
un punto plateado en el cielo
la pequeña cosa con paracaídas /atraída
por la vieja ley de gravedad
 
más pequeña que el Fiat más pequeño
apoyándose /sobre algún punto de la estepa
 
En esa serie de fotos que McConnell tomó alucinado
vemos la secuencia completa
a los miembros del equipo abriendo el bólido
a los astronautas boleados
mientras los sacan de brazos y piernas
colocados en sillas /para control de sus signos vitales
para darles un un teléfono y llamar a casa
 
En cada viaje
McConnell se sintió por demás sorprendido /ante la falta /de otra sorpresa
la de la gente que allí habita
la gente de los alrededores del Cosmódromo
la que ve caer objetos día a día /y desde que nació
se acerca /a comprobar
si lo que cayó/ tiene valor / -acaso- para trueque / -acaso- para fabricar algo
o simplemente para olvido
en el medio de la estepa
 
En el álbum de McConnell /el tiempo parece diluirse
pueden verse varias secuencias no menos curiosas y distópicas
 
en una foto vemos a los campesinos que han construido vallas y corrales de cerdos
con partes abandonadas de cohetes
 
en otra foto vemos a una familia
que usa el cono de la nariz de un cohete
como depósito de carbón
 
***
Julián Axat (La Plata, 1976)

sábado, 19 de julio de 2025

rodolfo fogwill / contra el cristal de la pecera de acuario










La tibia luz
azul
titila en la pecera

la tibia luz
titila
azul
por la pecera
de nuestra era

tibia
la luz
de la pecera
titila
en nuestra era

en la era
de la pecera
de acuario

en la era titilante
y tibia

¡Somos
los entibiados!

los que en la era
de la pecera
nadando
acariciamos
el cristal
que reproduce
la tibia luz
de nuestras formas
reflejas

Aquí
reflejo
somos

juntos
en la pecera
estamos

puros reflejos
de la pecera
nadando
solos
nos deslizamos
envueltos
en su atenuada
y tibia
luz

luz azulina
no mortecina:

medida
retenida

luz contenida
en el vacío artificial
donde la ínfima materia
repite, contenida
su combustión artificial

La tibia luz
la tibia luz
la tibia luz
titila

o vibra, azulina
entibiando todo

Ay tibios
habitando
la hora interminable
de nuestra flotación interminable

ay peces
envolviéndonos
en esta música
del burbujeo del aire

oyendo
juntos
el ronroneo de la tibieza
el burbujeo del aire
el borboteo del bienestar
la vibración de la pecera

aire insuflado
esferas elevándose
como nosotros,
siempre buscando
la superficie
de la pecera

siempre encontrando
donde estallar
fuera de la pecera

ahí:
alto en el agua
donde termina el agua

¡Esferas eternamente repitiéndose para estallar!

¡formas que eternamente se suceden solo para estallar ahí….!

formas intermitentes
puros reflejos
efectos de la luz
sobre lo que contuvo al aire

nada:
aire igual
bolsas de lo inasible

¡cómo acarician al pasar
y vuelan
hacia la superficie
para perderse..!

Desde la misma
superficie
de la pecera
llegan los copos
de nuestro balanceado pan

¡lluvia que trae el pan nuestro
de cada instante
a la pecera
de una era
sin días!

a la pecera
sin jornadas

a la pecera
sin respiro
donde el agua, indolora
acaricia
la permanente flotación
deslizándose

Pero
tras el cristal y fuera
de la tibieza
de nuestra era
lejos del burbujear
de la pecera
fuera del bienestar
de nuestra tibia
y acariciada flotación
pasan
como agrandadas
sombras

¿Formas humanas..?

¿imágenes que suben del pasado…?

¿imágenes de un mundo,
como si hubiera mundos
fuera de la pecera..?

¿señales de una era imperfecta, anterior..?

¿indicios de los que sirven a la pecera
insuflan aire
vierten copos
o cuidan la tibieza
de nuestra luz?

¿efectos
de nuestros sueños
contra el cristal?

¿efectos del cristal
de las preguntas
retóricas?

¿o de la opacidad de las respuestas?

Si fuese así
decí:

¿por que flotamos
tan apegados
a la luz?

¿por qué nadamos
acariciando
la tibieza
azulina
del agua?

¿y por qué desplazamos
estos brillos tan tenues
de nuestra piel por la pecera…?

¿solo para girar
levemente y tenues
y desplazarnos siempre
en círculos
frente al vacío reflejo
que nos contuvo?

¿para brillar en el vacío
que nos contuvo?

¿o «tuvo»?
¿o nos contiene?
¿o representa,
alienta,
entibia,
atrapó,
o formó y sobrevive.?
¿o burla…?

Viejas preguntas
de una era
olvidada:

¿pero por qué tenemos estos labios tan grandes…?

para besar mejor
la imagen reflejada
de nuestros labios
en el cristal

¿y por qué lucimos estos brillos tan te-
nues en nuestra piel, en la pecera…?

para brillar
levemente y tenues
al desplazarnos
en círculos
brillantes
por la pecera
frente al cristal

¿y por qué este hábito semiflotante
de habitar brillando, circulando, hundidos…?

¿Jamás sabremos nunca?

¿nunca más
intentaremos responder?

¿y nadaremos siempre
en nuestro todo
sin saber nada
sin poder nada
sin querer nada
puro nadar,
nosotros?

¿Basta esperar
en la pecera?

¿basta habitar
la espera
como si algo
viniera a suceder
al sol desaparecido
de acuario?

¿a ese sol
que nadie
entre los nuestros
recordará?

Buen: dale
calla pez
de una vez

no hay fuera
ni después
de la era
donde nadas
repitiendo tus formas
contra el cristal
de cada instante
en un tiempo medido
por el subir del aire
con un ritmo visual,
de vibración y vuelo
de aire a lo alto
buscando disolverse
y desaparecer…

Mide: medí tu tiempo
intercalando
en las esferas
que huyen,
el canto
de tu libertad
escuchada

Oid flotantes el burbujeo del aire

no hay nada afuera
ahí derramándose

todo está adentro
aquí, ordenándose

todo está en la pecera

aquí pez,
en tu era
que ya es lo que es

¡Y el burburjeo sagrado
de los instantes, oid!

y escuchá -oid- cómo estallan
las inocuas esferas
de aire insuflado
para alentar
ondulaciones breves
y vagos desplazamientos de agua
dispuestos a brillar
como antes

Sí:

allí en límite del agua
a punto de temer como antes

aquí o tal vez fuera del agua,
a punto de empezar como antes

así: como creí
a punto de poder como antes
de que la era comenzase
su terminar para nosotros, fijos
a la tibieza
de este habitar sin manos, pez,
junto a mí, aquí, otra vez
de nuevo, juntos
y aún ateridos por la caricia
de girar, nadando, aquí
pero cantando así

si

sí:
siempre invocando un ruido
de rotos
cristales
imaginados.

***
Rodolfo Fogwill (Buenos Aires, 1941-2010)

viernes, 18 de julio de 2025

itzíar mínguez arnáiz / dos poemas










23: 16

*

Hay que ser un joven poeta
Y dejar de serlo
Olvidarse de los sueños
Cubrirse las espaldas con un trabajo que te dé
Seguridad
Equilibrio
Y dos pagas extra al año
Convertirse en un hombre gris
De mediana estatura
Complexión
Y edad
Para reunir las condiciones que exige
La comodidad
Hay que hacerse empresario
En contra de lo que creíste
Y aspirar a un éxito
No demasiado apabullante
Para no tener que disimularlo

Todo eso hay que hacer
Para terminar el último día de tu vida
Escribiendo
Un diario
En verso
Que pueda leerse
Como una novela

~

Péndulos


            Hay vidas que ni siquiera puedo imaginar.

            Consuela conocer horarios de oficina
            y de clases de danza,
            saber que hay una agonía lenta
                                                        y doliente
            que afecta a seres amados por otros.

            Es jueves
            y al mezclarme entre extraños, esta misma mañana,
            he visto el gesto que nos hace idénticos
            a pesar de reclamar un ser de oro,
            único e incomparable.

            Ese balancearse los brazos muertos
                                                        a lo largo del cuerpo,
            con un tic tac apenas perceptible
            que es tiempo real,
                        tiempo de descuento también.

            Pasos ciegos sobre un asfalto de aire,
            oxígeno para las uñas rotas.

***
Itzíar Mínguez Arnáiz (Barakaldo, 1972)

jueves, 17 de julio de 2025

virginia grütter jiménez / escribir













Mientras paseo
con este peso de mis cincuenta años
en el corazón,
mientras paseo por esta Costa Rica,
patria mía,
en el Salvador
matan a un niño.
 
Cae el asfalto
o en la tierra del monte
con las dos manitas extendidas
mientras paseo
por esta Costa Rica,
que dice estar callada
en medio de la muerte.
 
Y aun si callara.
¿a quién sirve el silencio?
 
hablar y discutir,
¿Pero la acción, la acción?
¿Es que ha de aparecer
el pedazo de pan
sobre la mesa
a punta de palabras,
con solo repetir:
aparece, aparece
pan hijo de tu madre?
¿Es que se puede
hacer la historia
solo con las ideas?
 
Alguien oirá,
alguien oirá si grito,
alguien leerá
estos versos.
 
Los trotskistas
hablan con la pared
y al fin alguien se para a ver qué pasa
y ya tienen un público.
 
Y los evangelistas,
hablan en las esquinas
hasta que se les caen
los dientes,
y alguien oye,
alguien oye.
 
Soy como los ancianos de Tebas
que no podían ya
tomar las armas,
pero se subían a los muros
de la ciudad
y desde allí
daban consejos y valor
a los combatientes,
exponiéndose así,
ellos también,
a que las flechas
les dieran en el pecho.

***
Virginia Grütter Jiménez (Puntarenas, 1929-2000)

miércoles, 16 de julio de 2025

david villagrán / de "el sueño del hijo con la letra A"









cántame al oído letra A
rompe el paso de estas hojas

antes fuiste un pez
el cielo era una arteria
tendones y costillas
agotaban tu paisaje

hurgó la tierra
entre sus labios
tu corona de jacintos

un pájaro detuvo el vuelo
junto a la boca abierta

imperceptibles
como el crecimiento
eran los nudos de la sangre

desde ese día
eres mi hija y yo tu hijo
y el mundo acuna
una cabeza abierta

desde ese día
respiramos juntos
el aire doble
de una alianza

que yo sea nadie
que tú seas nada


~

aerolitos perforan
la seda oscura
del zodiaco

es siempre noche
cuando el sol come
en su salón de espejos

paralelos y meridianos
migran con pájaros
cosidos a las sienes

y la luna disuelve
una sola idea
en las venas terrestres

dolor del parto
de esta música

~

un puño dice la palabra noche
la palabra noche
se vuelve una letra

dos amantes se encuentran
en el viento de hojas
donde existieron
monumentos

van doliéndose la cerviz
se arrastran rotos

se quiebran
en su descendencia

cuando la letra vino
empacamos el sueño

vaciamos el corazón
en los mapas

~

en la huida
no conocimos
nuestros nombres

todo amante
hereda una piedra

fue estupor
la lengua
en el diluvio

fueron piedra
los gigantes
y los peces

un acanto
floreció
sobre mil bocas

en mis dientes
rompe
un manuscrito

***
David Villagrán (Santiago de Chile, 1984)

martes, 15 de julio de 2025

daniel johnston / el amor verdadero te encontrará al final









El amor verdadero te encontrará al final
Descubrirás quién era tu amigo
No estés triste, sé que lo logrrás
Pero no te rindas hasta que
El amor verdadero te encuentre al final
Esta es una promesa con una trampa
Sólo si estás buscando puede encontrarte
Porque el amor verdadero también está buscando
Pero cómo puede reconocerte
Si no sales a la luz, la luz
No estés triste, sé que lo lograrás
No te rindas hasta que
El amor verdadero te encuentre al final

***
Daniel Johnston (Sacramento, 1961-Waller, 2019)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

True love will find you in the end

*

True love will find you in the end
You'll find out just who was your friend
Don't be sad, I know you will
But don't give up until
True love will find you in the end
This is a promise with a catch
Only if you're looking can it find you
'Cause true love is searching too
But how can it recognize you
If you don't step out into the light, the light
Don't be sad I know you will
Don't give up until
True love will find you in the end

lunes, 14 de julio de 2025

charlotte delbo / oración a los vivos para perdonarles que estén vivos










Vosotros que pasáis
bien vestidos con todos vuestros músculos
un vestido que os va bien
que os va mal
que os va regular
vosotros que pasáis
animados de vida tumultuosa en las arterias
y bien pegada al esqueleto
con paso alegre deportivo torpe
reidores enfurruñados, sois guapos
tan anónimos
tan anónimamente cualquiera
tan guapos por ser anónimos
tan diversos
con esa vida que os impide
notar vuestro tronco que sigue a la pierna
vuestra mano en el sombrero
vuestra mano sobre el corazón
la rótula girando suavemente en la rodilla
cómo perdonaros que estéis vivos...
Vosotros que pasáis
bien vestidos con todos vuestros músculos
cómo perdonaros
todos han muerto
Pasáis y bebéis en las terrazas
sois felices ella os quiere
mal humor problemas de dinero
cómo
perdonaros que estéis vivos
cómo
vais a haceros perdonar
por los que han muerto
para que paséis
bien vestidos con todos vuestros músculos
bebáis en las terrazas
seáis más jóvenes con cada primavera
Os lo suplico
haced algo
aprended un paso
una danza
algo que os justifique
que os dé derecho
a ir vestidos con vuestra piel con vuestro pelo
aprended a caminar y a reír
porque sería demasiado estúpido
al final
que tantos hubieran muerto
y vosotros vivierais
sin hacer nada con vuestra vida.

***
Charlotte Delbo (Vigneux-sur-Seine, 1913 - París, 1985)
Versión de María Teresa de los Ríos

/

PRIERE AUX VIVANTS POUR LEUR PARDONNER D'ETRE VIVANTS

Vous qui passez
bien habillés de tous vos muscles 
un vêtement qui vous va bien
qui vous va mal
qui vous va à peu près
vous qui passez 
animés d'une vie tumultueuse aux artères
et bien collée au squelette
d'un pas alerte sportif lourdaud
rieurs renfrognés, vous êtes beaux
si quelconques
si quelconquement tout le monde
tellement beaux d'être quelconques
diversement
avec cette vie qui vous empêche
de sentir votre buste qui suit la jambe
votre main au chapeau
votre main sur le coeur
la rotule qui roule doucement au genou
comment vous pardonner d'être vivants...
Vous qui passez
bien habillés de tous vos muscles
comment vous pardonner
ils sont morts tous
Vous passez et vous buvez aux terrasses
vous êtes heureux elle vous aime
mauvaise humeur souci d'argent
comment comment
vous pardonner d'être vivants
comment comment
vous ferez-vous pardonner 
par ceux-là qui sont morts
pour que vous passiez
bien habillés de tous vos muscles
que vous buviez aux terrasses
que vous soyez plus jeunes chaque printemps
Je vous en supplie
faites quelque chose
apprenez un pas 
une danse
quelque chose qui vous justifie
qui vous donne le droit
d'être habillés de votre peau de votre poil
apprenez à marcher et à rire
parce que ce serait trop bête 
à la fin 
que tant soient morts
et que vous viviez 
sans rien faire de votre vie.

-1965-

domingo, 13 de julio de 2025

arvis viguls / tres poemas













El libro


Una tras otra me toco las cicatrices,
mi único camuflaje
para recordar quién soy.
Ya santiguarme no puedo:
ése es mi último ritual.
La más antigua es la del hombro izquierdo
–de la vacuna contra la viruela–
redonda, como si alguien
hubiera apagado un cigarillo allí.
Ése fue mi primer bautismo.
Tengo muchos arañazos, muy finos,
en los diez dedos de las manos:
uno por cada mandamiento.
De niño me gustaban los cuchillos.
Entonces no había otros juguetes.
Solía colocar todos los objetos de la casa
que eran puntiagudos o afilados
delante de mí en la mesa,
para darles nombres
como se nombra a los niños.
La edad de un caballo se determina por los dientes,
la de un dolor por sus cicatrices.
Y aun así todavía soy joven.
Aquí (y debe decirse en susurros)
hay mucho espacio aún.
 

Ladrillo


Es un bicho sin cara,
sólo tiene espaldas –seis en total–
que ha girado
hacía el norte y el sur,
hacia el este y oeste,
hacia el cielo y la tierra.
Demasiado denso para encontrar espacio en él
para pensamientos, memorias, dudas,
demasiado pesado para servir como amuleto,
demasiado angular para ser un símbolo,
demasiado parecido a un ladrillo
para ser comparado a cualquier otra cosa.
Lo único que podemos sacar de un ladrillo
es un muro. Lo único que puede pronunciar
es un golpe sordo, pesado y malintencionado,
mientras cae al suelo.
Alguien toca madera tres veces
para que nada malo ocurra,
yo toco el ladrillo
aunque sé que toco en vano.
 

Rostro


No encuentra paz ni dormido:
toda la noche las raíces de la cara
trabajan duramente bajo la piel
cultivando arrugas.
A veces se tensa
como si estuviera levantando pesas
o intentando mover los muebles
con el poder del pensamiento.
Raro es que en sueños sonría,
confiado e inocente como un niño,
volviéndose irreconocible:
ése es mi verdadero rostro.

***
Arvis Viguls (Jēkabpils, 1987)
Versiones de Lawrence Schimel
Fotografía de Valdis Jansons

sábado, 12 de julio de 2025

pablo neruda / qué despierte el leñador









Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños,
vuelvo a la Patagonia en donde
el viento golpea los establos
y salpica hielo el Océano.
Soy nada más que un poeta : os amo a todos,
ando errante por el mundo que amo :
en mi patria encarcelan mineros
y los soldados mandan a los jueces.
Pero yo amo hasta las raíces
de mi pequeño país frío.
Si tuviera que morir mil veces
allí quiero morir :
si tuviera que nacer mil veces
allí quiero nacer,
cerca de la araucaria salvaje,
del vendaval del viento sur,
de las campanas recién compradas.
Que nadie piense en mí.
Pensemos en toda la tierra,
golpeando con amor en la mesa.
No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,
la música : quiero que venga
conmigo el minero,
el abogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.

Yo no vengo a resolver nada.

Yo vine aquí para cantar
y para que cantes conmigo.

***
Pablo Neruda (Parral, 1904-Santiago de Chile, 1973)

viernes, 11 de julio de 2025

wislawa szymborska / contribución a la estadística









De cada cien personas,
las que todo los saben mejor:
cincuenta y dos,

las inseguras de cada paso:
casi todo el resto,

las prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve,

las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro, o quizá cinco,

las dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho,

las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete,

las capaces de ser felices:
como mucho, veintitantas,

las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro,

las crueles
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente,

las sabias a posteriori:
no muchas más
que las sabias a priori,

las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta,
aunque quisiera equivocarme,

las encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
tarde o temprano,

las dignas de compasión:
noventa y nueve,

las mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio.

***
Wislawa Szymborska (Prowent, 1923-Cracovia, 2012)
Versión de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano

jueves, 10 de julio de 2025

flavia calise / ojalá deje de responder a la ausencia con ternura













Ojalá deje de responder
a la ausencia con ternura
una de ellas cae como el agua
y ablanda la madera roja
la otra necesita
solo del silencio

No sé nada
sobre la ternura
la imité de los hombres del campo
peinaban despacio la cola
de sus caballos viejos
con un peine solo hecho
de aluminio
de mi abuelo cuidando autos
para alimentar a mi madre

Dirán los demás
que me sale tan bien
y no lo entiendo
si nadie me dijo
que no era más
que regar a diario
las plantas en verano

La ausencia
es un camino fértil
y estoy convencida:
termina en mi cuarto
una habitación llena de rocas
que hunden la cama
hasta que toca el barro

***
Flavia Calise (Buenos Aires, 1992)

miércoles, 9 de julio de 2025

maría mercedes carranza / tres poemas










Maldición

*

Te perseguiré por los siglos de los siglos.
No dejaré piedra sin remover
Ni mis ojos horizonte sin mirar.

Dondequiera que mi voz hable
Llegará sin perdón a tu oído
Y mis pasos estarán siempre
Dentro del laberinto que tracen los tuyos.

Se sucederán millones de amaneceres y de ocasos,
Resucitarán los muertos y volverán a morir
Y allí donde tú estés:

Polvo, luna, nada, te he de encontrar.

~

Aquí entre nos

*

Un día escribiré mis memorias, ¿quién
que se irrespete no lo hace? Y
allí estará todo. Estará el esmalte
de las uñas revuelto
con Pavese y Pavese con las agujas y
una que otra cuenta de mercado. Donde
debieran estar los pensamientos
sublimes pintaré
tus labios a punto de decirme
buenos días todos los días. Donde
haya que anotar lo más importante
recordaré un almuerzo
cualquiera llegando al corazón
de una alcachofa, hoja a hoja.
Y de resto,
llenaré las páginas que me falten
con esa memoria que me espera entre cirios,
muchas flores y descanse en paz.

~

Conversación con mi hija

*

Muchas cosas pasarán sobre tu cuerpo
lluvia, deseos, labios, tiempo
gastarán tu piel y por dentro tu alma.
A menudo tendrás que saludar
a la fe, a la esperanza, a la caridad.
Son cuestiones inevitables,
usa la cortesía y santas pascuas.
Te acosarán a respuestas blanco sobre negro
y viva la civilización, te gritarán
y cuando entiendas por fin que el mundo
es redondo habrás perdido para siempre.

Sobre tus hombros la llevarás,
a la civilización te digo,
vestida de gringa, o de sueca o de japonesa:
esta dama lee a Platón,

se bendice las axilas con desodorantes,
toma coca-cola y no permite
que la saluden con el sombrero puesto.
Usa siempre la cortesía y
no se te olvide, hija
lavarte los dientes todas las mañanas
y apagar la luz antes de dormir.

***
María Mercedes Carranza (Bogotá, 1945-2003)

martes, 8 de julio de 2025

cesare pavese / trabajar cansa








Cruzar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que vaga
todo el día por las calles ya no es un muchacho
y no escapa de casa.

Hay en verano
siestas en que hasta las plazas quedan vacías, tendidas
bajo el sol que está por caer, y este hombre, que llega
por una avenida de inútiles plantas, se detiene.
¿Vale la pena estar solo, para estar siempre más solo?
Solamente vagar, las plazas y las calles
están vacías. Hace falta parar a una mujer
y hablarle y pedirle vivir juntos.
De otro modo, uno habla solo. Es por esto que a veces
hay un borracho nocturno que comienza a parlotear
y cuenta los proyectos de toda la vida.

No es cierto que esperando en la plaza desierta
se encuentra a alguno, pero el que recorre las calles
se para cada tanto. Si fueran dos,
aun andando por la calle, la casa estaría
donde estuviese esa mujer y valdría la pena.
A la noche, la plaza vuelve a estar desierta
y este hombre que pasa no ve las casas
entre las inútiles luces, no levanta ya los ojos:
siente sólo el empedrado que hicieron otros hombres,
de manos endurecidas como las suyas.
No es justo quedar en la plaza desierta.
Vendrá ciertamente esa mujer por la calle
que, rogada, querría dar una mano en la casa.

***
Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950)
Versión de Jorge Aulicino

/

Lavorare stanca

*

Traversare una strada per scappare di casa
lo fa solo un ragazzo, ma quest’uomo che gira
tutto il giorno le strade, non è più un ragazzo
e non scappa di casa.

Ci sono d’estate
pomeriggi che fino le piazze son vuote, distese
sotto il sole che sta per calare, e quest’uomo, che giunge
per un viale d’inutili piante, si ferma.
Val la pena esser solo, per essere sempre più solo?
Solamente girarle, le piazze e le strade
sono vuote. Bisogna fermare una donna
e parlarle e deciderla a vivere insieme.
Altrimenti, uno parla da solo. È per questo che a volte
c’è lo sbronzo notturno che attacca discorsi
e racconta i progetti di tutta la vita.

Non è certo attendendo nella piazza deserta
che s’incontra qualcuno, ma chi gira le strade
si sofferma ogni tanto. Se fossero in due,
anche andando per strada, la casa sarebbe
dove c’è quella donna e varrebbe la pena.
Nella notte la piazza ritorna deserta
e quest’uomo, che passa, non vede le case
tra le inutili luci, non leva più gli occhi:
sente solo il selciato, che han fatto altri uomini
dalle mani indurite, come sono le sue.
Non è giusto restare sulla piazza deserta.
Ci sarà certamente quella donna per strada
che, pregata, vorrebbe dar mano alla casa.

lunes, 7 de julio de 2025

erica jong / parábola de cuatro columnas










Porque ella quiere tocarlo
ella se separa.
Porque ella quiere hablarle
ella se calla.
Porque ella quiere besarlo
ella se aleja
y besa a un hombre que ella no quiere besar.

Él observa
pensando que ella no lo quiere.
Él escucha
escuchando su silencio.
Él se aleja
pensando que ella es distante
y besa a una mujer que él no quiere besar.

Ellos se casaron­:
un error de cuatro formas.
Él va a la cama con su esposa
pensando en ella.
Ella va a la cama con su esposo
pensando en él.
Y todo esto sucede en una vieja cama de cuatro columnas.

¿Ellos vivieron su final triste?
Por supuesto.
¿Ellos resolvieron sus errores?
Nunca.
¿Quién es la victima aquí?
El amor es la víctima.
¿Quién es el villano?
El amor que nunca muere.

***
Erica Jong (Nueva York, 1942)
Versión de Brenda Muñoz

domingo, 6 de julio de 2025

alfonso gatto / las cosas










Un día van a golpear cada puerta,
quien vive es culpable de tener
una vida secreta. Amaina la oscuridad
de la noche, uno se queda detrás de las ventanas
esperando como se llega al vasto
absurdo de la quietud. Está en las cosas
de siempre, parada en su lugar está
la nueva mirada pétrea: la esquina desierta
pone a salvo al fugitivo o para el descarte
lo hace cambiar de piel. Esta creencia 
en las cosas parece un vano delirio.

***
Alfonso Gatto (Salerno, 1909-Orbetello, 1976)
Versión de Nicolás López-Pérez

/

Le cose

*

Un giorno busseranno ad ogni casa,
chi vive è già colpevole d’avere
la sua vita segreta. Scende il buio
della notte, si resta dietro ai vetri
ad aspettare come giunge il vasto
assurdo della quiete. È nelle cose
di sempre ferme al loro posto il nuovo
sguardo impietrito: l’angolo deserto
mette in salvo il fuggiasco o per lo scarto
gli affaccia la sua muta. Sembra un vano
delirio questo credere alle cose.

sábado, 5 de julio de 2025

cecilia woloch / quemando a la muñeca













Yo soy la chica que quemó a su muñeca,
la que le dio la muñeca a su padre para que la quemara,
la muñeca novia que me había regalado
a los seis, para la Navidad,
el mismo tío grandioso que una vez me había presentado,
en la boda de mi primo ciego,
a un hombre que dijo con sarcasmo, "Una futura
Miss América, estoy seguro", mientras yo estaba ahí,
transpirando en un vestido áspero y floreado,
fea, con ganas de llorar.

Yo amaba a mi tío, pero quería quemar a esa muñeca
porque amaba más a mi padre
y la muñeca era una farsa.
Detestaba su vestido blanco bordado con perlas,
sus ojos azules de vidrio, parpadeantes, burlones,
que se cerraban y se abrían, se abrían y se cerraban,
cuando la levantaba,
cuando la acostaba.
Su cuerpo rígido, articulado, no era como el mío,
salvaje y moreno,
y no había ningún novio.

muñeca estúpida
que sonreía y sonreía,
hasta cuando yo la tiraba al piso,
hasta cuando la golpeaba, desnuda,
contra las paredes rosadas de mi habitación.
No me arrepentía entonces,
nunca me iba a arrepentir,

ni cuando la novia fui yo,
y avanzaba por el corredor del brazo de mi padre
hacia un matrimonio que no iba a durar,
con un pesado vestido cortado a medida,
un vestido de satén que yo no quería,
pero que mi madre se empeñó en que usara.
"¿Quién entrega a esta mujer?" me preguntaba,
"¿Quién se lleva a la chica embrujada?"

Y aquel día mi padre limpiaba el sótano;
y estaba haciendo un fuego en la lata negra
del fondo del patio,
y yo tenía siete años, quise ayudarlo,
así que le ofrecí la muñeca.
Recuerdo que me miró, una sola vez, con dureza,
preguntó: "¿estás segura?"
Asentí con la cabeza.

Padre, esa fue nuestra más honda confesión de amor.
No miré el cuerpo de plástico fundirse
en carne suave entre las llamas,
Te miraba a vos yendo desde la casa al fuego.
Te habría dado cualquier cosa.

***
Cecilia Woloch (Pittsburgh, 1956)
Versión de Isaías Garde

/

BURNING THE DOLL

*

I am the girl who burned her doll,
who gave her father the doll to burn '
the bride doll I had been given
at six, as a Christmas gift,
by the same great uncle who once introduced me
at my blind second cousin's wedding
to a man who winced, A future Miss
America, I'm sure ' while I stood there, sweating
in a prickly flowered dress,
ugly, wanting to cry.

I loved the uncle but I wanted that doll to burn
because I loved my father best
and the doll was a lie.
I hated her white gown stitched with pearls,
her blinking, mocking blue glass eyes
that closed and opened, opened and closed
when I stood her up,
when I laid her down.
Her stiff, hinged body was not like mine,
which was wild and brown,
and there was no groom '

stupid doll,
who smiled and smiled,
even when I flung her to the ground,
even when I struck her, naked, against
the pink walls of my room.
I was not sorry, then,
I would never be sorry '

not even when I was a bride, myself,
and swung down the aisle on my father's arm
toward a marriage that wouldn't last
in a heavy dress that was cut to fit,
a satin dress I didn't want,
but that my mother insisted upon '
Who gives this woman? ' wondering, Who takes
the witchy child?

And that day, my father was cleaning the basement;
he'd built a fire in the black can
in the back of our backyard,
and I was seven, I wanted to help,
so I offered him the doll.
I remember he looked at me, once, hard,
asked, Are you sure?
I nodded my head.

Father, this was our deepest confession of love.
I didn't watch the plastic body melt
to soft flesh in the flames'
I watched you move from the house to the fire.
I would have given you anything.