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El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

miércoles, 9 de febrero de 2022

claudia schvartz / dos poemas













Huesitos

*

Como aire sobre la hornalla
Este trueno interminable
Ronco soplido
 el calor
Sobre mi espíritu en congoja
 
Luchaba por encontrar una palabra
que abriera en la dolida expresión
cargada de voluntarioso esfuerzo 
un rostro que pensara con bondad
el incontenible curso de la vida
 
Sí, muy parecidas
Pero esencialmente opuestas
Huir de mí?
Huir las dos
Acaso es este peso mi existencia?
 
Confabulaba
gestos contra palabras
Pero no se trataba de hipocresía
Un punto ciego, tal vez
Toda nitidez pasa en el cuerpo
Y requiere estricta línea de tiempo
Poder pensar
 
Esa tristeza no es fácil de mitigar
Al menos si se abriera una nueva perspectiva
Eso desea quien se duele
Y no tolera la obscena invasión de los sentidos
Ni regresa a los lugares
Donde -un cordial saludo, quizá-
La sorprendiera
 
Aquella antigua voz
Un peldaño o la rama florida
Que idéntica
Sobre el muro          
Extiende su insistencia estremecida

~

Como tantos libros que demoro en leer
Al fin he dado con éste
Y aunque tanto tardé en llegarle
Era libro para mí.
Tal vez su autor tuviera mi edad actual
Y entonces sí los espejos funcionan como puertas
Y quiebran el tiempo lineal en un solo verso
Chispa que acalla todo el resto
 
Discurrir. Y de pronto
La defendida pena
Es transparente
Y se repliega si la quiero consentir
 
Ya no sé qué es lo que me enciende
Más bien siento el peso de las cosas
reúno amistades siempre esquivas
soy una lejana amiga de la infancia
…¡ah otra vez sin terminar el verso!

***
Claudia Schvartz (Buenos Aires, 1952)

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