Anuncio

El 11 de diciembre de 2025, la comparecencia infinita terminó su fase de actualizaciones diarias. Agradecemos a todxs lxs lectorxs e colaboradorxs. Sin su apoyo no habría seguido adelante este proyecto que nació en abril de 2017 y que vivió un período de inactividad desde el 12 de diciembre de 2018 hasta el 10 de febrero de 2020. Este año homenajeamos también a Jorge Aulicino, escritor y poeta argentino que nos ha dejado el pasado julio, sin el cual no habríamos llegado al formato de actualizaciones diarias. La siguiente fase de la comparecencia infinita será de actualizaciones inusitadas, destellos e intermitencias en la bandeja de correo de cientos de suscriptorxs y de miles de lectorxs. A lxs colaboradorxs pedimos que sigan enviando material, será, como siempre, bien recibido. Volveremos, pero a pequeñas dosis esporádicas. Hasta cuando sea, gracias totales.

viernes, 8 de septiembre de 2023

chico buarque / construcción













Amó aquella vez como si fuese la última
Besó a su mujer como si fuese la última
Y cada hijo suyo como si fuese único
Y atravesó la calle con su paso tímido
Subió a la construcción como si fuese máquina
Levantó en la altura cuatro paredes sólidas
Ladrillo con ladrillo en un diseño mágico
Sus ojos embotados de cemento y lágrima
Se sentó a descansar como si fuese sábado
Comió feijao y arroz como si fuese un príncipe
Bebió y sollozó como si fuese un náufrago
Bailó y carcajeó como si oyese música
Y tropezó en el cielo como si fuese un ebrio
Y flotó en el aire como si fuese un pájaro
Y acabó en el suelo como un paquete flácido
Agonizó en el medio del paseo público
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito

Amó aquella vez como si fuese lo último
Besó a su mujer como si fuese única
Y a cada hijo suyo como si fuese pródigo
Y atravesó la calle con su paso ebrio
Subió a la construcción como si fuese sólido
Levantó en lo alto cuatro paredes mágicas
Ladrillo con ladrillo en un diseño lógico
Sus ojos embotados de cemento y tráfico
Se sentó a descansar como si fuese príncipe
Comió feijao y arroz como si fuese máximo
Bebió y sollozó como si fuese máquina
Bailó y carcajeó como si fuese el próximo
Y tropezó en el cielo como si oyese música
Y flotó en el aire como si fuese sábado
Y acabó en el suelo como un paquete tímido
Agonizó en el medio del paseo náufrago
Murió a contramano entorpeciendo al público

Amó aquella vez como si fuese máquina
Besó a su mujer como si fuese lógico
Levantó en lo alto cuatro paredes flácidas
Se sentó a descansar como si fuese un pájaro
Y flotó en el aire como su fuese un príncipe
Y acabó en el suelo como un paquete ebrio
Murió a contramano entorpeciendo el sábado

Por el pan para comer, por el suelo para dormir
Un certificado al nacer y una concesión para sonreír
Por dejarme respirar, por dejarme existir,
Dios se lo pague
Por la cachaza de grasa que la gente tiene que engullir
Por el humo y la desgracia que la gente tiene que toser
Por los andamios colgantes que la gente tiene para caer,
Dios se lo pague
Por la mujer plañidera para alabarnos y escupir
Y por las moscas gusaneras que nos van a besar y a cubrir
Y por la paz duradera que al fin nos va a redimir
Dios se lo pague

***
Chico Buarque de Hollanda (Río de Janeiro, 1944)
Versión J. Aulicino

/

Construção

*

Amou daquela vez como se fosse a última
Beijou sua mulher como se fosse a última
E cada filho seu como se fosse o único
E atravessou a rua com seu passo tímido

Subiu a construção como se fosse máquina
Ergueu no patamar quatro paredes sólidas
Tijolo com tijolo num desenho mágico
Seus olhos embotados de cimento e lágrima

Sentou pra descansar como se fosse sábado
Comeu feijão com arroz como se fosse um príncipe
Bebeu e soluçou como se fosse um náufrago
Dançou e gargalhou como se ouvisse música

E tropeçou no céu como se fosse um bêbado
E flutuou no ar como se fosse um pássaro
E se acabou no chão feito um pacote flácido
Agonizou no meio do passeio público
Morreu na contramão, atrapalhando o tráfego

Amou daquela vez como se fosse o último
Beijou sua mulher como se fosse a única
E cada filho seu como se fosse o pródigo
E atravessou a rua com seu passo bêbado

Subiu a construção como se fosse sólido
Ergueu no patamar quatro paredes mágicas
Tijolo com tijolo num desenho lógico
Seus olhos embotados de cimento e tráfego

Sentou pra descansar como se fosse um príncipe
Comeu feijão com arroz como se fosse o máximo
Bebeu e soluçou como se fosse máquina
Dançou e gargalhou como se fosse o próximo

E tropeçou no céu como se ouvisse música
E flutuou no ar como se fosse sábado
E se acabou no chão feito um pacote tímido
Agonizou no meio do passeio náufrago
Morreu na contramão atrapalhando o público

Amou daquela vez como se fosse máquina
Beijou sua mulher como se fosse lógico
Ergueu no patamar quatro paredes flácidas
Sentou pra descansar como se fosse um pássaro
E flutuou no ar como se fosse um príncipe
E se acabou no chão feito um pacote bêbado
Morreu na contramão atrapalhando o sábado

Por esse pão pra comer, por esse chão pra dormir
A certidão pra nascer e a concessão pra sorrir
Por me deixar respirar, por me deixar existir
Deus lhe pague

Pela cachaça de graça que a gente tem que engolir
Pela fumaça, desgraça, que a gente tem que tossir
Pelos andaimes pingentes que a gente tem que cair
Deus lhe pague

Pela mulher carpideira pra nos louvar e cuspir
E pelas moscas bicheiras a nos beijar e cobrir
E pela paz derradeira que enfim vai nos redimir
Deus lhe pague

No hay comentarios.:

Publicar un comentario